Escorpión se había ido, según él, a hacer el "apaño" para recuperar el brazo y a hacer algo para que el cuerpo de Flora no se estropease. También fijo que volvería luego. Las personas que antes habían intentado interrogarla, se habían rendido. No sabía si era por que les había dado a entender que no sabía nada o que no se lo íba a contar, pero daba igual. Se había quedado completamente sola en la biblioteca. Recordaba los momentos que había vivido allí con Flora, salvo que esa no era Flora. A decir verdad, había acabado conocienfo más a la sombra con el aspecto de Flora que a la auténtica Flora. Y aún así la echaba de menos como si habiese sido ella todo el rato.
Suspiró. Aquél aire estaba plagado del apetitoso olor de los libros. No tenía ganas de comer, ni de leer, ni de dormir... Sólo quería irse a casa. Se preguntaba cada vez más si podría volver. Si la dejarían volver. Cuanto más tiempo pasaba, más se lo preguntaba. Quería volver a ver a sus padres, quería jugar con su perro, quería pasear por el bosque y quería seguir teniendo una vida normal, dentro de lo que cupiese.
Se abrió la puerta de la biblioteca. Liana se giró. Le pareció ver a el hermano de Flora en el pasillo.leyendo algo pero en cuanto la persona que entró cerró la puerta lo perdió de vista.
No reconoció a la persona que entró hasta que estuvo a su lado. Era el anciano que antes había tratado de interrogarla. Aunque este, casi no había abierto la boca.
-Hola.-Le dijo ha Liana. Liana se le quedó mirando sin saber que decir o hacer.-Sé que no quieres hablar, pero tal vez nos puedas ayudar un momento. Bueno, no nos sino me.
El anciano, de no más de 60 años se sentó en frente. Tenís el pelo blanco y luminoso y una nariz muy graciosa algo rosada, tal vez debía de tener catarro, bajo unas gafas grises de media luna.
-¿Por qué debería confiar en usted?-Preguntó Liana con inocencia. El anciano rió.
-No me lo esperaba.-Siguió rienfo.-Debes perdonar la actitud de mis compañeros. Son jóvenes y no... Se dan cuenta de lo que tienen delante.-Hizo una pausa.-Fuiste tú, ¿verdad?-Le dorprendió la pregunta.-Tú terminaste con ellas.-No preguntaba cómo ni por qué. Le caía bien. Asintió.
-Si, pero tuve ayuda
-¿Te revelaron su nombre?-No respondió.-No estoy interesado en saber su auténtico mombre, sólo quiero confirmar mis sospechas.-Liana se quedó pensativa.-Soy el bibliotecario. Quiero saber que ha ocurrido durante la historia. Tú formas parte de la historia, eres una pieza importante más.
-Si.
-Gracias.-Liana bajó la mirada.-Me faltaba esa pieza. Ya sé quién eres, Liana.
-¿Quién soy?-Luego se replanteó la pregunta.-¿Qué soy?
-Eres una elegida para muchas profecías. Vas a hacer grandes cosas si sobrevives a todas ellas. Aunque... Hay una que asegura que mueres. Las profecías son aproximadas, aunque esta se ha cumplido completamente. Es la primera que veo que la cumple al 100%.
-Gracias. Procuraré no morir.-No se rió, ¿era por que había hecho un chiste malo o por que no tenía el mismo sentido del humor? Trató de cambiar de tema.-La razón de mis poderes... ¿Es por una profecía?
-No. Tus poderes provienen de tu vida y de tu forma de vivir. Eres una humana que lleva desde pequeña paseando por el bosque. No sé si lo sabes, pero tu pueblo antes estaba formado por más brujos, hechiceros y hombres lobo que humanos normales y corrientes. Además, también era el pueblo con más matanzas a estos. Pero estos brujos dejaron restos. Restos de su magia. No podían quedarse a practicar en el pueblo por si acaso les pillaban, así que se quedaron en el bosque a practicar sus artes mágicas. Dejaban allí todo lo necesario para la novhe siguiente por si acaso alguna vez las pillaban con ellas.-Liana se quedó pensando en varias cosas que había encontrado en el bosque, empezando por el trocito de cristal que desapareció y que sólo ella pudo ver y terminando por las rocas con mensajes ocultos.-Una noche no volvieron. Tú te paseas por el bosque constantemente, ¿no es así? Bien, esos objetos estaban encantados en su mayoría. La magia, es algo que ningún aparato o ningún humano normal podría sentir o detectar, sin emnargo si que "contamina", por decirlo de alguna manera. Deja restos a su alrededor.-Liana recordó los árboles de cristal.- Pueden aparecer lobos muy fuertes o tan duros como el metal, ciervos que corren a la velocidad de la luz, liebres capaces de cavar en una.roca una guarida en menos de un minuto. Aún así, los animales no son tan propensos a ser afectados por la magia, no como los humanos.-El hombre se levantó un poquito las gafas.-Los humanos pueden llegar a nacer con ella sin haber sido afectado ninguno de sus antepasados por ella. No obstante, nunca la llegarían a controlar. Esos humanos se llaman corazón puro o zompuuses.
-¿Y yo soy...?
-No. Tú, desde que eras un bebé prácticamente has sido afectada por ella, te paseas diariamente fuera de los caminos del bosque y cuando eras muy pequeña lo hacías con tu abuela. Cuanto más joven eres más te afecta. Posees la magia de las brujas, pero al no obtenerla de forma natural, no puedes controlarla. Como una zompúu. Y sigues siendo una humana. Eres, por decirlo de alguna manera, una bruja artificial y defectuosa.-"¿Me acaba de llamar error?"-Tal vez algún día logres controlarlo. Mientras tanto, trata no provocarlo o que no lo descubra nadie, y, no hables de ello con nadie.
Encajaba. Naranja... Recordó el color que había adoptado la pulsera que Flora le había dado... Sólo que no era Flora. Recordó, después, aquél ser que se había inclinado ante ellas.
"Cuando la criatura hizo aquella reverencia, solo por un instante pensé que eras una bruja."
"Nos encontramos una piedra roja. Parecías hechizada. Cuando ven esa clase de piedra los humanos son hechizados. Esas piedras rojas son protectoras. Si las tocas vas directamente al objeto que estas protegiendo. Si lo tocas, mueres. Pero tu solo te desmallaste. Eres más resistente Liana, haces cosas imposibles."
"Tiene sentido. Todo encaja." Se repetía mientras las palabras de Flora.resonaban en su cabeza.
-Una vez tuve... Algo parecido a un sueño. Soñé con un dibujo y cuando desperte, vi el mismo dibujo en la ventana. En realidad no era un dibujo, era letras, pero parecían dibujos y... Era cuando...-Liana le explicó al hombre lo de las piedras y la relación que había entre ellas y el sueño.-¿Qué significa?
-No lo sé. Tal vez si que seguías durmiendo y esa escena también la soñaste, finalmente sólo fue suerte. O tal vez, alguien te envió ese menaje.
-¿Quién?-El anciano se encogió de hombros. También le íba a preguntar sobre los árboles de cristal, pero probablemente tampoco lo supiese.-Muchas gracias.-Le agradeció. El anciano puso cara interrogativa.-Por todo lo que me has dicho.
-De nada.-El hombre se dirigió a la puerta y la abrió. Liana, antes de de que saliese le preguntó.
-¿Sabes cuando podré irme a casa?-Asintió.
-Primero tienes que hablar con Escorpión. Quiere despedirse de tí.-Liana asintió.
Apenas pasaron 10 minutos cuando Escorpión entró en la biblioteca.
Se quedó pensativa al ver su "apaño". Su "apaño" consistía en un brazo de madera que partía de la mitad de la mitad superior del brazo conectandolo con su cuerpo. Iba amarrado a ese trozo de brazo con una serie de cuerdas extrañas que impedían que se callese. Lo que la sorprendió fue lo que correspondería a la mano. Lo tenía lo todo perfectamente calculado. Entre el pulgar y la mayoría de dedos había la distancia justa para que cupiese un vaso, el meñique pasaba por debajo por si tenía que colocar algún vaso algo más pequeño. El meñique también tenía un pequeño perchero.
-¿Qué te parece?-Señaló el brazo falso.
-Muy bonito.
"Supongo" Pensó.
-Gracias.-Se quedó mirándola un rato.-Tengo que darte una cosa.-Comenzó a rebuscar en su chaqueta. Al momento sacó un trozo de papel en el que había varias cosas escritas.-Toma.
-¿Qué es?
-Una carta.
Volvió a diririr su mirada a aquel trozo de papel. Tenía un pequeño sello rojo. ¡No podia ser! Debía estar soñando. ¡Oh! ¡Dios mio! ¡Por fin! ¡Por fin estaba pasando!
Saltó de la emoción y exclamó:
-¡La carta de Hogwarts!
-No... ¿Quién es Hogwarts?-Preguntó Escorpión confuso.
-Ermm... Nada. Olvídalo.-Se volvió a sentar.-¿De quién es?
Escorpión, muy serio, se echó hacia atrás como intentando evitar que le mirasen y le respondió con la misma seriedad.
-De Flora.
La alegría que había sentido Liana hace un momento se evaporó. Se sentía como la persona mas estúpida del mundo. E insenible. Odiaba a las personas insensibles y más aún a las estúpidas personas que no se dan cuenta de cuando están destrozando los sentimientos de los demás, o no quieren darse cuenta de ello. Ella era algo que odiaba. Era peor que te diesen un tortazo en la cara. Le sentó como si un tren le aplastase todo el cuerpo al pasar por encima suyo.
-¿Cuando la escribió?-Sólo pudo decir. Claro. Era Liana. Necesitaba saber datos y más datos.
-No lo sé. Pero no hace mucho. Va dirigida a tí.-Liana volvió a echarle una mirada al trozo de papel. Estaba cerrado con un sello de cera roja. Se preguntó cómo podía saberlo.-Tu nombre está escrito.-Le dio la vuelta al papel como leyendo sus pensamientos y lo vio en el reverso.
-¿Qué dice?-Escorpión se encogió de hombros.
Liana sabía que estaba sellada, pero creyó que por lo menos tendría una idea.
La cogió de todas formas mientras se lo agradecía.
Era más pesada de lo que había calculado, tal vez por el sello, tenía un tacto suave pero rugoso, parecía estar hecho de alguna clase de papel que desconocía, pero le recordó al papel que tenían todos esos libros de la biblioteca. Solo que más estropeado: este parecía que había sido devorado por un gato de una vez y que después lo había escupido. Lo siento, Flora, pero es cierto.
Escorpión la miró con ojos expectantes esperando a que ella lo abriera. Pero lo cierto era que no quería hacerlo.
Primero necesitaba tranquilidad, y no unos ojos ansioso que la observasen. Además, Liana odiaba leer en voz alta. Aunque leyese increíblemente rápido, era horrible leyendo en voz alta, y más si era para otra persona. Tenía que calcular cada pausa de puntos y comas, tener cuidado de pronunciar bien cada sílaba. Era raro también que esto sólo le pasase con el castellano y no con el inglés o el francés.
Segundo, no quería leerla. Leer la última carta de Flora era como aceptar que estaba muerta. No ahora. Asimismo, esto y lo anterior combinados, convertían la carta en algo demasiado bonito para ser tocado.
-No voy a leerla.-Escorpión pareció extrañado.-Tengo mis razones.
-Ya. Llévate la carta de todas formas, por si cambias de idea.
-¿No quieres leerla tú?-Escorpión guardó silrncio, un silencio acusatorio. -Te pillé.
-Vale, vale. La he leido.-Liana suspiró.-También he añadido un mensaje de mi parte.
Liana puso los ojos en blanco. No puede ser. ¡Ha tocado el último mensaje de Flora! ¿¡Qué!? ¡Ha mancillado su último mensaje! ¿¡Pero por qué ha hecho esa tontería!? ¿¡A qué clase de persona se le ocurre!? ¿¡Está loco o qué!?
-No pasa nada. No te preocupes.-Le dijo como respuesta. No había planeado decir eso. Mmmmm...
-Pensé que te importaría.-Parecía desconcertado.
-Si sabes que me importaría, ¿por qué lo haces?
-Pues... por que...-Escorpión se quedó callado. La teoría de Liana es que está celoso. En fin.
-Da igual. Lo que está hecho, hecho está.-Y trató de cambiar de tema, (por que si seguía hablando con Escorpión, probablemente, él, acabaría recibiendo más de un golpe).-Por cierto, ¿sabes cuando podré irme a casa?
-Te llevo yo.-Escorpión se puso en pié.-Ahora.-Aclaró y ella también se puso en pié.
-¿Cómo...?
-Métete la carta en el bolsillo.-Liana lo hizo. Escorpión sacó polvo y lo dejó en la mano y cogió de las manos a Liana con cuidado de que no se le cayese el polvo.- Piensa en tu habitación. Mantén su imagen en tu cabeza.-Liana recordó su habitación morada con su cama de matrimonio blanca y negra. Las estanterías blancas de diseño moderno en las que había DVD's, cajas de madera para guardar cosas, figuritas, libros de texto(por desgracia también mates), montones de libros de aventuras, una montaña de dibujos hechos por ella, peluches y una minicadena. El armario doble de madera. Cuadros repartidos por las paredes bajo un techo blanco sobre una columna verde en frente de una gran ventana tras unas cortinas blancas al lado de una guitarra española escondida entre la pared y una de las mesitas que desgansaban sobre el brillante suelo de madera, aunque menos brillante que la bibrante lámpara de metal de aparencia plateada que caía del techo.-Cierra los ojos.-Sintió un mareo terrible y cuando se dió cuenta, había abierto los ojos y la habitación que había imaginado hace unos segundos se mostraba ahora ante ella.
Liana trató de sentarse en el colchón, ya que la cabeza le daba vueltas.
-¿Te encuentras bien?-Asintió. Liana dejó la carta sobre el colchón.
-Sólo me he mareado.
-A nosotros no nos pasa. A vosotros el 90% de las veces.
-Tiene sentido, la primera vez que me teletransporté, nqo me mareé.
Escorpión dió una vuelta sobre sí mismo observando la habitación.
-Me gusta tu habitación. Es muy bonita.
-Gracias.-Liana sacó la carta de su bolsillo y lo dejó sobre la cama.
-¿Qué es esto?-Señaló la minicadena.
Liana recordó que en el otro mundo no había visto ni un solo aparato electrónico, excepto en casa de Shelly.
-Es... Un aparato que toca música.
-¿Y por qué no la tocas tú?-Escorpión la miró extrañado. ¿De verdad no tenían nada que tocase música allí?-¿No tienes suficiente dinero para comprar un instrumento musical?-No sabía como explicarselo, así que se lo inventó.
-Toco el piano y la guitarra, esto lo usamos para hacer de acompañamiento.-Escorpión no cambió su expresión.-Por si acaso queremos tocar con algún instrumento más pero no hay nadie que pueda tocar otro instrumento por la razón que sea.-Escorpión asintió no muy convencido.
-¿Los cuadros los has pintado tú?-Dirigió la mirada a uno de los lienzos en los que había un pájaro sobre una rama a punto de echar a volar en un fondo de varios tonos de gris haciendo una apariencia del interior de un árbol del que solo puedes escapar volando.
-Si. Me aburro demasiado.
-Se te da bien.
-Supongo.
-Tengo que irme.-Anunció.-Ha sido un placer conocerte, Liana.-Se dieron dos besos y luego un abrazo.-Recuerda sólo lo de la espada. ¿Está bien? Mantenlo en tu cabeza y no lo sueltes. ¿Vale?-Asintió y se soltaron.
Escorpión sacó el polvo. Liana observó la mano de madera y no pudo evitar un escalofrío que le recorrió la espalda y que salía de su corazón.
-Adios.-E instantáneamente, Escorpión desapareció dejándola sola, de nuevo, como siempre.
No sabía qué hacer, iba a volver a estar sola, no iba a haber nadie con quién pasar las largas tardes de verano, no iba a haber nadie más con quien reirse durante horas, no iba a poder disfrutar segundo a segundo de estar con alguien a quien realmente aprecias.
Lo que más le iba a costar era volver a estar sola tras haber disfrutado una vez más tanta alegría y tantos buenos recuerdos.
Le echó una ojeada a la carta que descansaba sobre la cama.
La carta de Flora.
Cogió el delicado objeto y se sentó en la cama con él entre las manos, lo abrió y comenzó a leer:
Mi querida Liana:
Si estás leyendo esto, es que estoy muerta, voy a estarlo o has rebuscado entre mis objetos personales, que por cierto, está muy mal, así que suéltala.
Ni caso.
Liana... Deja de leer y suéltala.
Mierda, es que estoy muerta.
Bueno, para empezar... Yo soy un hada. Si un hada revela su identidad, inmediatamente es condenada a muerte, como poco a cadena perpetua. Lo siento, no te lo podía contar. Si lo he hecho, ha sido por que mis teorías son correctas. Formas parte de una leyenda. Se supone que tú debes ayudarnos a derrotar unas criaturas conocidas como sombras. Lo he hecho por que quiero que ayudes a mi pueblo y perder la vida a que todos ellos mueran mientras yo mantengo mi sospecha. De todas formas, tal vez me perdonen al ser este caso un poco especial. Si he muerto durante ese periodo, gracias. Si no he muerto y aún así estás leyendo esto hay 2 posibilidades.
1-Has ignorado totalmente lo que te he dicho y has seguido leyendo.
2-Y esto es más probable, te he o te han engañado, no sirve de nada explicártelo, total, lo vas a olvidar.
Estoy segura de que no estoy muerta. Tengo la sensación de que aún me queda mucho por vivir. Tengo un novio, ¿sabes? Su nombre es Escorpión. Os llevaríais bien. Hemos hablado de tantas cosas que vamos a hacer... Siempre hemos querido irnos lejos de nuestra ciudad, queremos irnos a un pequeño pueblo en el que haya altas montañas para contemplar y un lago para nadar juntos los días de verano. Tal vez con una barquita de madera a las orillas y remas todos los días, haga el tiempo que haga. Le quiero mucho. Las hadas podemos sentir a nuestro amor verdadero. Da igual cuantos años tengamos, una vez hayamos visto su rostro se nos queda grabado. Le amo. No podría vivir sin él.
Tal vez cuando la guerra entre mi pueblo y las sombras haya terminado retome mis estudios. Quiero ser médica en el mundo himano y dama de polvo en mi mundo, consiste en reunir polvo y experimentar con él para obtener diferentes resultados, y por lo tanto crear hechizos. Esto ayudaría a mucha gente, tal vez encuentre algún hechizo para curar la cegera de nacimiento. Molaría. Ayudaría a mucha gente.
Tengo ganas de que por fin termine la guerra. Quiero volver a mi casa. Hecho de menos pasar un día tranquilo en mi casa. Algo sencillo. ¡Tarde de mantita en pijama!
Liana, no te sientas sola. Eres una persona fantástica, estoy segura de que ya encontrarás a alguien que te aprecie de verdad. Dale tiempo a todo. Con quien no te llevas bien es la gente de tu pueblo, ¿me equivoco? Tal vez encuentres personas inteligentes que lo den todo por ti en un par de años fuera de tu pueblo. Inteligwntes por que sabrãn quién tienen delante, eres tú, la maravillosa tú. La que lucharía hasta el infinito con el demonio para siempre sólo para que las personas que realmente le importan vean la luz un día más. Eres tú, la aventurera tú. Hablando siempre de viajar por todo el mundo, leyendo siempre libros de aventuras y viendo más series del mismo tipo. Eres tú, la brillante tú, la testadura tú, la entusiasta, soliraria, energética, torpe e imprevisible tú. Eres como un terremoto, ahora que lo pienso. No estés sola jamás. Confía en tus instintos, confía en quien eres, no hay nada que pueda pararte. No cambies para nada, jamás. Se tú, se siempre tú.
Tienes poderes. No los odies ni los ames, son parte de ti, son una parte más de ti. Tan idispensable como cualquiera de tus manos o piernas. No renuncies a ellos. Domínalos.
Tengo que despedirme. Tengo tortilla de maíz para cenar. Y me muero de hambre.
Te escribo esta carta por que creo que te mereces una explicación y para que te sitva de guía en el caso de que yo no esté.
Gracias por todo.
Te quiere, Flora
Liana se quedó un rato pensativa. Ojeó la carta y vió una nota con una letra irregular, distraída, fea y apelotonada. Era la nota de Escorpión. La leyó:
PD: Esta carta está cubierta de polvo. En cuanto la sueltes, pasarán 10 segundos y lo olvidrás todo. Recuerda lo que acordamos de lo de la espada. Tienes que liberarla, si recuerdas lo de la espada durante esos 10 segundos, no lo olvidarás y Flora volverá. Te di la carta por que creí que por lo menos te mereces leerla.
Un atisbo de furia se reflejó en los ojos de Liana. ¿¡Había de verdad mancillado la carta de Flora para esto!?
Liana se concentró en el mensaje, repetía mentalmente que tenía que liberar el alma de Flora al ver la espada, cuando estuvo segura de que tenía el pensamiento fijado, la soltó. Repitiendo todo el rato el mismo pensmiento mientras se ponía de pié y se dirigía a su sala de estudio para poder apuntar eso mismo.
Se paró a mitad de camino.
¿Qué estaba haciendo? Se quedó quieta y rememorizó. Iba a la sala de estudio, pero no recordaba qué iba a hacer. Lo recordó. Iba a dibujar. ¿Qué otra cosa sino? No.tenía otra cosa que hacer. Después de todo, ella no tenía amigos. Ella jamás los había tenido.
Un triste final, pero es un final. Sé que no lo publiqué el lunes pasado, lo siento, ya os lp explicaré. Lo que me jode es que ya la tenía escrita. Aggg!! El próximo lunes no podré publicar la entrada y el mièrvoles tampoco por que me voy de excursión 4 días, y como la aplicación blogger, desde que la tengo, que no es mucho, ya me ha dejado tirada tres paress de veces pues... Prefiero avisaros... Pero el próximo lunes, no este, ya empezamos con la nueva parte de magic me, el regreso de Yoksa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario