¡¡Viva publicar cosas a las 12 y 35 de la mañana!!
-Cierra los ojos. Un poquito más.-Decía Liana tapando los ojos a Flora.-Deja que te lleve. Ya casi estamos. Aquí. ¿Lista?
-Si.-Liana destapó los ojos y Flora pido ver un precioso pueblo a lo lejos. Había un desfiladero y luego hierba hasta el pueblo y un camino de piedras hasta ese pueblo. En el medio de este había una iglesia que se alzaba imponente sobre el pueblo.-¡Wow! ¡Es precioso!
-Ten cuidado. No te tropieces.-Flora se alejó un poco del borde del desfiladero.-¿Y aquí estuviste ayer?
-Si. Descubrí este sitio el año pasado pero en primavera. Había un lago por la lluvia, había hasta patos, pero se debe de secar en verano.
-Pero la gran pregunta es... ¿Por que hay un coche en el desfiladero?-Liana miró para abajo y era cierto. Un coche blanco de los años 90 estaba encajado en él.
-Ni idea.-Las 2 rieron.-¿Le apetece tomar algo señorita Yanez?-Dijo Liana corriendo a sacar unas latas de coca-cola como si fuese la siviente de un hotel.
-Por supuesto señorita...¿cómo te apellidas?
-Martínez Escudero.
-Pues eso. Encantada señorita Martinez.-Liana cogió tiró una lata a Flora. Esta la cogió y la soltó inmediatamente.
-¿Que haces? La has soltado como si te quemara.
-Y me ha quemado.
-¿A que te refieres?-Liana se acercó a Flora.
-Mira.-Ella le mostró las manos. Estaban rojas. Como si hubiese tocado algo ardiendo.-Ya verás que ampollas.
-Yo no veo nada.-Dijo Liana.
-¡En serio! Ahora es cuando no ves nada.
-Es que no hay nada.
-Eres una hipócrita.-Liana se quedó callada. Luego razonó y al fin dijo:
-Vale. Lo diré de otra forma. Yo no veo nada.-Soltó las manos de Flora. Mi ró la lata. Se agachóy la observó.-¿Dices que quema?-Con cuidado y muy despacio se acercó su mano a cogerla. Por miedo, por instinto, retiró la mano antes de siquiera rozarla, Pero luego la acercó y si que la cogió.-A mí no me quema. Ni siquiera está caliente, ni templada. Con la mano que tenía libre tocó la hierba donde había estado la lata.-Aquí tampoco.-Flora se agachó también. Posó la mano sobre ese pedazo de hierba.
-Yo si la noto caliente.-Contradijo ella.
-No tiene sentido.-Añadió Liana.
-Dame la tuya.-Liana se la pasó.-Esta está congelada.
-¿Que le pasa a tu lata?
-Cuando digo congelada, me refiero a completamente congelada. Es como tocar hielo.
-Vuelve-mela a pasar.-La lata volvió a caer a manos de Liana.-La vuelvo a notar normal.
-Espera. Agítala.-Liana le hizo caso.
-Pero si no suena.
-Como el hielo, cuando esta tan congelado que ni se mueve.-Liana miró la lata. La agitó lo más rápido y lo más fuerte que pudo. La abrió inmediatamente. Ni una sola gota se elevó. Flora se acercó.-¿Cómo es esto posib...?
-¿Qué ocurre?-Flora miraba detenidamente la pulsera. Liana dirigió la mirada en la misma dirección. La pulsera de Liana había cambiado de color. A color naranja.¿Naranja?
-Tu también ves eso ¿verdad?
-Si. Esque... cambia a veces de color.-Mintió.
-¿Por que te extraña?
-Pensé que era de color morado. Como es tu color favorito y tal...-Mintió otra vez.
-El naranja también me gusta.-Le sonrió.-No importa.
Liana y Flora ya volvían a casa. Liana fue a acompañar a Flora. Flora entró dentro de casa y Liana dio media vuelta y con apenas unos pasos Flora volvió a abrir la puerta.
-Liana,-Ella se giró.-Necesito decirte una cosa.
28 de diciembre de 2013
25 de diciembre de 2013
Feliz Navidad!!!
SORPRESA!!!
Se que no había dicho nada, por eso vuelve a leer la linea de arriba.
Creo que os tengo que decir algo, dejadme pensar,... ¿Qué era? ¡Oh si! ¡¡¡¡¡ FELIZ NAVIDAD!!!
Era solo este detalle, felicitaros.
Y como regalo especial os pongo esta foto
Y feliz navidad!!
Es la foto esta que os puse
22 de diciembre de 2013
Amistad mágica, capítuo 10, el regalo.
Liana se iba al bosque otra vez, sola. No le debería afectar a esas alturas, pero lo hacía. Para ella, la amistad era una droga y ella estaba enganchada.
Extendió el mantel, sacó su bocadillo y un buen libro. a su lado colocó su cuaderno de dibujo, por si acaso luego le apetecía dibujar. Solo durante un instante se sintió observada. Abrió el libro y comenzó a leer...
Un sonido la alarmó, era su móvil vibrando. Descolgó el movil:
-¿Si?-Era la voz de Flora, aunque se oía mal.-¿Flora? ¿Eres tu? No se te oye bien, creo que tienes poca cobertura. ¿O tal vez sea yo? Espera.-Liana se puso en pie y buscó algún sitio en el que ubiese más cobertura. ¿Me oyes ahora?
-Yo...ía...-Se le seguía oyendo mal.
-Eres tu la que tiene poca cobertura.
-Es...ra...-Liana indentificó aquello como ``espera´´.
-Manzana...-Dijo con voz relajada. Oyó un estruendo.-¡Dios mío! ¿¡Qué ha pasado!? ¡Flora! ¿¡Estás bien!?
-Sí. ¿Me oyes ahora?
-Si... ¿Que fue ese ruido?
-Nada importante. Tan solo una máquina expendedora la que unos chavales andaban haciendo el idiota y se calló.-Su voz se quebraba un poco.-En un cuarto de hora estaré allí. Al final volvemos antes de lo que pensaba. ¿Dónde estas?
-Recuerdas cuando nos conocimos a la parte del bosque que te llevé? Pues no tiene nada que ver. Estoy a la otra punta, literalmente.
-Mejor ven tu a mi casa.
-Está bien, pégame un toque cuando llegues.-Flora colgó el movil al mismo tiempo que Liana.
Liana se dirigía a casa de Flora. Tocó el timbre. La puerta fue abierta de inmediato por su padre.
-Hola...-Era como si intentase mirar a traves de ella.-Flora está arriba. En su habitacón.
-Gracias.-Liana subióa las escaleras y se encontró a Flora sentada encima de la cama mirando la puerta.-Hola. ¿Qué tal en Madrid?
-Bien Si.-Flora se puso de pie.-Siéntate por favor.-Liana pensaba que Flora estaba actuando un poco extraño. Aún así, le hizo caso.-Te he traído un regalo. Cierra los ojos.- Notó como Flora se alejaba de la estantería y se acercaba a ella.-Dame tu mano.
-Por lo general, tengo 2.
-Una cualquiera.-Le dio la mano izquierda. Notó que le ponía algo en la muñeca y abrió los ojos.Era una pulsera de lo que parecía ser plata en la que había un triángulo en el medio. Sin embargo, con una expresión seria, Flora, miraba la pulsera como si estuviese esperando qu ocurriese algo. Liana para cortar aquel ambiente finquió no darse cuenta con la alegría que sentia con aquella bella pulsera.-¡Una pulsera! ¡Qué bonita!
-De nada.-Dijo apartando la vista de la pulsera y sonriendole por primera vez en todo el día.
El resto de la tarde fuemás normal. Como no les apetecía salir másestuvieron charlando un rato y haciendo el idiota hasta que Liana se fue a casa. Flora fue quien la acompañó a la puerta. Cuando crróla puerta se giró dirigiéndose a su padre y pronunció:
-Nada. Simplemente plateada.
Extendió el mantel, sacó su bocadillo y un buen libro. a su lado colocó su cuaderno de dibujo, por si acaso luego le apetecía dibujar. Solo durante un instante se sintió observada. Abrió el libro y comenzó a leer...
Un sonido la alarmó, era su móvil vibrando. Descolgó el movil:
-¿Si?-Era la voz de Flora, aunque se oía mal.-¿Flora? ¿Eres tu? No se te oye bien, creo que tienes poca cobertura. ¿O tal vez sea yo? Espera.-Liana se puso en pie y buscó algún sitio en el que ubiese más cobertura. ¿Me oyes ahora?
-Yo...ía...-Se le seguía oyendo mal.
-Eres tu la que tiene poca cobertura.
-Es...ra...-Liana indentificó aquello como ``espera´´.
-Manzana...-Dijo con voz relajada. Oyó un estruendo.-¡Dios mío! ¿¡Qué ha pasado!? ¡Flora! ¿¡Estás bien!?
-Sí. ¿Me oyes ahora?
-Si... ¿Que fue ese ruido?
-Nada importante. Tan solo una máquina expendedora la que unos chavales andaban haciendo el idiota y se calló.-Su voz se quebraba un poco.-En un cuarto de hora estaré allí. Al final volvemos antes de lo que pensaba. ¿Dónde estas?
-Recuerdas cuando nos conocimos a la parte del bosque que te llevé? Pues no tiene nada que ver. Estoy a la otra punta, literalmente.
-Mejor ven tu a mi casa.
-Está bien, pégame un toque cuando llegues.-Flora colgó el movil al mismo tiempo que Liana.
Liana se dirigía a casa de Flora. Tocó el timbre. La puerta fue abierta de inmediato por su padre.
-Hola...-Era como si intentase mirar a traves de ella.-Flora está arriba. En su habitacón.
-Gracias.-Liana subióa las escaleras y se encontró a Flora sentada encima de la cama mirando la puerta.-Hola. ¿Qué tal en Madrid?
-Bien Si.-Flora se puso de pie.-Siéntate por favor.-Liana pensaba que Flora estaba actuando un poco extraño. Aún así, le hizo caso.-Te he traído un regalo. Cierra los ojos.- Notó como Flora se alejaba de la estantería y se acercaba a ella.-Dame tu mano.
-Por lo general, tengo 2.
-Una cualquiera.-Le dio la mano izquierda. Notó que le ponía algo en la muñeca y abrió los ojos.Era una pulsera de lo que parecía ser plata en la que había un triángulo en el medio. Sin embargo, con una expresión seria, Flora, miraba la pulsera como si estuviese esperando qu ocurriese algo. Liana para cortar aquel ambiente finquió no darse cuenta con la alegría que sentia con aquella bella pulsera.-¡Una pulsera! ¡Qué bonita!
-De nada.-Dijo apartando la vista de la pulsera y sonriendole por primera vez en todo el día.
El resto de la tarde fuemás normal. Como no les apetecía salir másestuvieron charlando un rato y haciendo el idiota hasta que Liana se fue a casa. Flora fue quien la acompañó a la puerta. Cuando crróla puerta se giró dirigiéndose a su padre y pronunció:
-Nada. Simplemente plateada.
15 de diciembre de 2013
Amistad mágica, capítulo 10, solo es el principio
Agggggggggggg!!! tengo el teclado otra vez estropeado!!!
Resumen:
Liana era una niña de 12 años solitaria y tenía sensaciones cada vez que se despertaba, aparte de otras cosas extrañas que le ocurrían a diario, aparte de sus sueños, cuando se fue al bosque a hacer un piknik, vio unos árboles recubiertos de cristal. Pero Flora, una chica que conoció tiempo después, no era capaz a verlos. Al día siguiente, se produjo un terremoto y había hecho una grieta en el suelo. Las 2 se metieron en él, donde encontraron una extraña roca en la que había grabado escritos. No fue la única que encontraron, en el museo había otra, y en un sueño que tuvo Liana que en realidad era un recuerdo soñó dónde había otra. En ese sueño no solo vió eso, si no que además podía intervenir en la realidad cuando estaba soñando, <--(si es complicada de explicar esta parte de forma tan corta.) Una noche Liana tuvo un sueño extraño, aunque no tanto como los que tenía habitualmente. Un niño le entregaba un dibujo en el que había dibujado en una hoja de papel. Poco después el niño le confesaba que no era un dibujo, si no letras. Se despertó a media noche y fue a la cocina. El mismo garabato que le había enseñado el niño en su sueño estaba pintado en el cristal de la ventana. Con sangre. Sin embargo, sus padres no consiguieron verlo.
Todos los mensajes que decían las rocas hablaban de magia y más magia. Aunque la letra con la que está escrita las cosas pertenece a la edad de piedra, la piedra pertenecía a la edad media. Una tarde Liana y Flora fueron al monumento de su pueblo y encontraron un pasadizo donde puede que ubiera otra de las piezas...
-¡Liana!-La llamó Flora.-Vuelve aquí. No veo nada.-Liana dio marca atrás para esperar a su amiga. Miró hacia arriba. Su cara de susto era tremenda.-¿Qué ocurre?
-Sujeta esto.-Le entregó la antorcha y subió las escaleras de piedra por las que habían entrado al pasadizo.-¡Se ha cerrado!-Usó toda la fuerza que tenía para moverla, lo cual no funcionó-¡Estamos atrapadas!
-¿Seguimos caminando?
-Por supuesto.-Se pusieron en camino. El silencio les pesaba como una piedra de 500 kg. Una piedra en la que hay unos escritos extraños.
-Esto me recuerda a una de esas películas en las que hay casas encantadas que las puertas se cierran y al final acaban todos muertos.
-Vale.
-¿Vale?
-Yo soy la buena yo no puedo morir.
-¡Ah! ¿Y yo soy la mala? Y el bueno no siempre sobrevive. Además esto no es una película.
-¡Calla! ¡Que es para no tener miedo!-Gritó
-¿Y por que no dices que tienes miedo?
-El día que me muera, lo diré.-Admitió.
-Pero nadie sabe cuando va a morir.-Rio Flora.
-Exacto... -Flora se quedó atrás durante un segundo pensando en lo que había dicho y luego la volvió a alcanzar.
-¿Qué crees que hay aquí?
-La primera. Si fuese yo la que escondiese algo escondería la pieza más importante. La pieza que te explica todo. La primera.
-Y tiene 50 años a si que dije,... una serie que ha sobrevivido tantos años tiene que merecer la pena y me vi la primera temporada en una tarde y entonces pasó una cosa extraña al final, me enfadé con la serie y no la volví a ver.(``W´´ en algún lugar) Estaba bien, eso sí pero me niego a seguir viéndola es decir había una trama en la que había la palabra lobo malo fuesen donde fuesen y vale, o me lo esperaba pero,.. no me gustó el final de la primera temporada. A si que no la volví a ver.-Explicaba Liana.
-¿Qué puntuación tenía?
-9,9
-Si tenía tanto ¿por que no la seguiste viendo?
-El Doctor explota y sale una persona total...-Liana cortó ah´la frase.- ¿Que es eso?-Una piedra preciosa roja algo anaranjada que brillaba del tamaño de un puño estaba incrustado en la pared.
-Pues creo que deberías seguir viéndola.
-Parece una... cosa.
-¡Muy bien!-Exclamó Flora sarcástica.
-¿Que hace aquí? Parece que la han colocado con total precisión.
-Hola, soy Flora ¿puedes oírme? ¿Me conoces?
-Pero es que mira.
-A mí me parece solo una piedra.
-No se que tiene que...-Liana levantó su mano izquierda para tocarla y... no pasó nada. Pero luego la arancó de la pared y se oyó algo que se movía. Ella pegó un grito y dejó caer la piedra que había comenzado ha arder. Se miró la palma de la mano y tenía marcado como si hubiese sido con fuego un símbolo parecido a una caracola pero que luego realizaba un giro de 90 grados y acababa en un palo recto.
-Déjame ver.-Flora le contempló la mano. Posó su mirada en el símbolo, luego en Liana y otra vez en el símbolo.-Vale. Yo no pienso tocar esa piedra.-Oyeron un fuerte golpe que provenía de donde habían sacado la piedra.-¿Qué ha sido eso?
-Yo no vuelvo ha meter la mano ahí.-Dijo Liana señalando el agujero y luego el símbolo de su mano.
-Yo tampoco la voy a meter yo. Por si acaso.
-Exacto. ¿Seguimos?
-Claro.-Caminaron unos cuantos pasos. Y miraron hacia atras tras sentirse observadas. Pero no vieron nada. Se miraron la una a la otra. Pero volvieron a seguir caminando. Se oyó como si una piedra se moviera pero no veían nada cerca de ellas. Nada que pudiese provocar esos ruidos. Oyeron otra vez esos ruidos. Se giraron y la piedra preciosa roja estaba justo detrás de ellas. Liana se volvió a agachar para cogerla. Dudó un segundo y la agarró. Ya no estaba caliente, si no fría, fría como el hielo.
-Haber si te aclaras.-Bromeó.
-Liana esto no me gusta.-Flora parecía tener cara de pena, en vez de miedo.
-Pero por ese lado no hay salida, si hay otra estará por este lado.
-O también moriremos aquí.
-No seas pesimista.-Dijo metiendo la piedra en su bolsillo.
-¿Me dejas ver tu mano otra vez?-Liana le mostró su mano con el símbolo marcado. Parecía algo más rojizo.-¿Si este fuese tu último día viva que querrías?
-Ya estamos otra vez con el pesimismo.
-No. ¿Qué va? Pero ¿que querrías?
-No estoy segura, algo impresionante e inolvidable. Inolvidable sería, ya que me moriría enseguida. ¿Y tú?
-Cualquier estupidez.
-¡Mira!-Liana se adelantó unos pasos.-Ves lo que te decía. Aquí está la piedra.-Cuando estaba a tan solo unos metros de ella, Flora gritó.
-¡Espera!-Liana se quedó quieta. No la toques.
-¿Por qué?
-Con sacar una foto es suficiente.
-Pero mírala. Es tan perfecta.
-¡Estamos apañados! Liana no la toques.-Liana puso cara de no hacerle caso.-Recuerdas lo que ocurrió en Indiana Jones cuando toca el tesoro. ¿Lo de la piedra esa rodando? No la toques.
-Está bien solo le sacaré una foto.-Sacó su móvil, la sacó enseguida y lo guardó.-Es tan perfecta.
-¡Liana, no!-Flora se encaminó para sacarla de allí aunque fuese a la fuerza.-Es como si estuvieses hechizada desde lo de la piedra roja. Hazme caso, por favor.
-¿Como podría una piedra tan perfecta hacer daño?
-¡Dios mío!-La agarró del brazo derecho y tiró de ella. Pero Liana consiguió soltarse y acarició la piedra con su mano izquierda. Hubo un temblor y Liana se desmayó.-Debería de haberte sacado de aqu´´i en cuanto ví la jaqueda.-Chilló. Corrió hacia ella.-Tengo que sacarte de aquí. Te llevaré a algún lugar impresionante o inolvidable. pensé que soportarías la runa por las cosas que te pasan... y mirame ahora, estoy hablando con tu cadáver.-Flora comenzó a llorar. Liana se puso en pie.
-No me gusta esto. ¿Qué ha pasado?-Liana posó su mirada en Flora.-¿Por qué lloras? ¡Anda mira! ¡La piedra!
-WTF?-Murmuró para si.-Ya he sacado yo la foto. ¿Nos vamos ya?
-Estamos atrapadas ¿recuerdas?
-Mierda. Ven volvamos al principio.
-¿Por qué? Estaremos atrapadas igualmente.
-Claro, eso si lo recuerdas.
-¿Por qué llorabas?-Liana se puso de cuclillas junto a ella.
-No es importante.-Flora cambió de tema drásticamente.-Tal vez ahora se haya aflojado la entrada. Por probar no se pierde nada. Además este sitio me da escalofríos.
-Está bien. Pero en serio, ¿qué ha pasado?-Flora se quitó la chaquetita de punto se la puso alrededor de la mano y la metió en el bolsillo de los pantalones de Liana y tiró la piedra lejos.
-¿Qué es eso? Es tan perfecta...
-¡Oh no! No empecemos de nuevo.-Exclamó. se acercó a ella y le pegó un tortazo.-¿Mejor?
-Si hace un segundo estabas a mi lado, ¿cómo puedes estar ahora en frente mío. ¿Y por qué me pegas?
-Vámonos ¡Ya!-Agarró su mano derecha y tiró de ella.
-¿Pero que te pasa?
Cuando llegaron al final, Flora, dispuesta a abrir la entrada se acercó a la pequeña escalerita de madera llena de tierra. Pero Liana fue más rápida y subió primero. Usó toda su fuerza pero nada.
-Nada.No se puede.
-Déjame a mi.-Liana bajó las escaleras y las subió Flora. Metió la mano en el bolsillo y sacó algo dorado muy fino que Liana no pudo ver bien. Flora posó sus manos en la roca y la consiguió mover.-¡Lo logré!
-¿Cómo lo has hecho?
-Con astucia. Sube. A propósito tal vez mañana falte que voy a Madrid. Pero pasado ya estaré aquí.
-O sea que mañana estaré sola.-Dijo Liana sin poder ocultar la desesperación que sentía.
-Si. Te traeré algo. Pero es solo un día. Mira esa serie por ejemplo. Tal vez no te arrepentirás.-Liana asintió y las 2 se dirigieron a casa de Flora.
Resumen:
Liana era una niña de 12 años solitaria y tenía sensaciones cada vez que se despertaba, aparte de otras cosas extrañas que le ocurrían a diario, aparte de sus sueños, cuando se fue al bosque a hacer un piknik, vio unos árboles recubiertos de cristal. Pero Flora, una chica que conoció tiempo después, no era capaz a verlos. Al día siguiente, se produjo un terremoto y había hecho una grieta en el suelo. Las 2 se metieron en él, donde encontraron una extraña roca en la que había grabado escritos. No fue la única que encontraron, en el museo había otra, y en un sueño que tuvo Liana que en realidad era un recuerdo soñó dónde había otra. En ese sueño no solo vió eso, si no que además podía intervenir en la realidad cuando estaba soñando, <--(si es complicada de explicar esta parte de forma tan corta.) Una noche Liana tuvo un sueño extraño, aunque no tanto como los que tenía habitualmente. Un niño le entregaba un dibujo en el que había dibujado en una hoja de papel. Poco después el niño le confesaba que no era un dibujo, si no letras. Se despertó a media noche y fue a la cocina. El mismo garabato que le había enseñado el niño en su sueño estaba pintado en el cristal de la ventana. Con sangre. Sin embargo, sus padres no consiguieron verlo.
Todos los mensajes que decían las rocas hablaban de magia y más magia. Aunque la letra con la que está escrita las cosas pertenece a la edad de piedra, la piedra pertenecía a la edad media. Una tarde Liana y Flora fueron al monumento de su pueblo y encontraron un pasadizo donde puede que ubiera otra de las piezas...
-¡Liana!-La llamó Flora.-Vuelve aquí. No veo nada.-Liana dio marca atrás para esperar a su amiga. Miró hacia arriba. Su cara de susto era tremenda.-¿Qué ocurre?
-Sujeta esto.-Le entregó la antorcha y subió las escaleras de piedra por las que habían entrado al pasadizo.-¡Se ha cerrado!-Usó toda la fuerza que tenía para moverla, lo cual no funcionó-¡Estamos atrapadas!
-¿Seguimos caminando?
-Por supuesto.-Se pusieron en camino. El silencio les pesaba como una piedra de 500 kg. Una piedra en la que hay unos escritos extraños.
-Esto me recuerda a una de esas películas en las que hay casas encantadas que las puertas se cierran y al final acaban todos muertos.
-Vale.
-¿Vale?
-Yo soy la buena yo no puedo morir.
-¡Ah! ¿Y yo soy la mala? Y el bueno no siempre sobrevive. Además esto no es una película.
-¡Calla! ¡Que es para no tener miedo!-Gritó
-¿Y por que no dices que tienes miedo?
-El día que me muera, lo diré.-Admitió.
-Pero nadie sabe cuando va a morir.-Rio Flora.
-Exacto... -Flora se quedó atrás durante un segundo pensando en lo que había dicho y luego la volvió a alcanzar.
-¿Qué crees que hay aquí?
-La primera. Si fuese yo la que escondiese algo escondería la pieza más importante. La pieza que te explica todo. La primera.
-Y tiene 50 años a si que dije,... una serie que ha sobrevivido tantos años tiene que merecer la pena y me vi la primera temporada en una tarde y entonces pasó una cosa extraña al final, me enfadé con la serie y no la volví a ver.(``W´´ en algún lugar) Estaba bien, eso sí pero me niego a seguir viéndola es decir había una trama en la que había la palabra lobo malo fuesen donde fuesen y vale, o me lo esperaba pero,.. no me gustó el final de la primera temporada. A si que no la volví a ver.-Explicaba Liana.
-¿Qué puntuación tenía?
-9,9
-Si tenía tanto ¿por que no la seguiste viendo?
-El Doctor explota y sale una persona total...-Liana cortó ah´la frase.- ¿Que es eso?-Una piedra preciosa roja algo anaranjada que brillaba del tamaño de un puño estaba incrustado en la pared.
-Pues creo que deberías seguir viéndola.
-Parece una... cosa.
-¡Muy bien!-Exclamó Flora sarcástica.
-¿Que hace aquí? Parece que la han colocado con total precisión.
-Hola, soy Flora ¿puedes oírme? ¿Me conoces?
-Pero es que mira.
-A mí me parece solo una piedra.
-No se que tiene que...-Liana levantó su mano izquierda para tocarla y... no pasó nada. Pero luego la arancó de la pared y se oyó algo que se movía. Ella pegó un grito y dejó caer la piedra que había comenzado ha arder. Se miró la palma de la mano y tenía marcado como si hubiese sido con fuego un símbolo parecido a una caracola pero que luego realizaba un giro de 90 grados y acababa en un palo recto.
-Déjame ver.-Flora le contempló la mano. Posó su mirada en el símbolo, luego en Liana y otra vez en el símbolo.-Vale. Yo no pienso tocar esa piedra.-Oyeron un fuerte golpe que provenía de donde habían sacado la piedra.-¿Qué ha sido eso?
-Yo no vuelvo ha meter la mano ahí.-Dijo Liana señalando el agujero y luego el símbolo de su mano.
-Yo tampoco la voy a meter yo. Por si acaso.
-Exacto. ¿Seguimos?
-Claro.-Caminaron unos cuantos pasos. Y miraron hacia atras tras sentirse observadas. Pero no vieron nada. Se miraron la una a la otra. Pero volvieron a seguir caminando. Se oyó como si una piedra se moviera pero no veían nada cerca de ellas. Nada que pudiese provocar esos ruidos. Oyeron otra vez esos ruidos. Se giraron y la piedra preciosa roja estaba justo detrás de ellas. Liana se volvió a agachar para cogerla. Dudó un segundo y la agarró. Ya no estaba caliente, si no fría, fría como el hielo.
-Haber si te aclaras.-Bromeó.
-Liana esto no me gusta.-Flora parecía tener cara de pena, en vez de miedo.
-Pero por ese lado no hay salida, si hay otra estará por este lado.
-O también moriremos aquí.
-No seas pesimista.-Dijo metiendo la piedra en su bolsillo.
-¿Me dejas ver tu mano otra vez?-Liana le mostró su mano con el símbolo marcado. Parecía algo más rojizo.-¿Si este fuese tu último día viva que querrías?
-Ya estamos otra vez con el pesimismo.
-No. ¿Qué va? Pero ¿que querrías?
-No estoy segura, algo impresionante e inolvidable. Inolvidable sería, ya que me moriría enseguida. ¿Y tú?
-Cualquier estupidez.
-¡Mira!-Liana se adelantó unos pasos.-Ves lo que te decía. Aquí está la piedra.-Cuando estaba a tan solo unos metros de ella, Flora gritó.
-¡Espera!-Liana se quedó quieta. No la toques.
-¿Por qué?
-Con sacar una foto es suficiente.
-Pero mírala. Es tan perfecta.
-¡Estamos apañados! Liana no la toques.-Liana puso cara de no hacerle caso.-Recuerdas lo que ocurrió en Indiana Jones cuando toca el tesoro. ¿Lo de la piedra esa rodando? No la toques.
-Está bien solo le sacaré una foto.-Sacó su móvil, la sacó enseguida y lo guardó.-Es tan perfecta.
-¡Liana, no!-Flora se encaminó para sacarla de allí aunque fuese a la fuerza.-Es como si estuvieses hechizada desde lo de la piedra roja. Hazme caso, por favor.
-¿Como podría una piedra tan perfecta hacer daño?
-¡Dios mío!-La agarró del brazo derecho y tiró de ella. Pero Liana consiguió soltarse y acarició la piedra con su mano izquierda. Hubo un temblor y Liana se desmayó.-Debería de haberte sacado de aqu´´i en cuanto ví la jaqueda.-Chilló. Corrió hacia ella.-Tengo que sacarte de aquí. Te llevaré a algún lugar impresionante o inolvidable. pensé que soportarías la runa por las cosas que te pasan... y mirame ahora, estoy hablando con tu cadáver.-Flora comenzó a llorar. Liana se puso en pie.
-No me gusta esto. ¿Qué ha pasado?-Liana posó su mirada en Flora.-¿Por qué lloras? ¡Anda mira! ¡La piedra!
-WTF?-Murmuró para si.-Ya he sacado yo la foto. ¿Nos vamos ya?
-Estamos atrapadas ¿recuerdas?
-Mierda. Ven volvamos al principio.
-¿Por qué? Estaremos atrapadas igualmente.
-Claro, eso si lo recuerdas.
-¿Por qué llorabas?-Liana se puso de cuclillas junto a ella.
-No es importante.-Flora cambió de tema drásticamente.-Tal vez ahora se haya aflojado la entrada. Por probar no se pierde nada. Además este sitio me da escalofríos.
-Está bien. Pero en serio, ¿qué ha pasado?-Flora se quitó la chaquetita de punto se la puso alrededor de la mano y la metió en el bolsillo de los pantalones de Liana y tiró la piedra lejos.
-¿Qué es eso? Es tan perfecta...
-¡Oh no! No empecemos de nuevo.-Exclamó. se acercó a ella y le pegó un tortazo.-¿Mejor?
-Si hace un segundo estabas a mi lado, ¿cómo puedes estar ahora en frente mío. ¿Y por qué me pegas?
-Vámonos ¡Ya!-Agarró su mano derecha y tiró de ella.
-¿Pero que te pasa?
Cuando llegaron al final, Flora, dispuesta a abrir la entrada se acercó a la pequeña escalerita de madera llena de tierra. Pero Liana fue más rápida y subió primero. Usó toda su fuerza pero nada.
-Nada.No se puede.
-Déjame a mi.-Liana bajó las escaleras y las subió Flora. Metió la mano en el bolsillo y sacó algo dorado muy fino que Liana no pudo ver bien. Flora posó sus manos en la roca y la consiguió mover.-¡Lo logré!
-¿Cómo lo has hecho?
-Con astucia. Sube. A propósito tal vez mañana falte que voy a Madrid. Pero pasado ya estaré aquí.
-O sea que mañana estaré sola.-Dijo Liana sin poder ocultar la desesperación que sentía.
-Si. Te traeré algo. Pero es solo un día. Mira esa serie por ejemplo. Tal vez no te arrepentirás.-Liana asintió y las 2 se dirigieron a casa de Flora.
8 de diciembre de 2013
Amistad mágica, capítulo 9, primos.
Resumen:
Liana era una niña de 12 años solitaria(no tenía amigos) y tenía sensaciones cada vez que se despertaba, aparte de otras cosas extrañas que le ocurrían a diario, cuando se fue al bosque a hacer un piknik, vio unos árboles recubiertos de cristal. Pero Flora, una chica que conoció tiempo después, no era capaz a verlos.Al día siguiente, se produjo un terremoto y había hecho una grieta en el suelo. Las 2 se metieron en él, donde encontraron una extraña roca en la que había grabado escritos. No fue la única que encontraron, en el museo había otra, y en un sueño que tuvo Liana que en realidad era un recuerdo soñó dónde había otra. En ese sueño no solo vió eso, si no que además podía intervenir en la realidad cuando estaba soñando, <-(si es complicada de explicar esta parte de forma tan corta.) Una noche Liana tuvo un sueño extraño, aunque no tanto como los que tenía habitualmente. Un niño le entregaba un dibujo en el que había dibujado en una hoja de papel. Poco después el niño le confesaba que no era un dibujo, si no letras. Se despertó a media noche y fue a la cocina. El mismo garabato que le había enseñado el niño en su sueño estaba pintado en el cristal de la ventana. Con sangre. Sin embargo, sus padres no consiguieron verlo.
Todos los mensajes que decían las rocas hablaban de magia y más magia. Y Liana ya tiene la certeza de lo que habla. Aunque la letra con la que está escrita las cosas pertenece a la edad de piedra, la piedra pertenecía a la edad media.
Ajjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj!!!!! ODIO LOS RESÚMENES!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Bueno comencemos:
Liana estaba en el salón. Traduciendo las fotos de las piedras. Al final de la piedra del museo estaba escrito el número 2 y en la de su sueño el 11. Habían ido el día siguiente a por ella. Estaba más hundida en la tierra pero se veía bien. Todas hablaban de el temor de las extrañas criaturas llamadas sombras. Sobre el futuro, sobre su época, el presente. En la de su sueño hablaba sobre, alguien que le resultaba extrañamente familiar. Bueno, no extañamente, por que era ella, ella y un chico gris. Un chico gris... y encontrar a Liana. No sería dificil encontrar a Liana, eso seguro. Pero y el chico gris... debía ser también un apodo, a ella la llamaban niña de los bosques, lo cual le sonaba insultante. ``Chico gris... ´´ Pensaba. ``¿Quien será?´´ Flora la llamó al móvil.
-¿Sales?
-Si. Ya tengo las traducciones. Te la llevo ahora. Estoy en tu casa en 5 minutos.-Liana colgó el movil enseguida. Salió de casa y se dirigió a casa de Flora.
Liana posó las traducciones sobre la cama de Flora. Flora les hechó un vistazo.
-11 y 2. ¿Cuántas habrá?-Preguntaba Flora.
-Ni idea.
-Hay algo que coincide.
-¿El qué?
-En los números,... 7, 2 y 11. Son números primos.
-Cierto,... me está recordando a uno de esos libros de Sherlock Holmes. ¿Dónde fue encontrada la roca del museo?
-No lo decía.
-Déjame tu ordenador.-Flora se quedó pensando y al final pregntó.
-¿Por qué?
-Hazme caso.-Flora le entregó el portátil negro. Buscó su pueblo en google maps, sacó una foto a la pantalla y la pegó en paint. Cogió el lápiz que trae paint y marcó un punto donde encontraron la primera pieza, y luego donde encontraron la segunda. Buscó en google el origen de la otra y también la marcó. Formaban un triángulo equilátero. Y en el centro estaba el monumento a la quema de brujas. Era horrible ese monumento, pero era el pueblo de toda la provincia de Soria que más brujas había quemado. Y ese era el lugar donde se ejecutaban. Hasta solo unos siglos el pueblo se sentía horgulloso de ello, pero los tiempos cambian. Ahora pertenecía a la época negra del pueblo.-¿Te apetece dar una vuelta?
-Tengo un mal presentimiento.-Liana sonrió con esa cara que ponía cuando tenía algo planeado.
No había nadie en la calle. Estaba desierta. Daban vueltas y vueltas alrededor de él buscango algo. Flora se paró en seco:
-¡Liana!-La llamó. Ella se acercó.
-¿Qué?-Flora le señaló la pila de piedras grises pegadas unas a otras por cemento y sobre ellas el monumento. Liana tardó en darse cuenta, pero una de las piedras que sujetaban la estatua del monumento, sobresalía un poco y no era gris, si no blanca. Se miraron la una a la otra. Liana se acercó a la piedra, tiró de ella, y no taron un pequeño temblor. La estatua del monumento se había movido. estaba un poco más a su izquierda, es decir, más alante. Liana subió encia del monumento, había una especie de pasadizo oscuro.-¡Flora! Ven.-Liana la ayudó a subir.
-Un pasadizo. Vamos a entrar ¿verdad?-Dijo no muy entusiasmada. Liana la miró como diciendo ``¿Tú que crees?``-No volveré a preguntar. ¿Tienes una linterna, fuego o algo?
-Si.-Dijo sarcástica Liana.-Es una de las cosas con las que salgo de casa a diario.
-Pero vamos a bajar igualmente ¿verdad?
-Claro.-Liana se adentró en el pasadizo. Y una luz se hizo miró a su izquierda y una antorcha se encendió sola.-No pasa nada Flora! ¡Hay una antorcha aquí! ¡Se ha encendido sola! ¡Puedes bajar!-Flora entró dentro. Y al pasadizo se cerró a su paso solo.
Todos los mensajes que decían las rocas hablaban de magia y más magia. Y Liana ya tiene la certeza de lo que habla. Aunque la letra con la que está escrita las cosas pertenece a la edad de piedra, la piedra pertenecía a la edad media.
Ajjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj!!!!! ODIO LOS RESÚMENES!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Bueno comencemos:
Liana estaba en el salón. Traduciendo las fotos de las piedras. Al final de la piedra del museo estaba escrito el número 2 y en la de su sueño el 11. Habían ido el día siguiente a por ella. Estaba más hundida en la tierra pero se veía bien. Todas hablaban de el temor de las extrañas criaturas llamadas sombras. Sobre el futuro, sobre su época, el presente. En la de su sueño hablaba sobre, alguien que le resultaba extrañamente familiar. Bueno, no extañamente, por que era ella, ella y un chico gris. Un chico gris... y encontrar a Liana. No sería dificil encontrar a Liana, eso seguro. Pero y el chico gris... debía ser también un apodo, a ella la llamaban niña de los bosques, lo cual le sonaba insultante. ``Chico gris... ´´ Pensaba. ``¿Quien será?´´ Flora la llamó al móvil.
-¿Sales?
-Si. Ya tengo las traducciones. Te la llevo ahora. Estoy en tu casa en 5 minutos.-Liana colgó el movil enseguida. Salió de casa y se dirigió a casa de Flora.
Liana posó las traducciones sobre la cama de Flora. Flora les hechó un vistazo.
-11 y 2. ¿Cuántas habrá?-Preguntaba Flora.
-Ni idea.
-Hay algo que coincide.
-¿El qué?
-En los números,... 7, 2 y 11. Son números primos.
-Cierto,... me está recordando a uno de esos libros de Sherlock Holmes. ¿Dónde fue encontrada la roca del museo?
-No lo decía.
-Déjame tu ordenador.-Flora se quedó pensando y al final pregntó.
-¿Por qué?
-Hazme caso.-Flora le entregó el portátil negro. Buscó su pueblo en google maps, sacó una foto a la pantalla y la pegó en paint. Cogió el lápiz que trae paint y marcó un punto donde encontraron la primera pieza, y luego donde encontraron la segunda. Buscó en google el origen de la otra y también la marcó. Formaban un triángulo equilátero. Y en el centro estaba el monumento a la quema de brujas. Era horrible ese monumento, pero era el pueblo de toda la provincia de Soria que más brujas había quemado. Y ese era el lugar donde se ejecutaban. Hasta solo unos siglos el pueblo se sentía horgulloso de ello, pero los tiempos cambian. Ahora pertenecía a la época negra del pueblo.-¿Te apetece dar una vuelta?
-Tengo un mal presentimiento.-Liana sonrió con esa cara que ponía cuando tenía algo planeado.
No había nadie en la calle. Estaba desierta. Daban vueltas y vueltas alrededor de él buscango algo. Flora se paró en seco:
-¡Liana!-La llamó. Ella se acercó.
-¿Qué?-Flora le señaló la pila de piedras grises pegadas unas a otras por cemento y sobre ellas el monumento. Liana tardó en darse cuenta, pero una de las piedras que sujetaban la estatua del monumento, sobresalía un poco y no era gris, si no blanca. Se miraron la una a la otra. Liana se acercó a la piedra, tiró de ella, y no taron un pequeño temblor. La estatua del monumento se había movido. estaba un poco más a su izquierda, es decir, más alante. Liana subió encia del monumento, había una especie de pasadizo oscuro.-¡Flora! Ven.-Liana la ayudó a subir.
-Un pasadizo. Vamos a entrar ¿verdad?-Dijo no muy entusiasmada. Liana la miró como diciendo ``¿Tú que crees?``-No volveré a preguntar. ¿Tienes una linterna, fuego o algo?
-Si.-Dijo sarcástica Liana.-Es una de las cosas con las que salgo de casa a diario.
-Pero vamos a bajar igualmente ¿verdad?
-Claro.-Liana se adentró en el pasadizo. Y una luz se hizo miró a su izquierda y una antorcha se encendió sola.-No pasa nada Flora! ¡Hay una antorcha aquí! ¡Se ha encendido sola! ¡Puedes bajar!-Flora entró dentro. Y al pasadizo se cerró a su paso solo.
1 de diciembre de 2013
50th anniversary/rio of Doctor who...parte 2
No se como resumir lo otro... Admitámoslo, es mucho.
Otra cosa, que yo no sabía que me iban a venir gente nueva y que todos los domingos publico una nueva entrada, os lo digo para que no tengais que entrar todos los días así y tal.
Y hoy no voy a poner nada a parte de esto por que he estado ocupada con esto. Pero el próximo domingo retomamos Amistad mágica como siempre.
Ya me he visto el aniversario 8 veces!!!! XD
La puerta parecía estar más quemada que cuando entraron. El Doctor se quedó pensando en ello. Pero com ya se iban lo ignoró.
-¿Dónde estaba la TARDIS?-Se preguntaban. Parecía que había menos árboles y el ambiente era diferente. Estaba anocheciendo.
-Doctor. ¿Que pasa con esos gases?
-A nosotros no nos afectan. Solo a los guijedianos y a los daleks.-El Doctor sacó su destorillador sónico y escaneó el aire.-Aparte de que parece que ya no queda. Entonces eso significa... Que los daleks están aquí.
-¿Los qué?
-Una larga historia. Volvamos a la Tardis.-Apenas dieron 4 pasos y el Doctor se paró en seco.- Pero...-El Doctor dudaba.- Pero... esto...no ocurrió así. Tengo esa sensación.
-Antes querías investigar, luego marchar, ahora quieres quedarte...
-¡Cállate Amanda!-Ella se rió. El Doctor retrocedió un paso.-Hacia la izquierda.
-¿Por qué izquierda?
-Tengo una mala sensación con la izquierda, es un buen lugar para comenzar.
-Eso no me gusta.-Añadió Amanda ignorada por el Doctor.
Oyerón voces y el Doctor agarró a Amanda del brazo y la escondió detrás de unos arbustos con él. Unas voces metálicas se dirigían hacia donde se escondían los ciudadanos que quedaban del planeta. El Doctor curioseó entre las ramas. Eran daleks. En cuanto se alejaron se volvieron a levantarse. Se quitaban las pequeñas hojas que se les habían pegado a la ropa:
-¿Qué era eso?
-Daleks.-Respondió.-Que no te vean.-Amanda asintió.-Seguían caminando un poco más despacio y con más cuidado en la misma dirección.
Las voces de los Daleks se podían volver a oír. Parecía que estaban discutiendo sobre algo por todo el jaleo que estaban montando. Se escondieron para poder escuchar lo que decían. Al fin un Dalek puso orden:
-¡Deteneos! Nuestra espía me acaba de enviar información. El Doctor está aquí.-Las voces de los daleks volvieron a alzarse.
-¡El Doctor!
-¡El Doctor!
-¡El Doctor!-Gritaban los daleks.-¡Exterminar!
-¡Exterminar!
-¡Exterminar!
-Ha escapado.-Decía el mismo dalek.-¡Exterminad la ciudad guijedana! Le haremos volver.-Los daleks volvieron hacia la ciudad. Quedando su lugar de reunión a solas. Era una casa destruida. Parecía que habían vivido ahí desde hace mucho tiempo. En el centro había una enorme esfera negra. El Doctor se mantuvo mirándola un rato y recordó su pasado.
-¿Qué es eso?-Susurró Amanda por si había algún dalek cerca.
-El vacío.-Dijo muy seco.-Vams tenemos que ayudar a los guijedianos.
-Cambias de opinión cada poco, lo sabes ¿no?
-Es que ahora lo entiendo todo. Ya se que fue lo que pasó.-Añadió. El Doctor metió su mano en el bolsillo de su gabardina larga marrón que tenía y sacó unas gafas 3D.-Si. Todavía siguen aquí.-El Doctor sonrió eurofóbico.-Peculiar.-Añadió.
Los guijedianos seguían trabajando en el jardín ignorándolo todo.
-¡Atención! Gritó Mohiva llamando la atención de todos. Hemos tenido un problema. La persona que se acaba de marchar, os lo creáis o no era un señor del tiempo. Su nombre era el Doctor. Y ahora a desencadenado a Risa. Viene a por nosotros. Tenemos 3 opciones: A)Rendirnos, B) Escondernos C)Luchar.
-Yo voto por luchar.-Propuso Yudua.
-Yo también.-Dijo un hombre.- Solo hay un problema, aquí no hay armas de ningún tipo.
-¿Seguro?-Preguntó retoricamente Mohiva al hombre.-Mira en tu mano.
-Pero tengo un rastrillo.
-Vuelve a mirar.-Dijo Yudua. El hombre sonrió y lo comprendió.
-Pero no podemos luchar contra ella sol con rastrillos.-Dijo una mujer.
-Todavía está Hecha de carne. ¿No Es así?-Respondió Mohiva.
-Y No solo tenemos herramientas de campo.-Añadió Yudua cogiendo un tomate del suelo y un limón.-Os aseguro de que escuece. Apuntad a los ojos.
-Buscad un escondite hasta entonces. Cuando yo de la señal, atacad. Los niños que se vayan con Yudua a un lugar seguro.-Ella asintió.
-Vamos cielo.-Dijo agarrando a una niña pequeña de unos 3 años.
Nadie sabía que es lo que te ponía más nervioso: El hecho de que si su plan saliese mal y muriesen todos, o la espera. Nadie era capaz de estar quieto. Todos movían aunque fuese la mano arriba y abajo. El silencio pesaba tanto... Pero entonces fue cuando vieron movimiento. Algo de un azul muy claro se estaba acercando al jardín. Mohiva se asomó. Era Risa. Esperó a que se acercase, un poco más, un poco más, un poco más...
-¡Ahora!-Gritó a todo pulmón. Primero calleron toneladas de fruta y un limón en los ojos, después, aprovechando de que no podía ver, un hombre cogió una pala y le dio en la cabeza dejándola inconsciente. La eurofobia llenó el jardín. Hasta que oyeron la palabra, proveniente de fuera de la ciudad, exterminar. Oyeron un para de disparos y ya no era eurofobia, si no miedo, gritos, desesperación al ver a esas máquinas de metal disparando a todo lo que pillaban.
El Doctor y Amanda llegaron delante de la puerta:
-Espera un momento.-Se puso la s gafas 3D y se asomó a la puerta. Volvió a Amanda.-Hay una enorme batalla ahí dentro, pero noestán llenos de energía del vacío.-Guardó las gafas en el bolsllo.-Vale. Necesito que vuelvas a la Tardis. Es muy peligroso.
-¿Cómo que vuelva a la Tardis? ¿Te refieres a yo sola?
-Si. Voy a encerrar a los daleks en esa bola que hemos visto.
-Pero...-Replicaba.
-Escucha.-Le puso las manos en los hombros. Se agachaba y la miraba a los ojos.-Tengo tantos años que he incluso perdido la cuenta. Te imaginas a cuanta gente he perdido? Necesito saber que estás a salvo. Estas criaturas destrozaron mi planeta, a mi especie. Y las personas alas que más he querido, ellos las mataron. No quiero que vuelva a ocurrir.-Amanda asintió. El doctor le metió la mano en el bolsillo de la chaqueta antes de que se fuera.
Cuando se alejó lo suficiente el Doctor entró en la ciudad. Un dalek se percató de su presencia.
-El Doctor.
-¿Yo?
-Tu eres el Doctor. Serás exterminado.-Y volvía ha repetir.- Tu eres el Doctor...
-¿Doctor qué?-(``Doctor who?´´) El Doctor sonrió y salió corriendo de allí perseguido por los Daleks ahora que había captado su atención. Era como miel perseguida por abejas,... una miel con patas tendrá que ser para poder huir de las abejas... pero si las abejas pueden volar la pueden rodear y queda atrapada,...pero sigue teniendo patas y puede huir, lo que no tiene sentido... Creo que queda mejor unas abejas perseguidas por miel,... pero vuelve a surgir el problema de que la miel no tiene patas,...¿Y qué hace una avispa huyendo de miel? No tiene sentido. Dejémoslo en que el Doctor huía de los daleks,...pero claro si quería que lo persiguiesen no estaba huyendo...¡Pues el Doctor corría! Ala. Les había llevado a donde estaba la enorme bola del vacío.
-Tu eres el Doctor y estás rodeado. Serás exterminado.
-Si, si, si,si,si... Ya me lo conozco.-Decía el Doctor.- ¡Dalek Sec, Dalek Caan, Dalek Thay, Dalek Jast! Se que estais por aquí.-Los 4 daleks se acercaron al Doctor.
-Tu eres el Doctor.-Dijo dalek Caan.
-¡Hola!-Sacó su destornillador sónico, lo iluminó un segundo. En aquel momento en la Tardis Amanda detectó que una especie de cápsula se movía y salía fuera de la Tardis. Metió la mano en la chaqueta. Notó que había algo más aparte de el móvil. Era fino, muy fino. Lo sacó y vio una especie de papel dentro de una funda negra. Era el papel psíquico del Doctor y comenzaban a aparecer palabras. ``Doctor eres brillante.´´ Pensó.-Pensadlo. ¿Cómo sabía que estabais aquí? Por que si lo quereis saber tendreis que escuchare.-Y los Daleks dejaron de apuntarle.-¿Sabéis que es eso?-Preguntó.-Es el vacío. Y no dañareis ha esa gente.
-¡Explicar! ¡Explicar!-Repetía Dalek Than.
-Toda esa gente. Que ha estado asustada de vosotros, ahora ya no tiene miedo. Hace tanto tiempo que nadie regresa... Ni siquiera por estar infectado de los gases, por que ya no quedan, y ellos lo han seguido creyendo. Asustados. Encerrados. Creyendo que si salían morirían. Apartados de el mundo exterior. Pero sacando lo mejor que tenían. Siempre. ¿Y sábeis que? Se van a vengar.-De repente unos gritos de millones de personas acercándose sonabanmuy fuerte.
-¡A los ojos!-Gritó Amanda.-¡No nos podrán atacar si no nos ven.
-Exterminar.-El Doctor aprovechó para escabullirse.
-Vamos a ver..¿Como te abro?-Probó con su destornillador sónico. Pero nada. Miró a su izquierda. Había una máquina de controles.-Una máquina para abrir puertas. Unas puertas que ya no existen... Al no ser que. Use esto.-Apuntó a la máquina con su destornillador sónico y movió palancas y pulsó botones.-Y aquí estás tu.-La capsula a la que había llamado antes con su destornillador sónico ya estaba allí.-El arca del génesis. Sabía que tenía que guardarte.-Tocó la parte de arriba y el arca se abrió.-Y aquí está el fez con el que experimenté. ¿Como podía llevar esto?-No se lo pudo poner en la cabeza por que llevaba el sombrero pánama puesto, así que se lo guardó en la gabardina marrón larga. Pulsó un botón que había en el interior de la cápsula. Luego tiró de una palanca y susurró la palabra.-Daleks.-Los Daleks eran empujados dentro de la capsula. Escepto 4. Dalek Sec, Dalek Caan, Dalek Thay, Dalek Jast. Dalek Sec quiso vengarse y le disparó, aunque falló y le dio a un árbol que se cayó sobre Amanda.
Mohiva no había ido a ayudar a los demás. Si no que se había quedado solo, con Risa. La estaba volviendo a encerrar aprovechando que estaba inconsciente. Pero se despertó antes de lo previsto, y miró a su alrededor intentando comprender qué había ocurrido. Su piel seguía siendo azul seguía infectada. Seguía sin ser ella:
-No me importa que ya no seas ella...La sigo queriendo.
-Deberías de ser más inteligente.-Dijo ella con brusquedad.
-Estoy seguro de que ella sigue ahí dentro. Puede que salga de ahí algún día. Y la pueda volver a abrazar.
-Nunca ocurrirá.-Repentinamente y sin que a Mohiva le diese tiempo a reaccionar, Risa le clavó un cristal afilado en la barriga. Se moría.-Sentimientos. ¿De qué te sirven?
-Tu lo deberías saber mejor que otra persona. Risa. Recuerdas cuando nos conocimos en el jardín. Era la primera vez que estabas allí. Teníamos 10 años. Y entonces yo me hice una herida con un hacha y tu me dijistes...
-Que no te iba a pasar nada por que éramos de los buenos.-Los ojos de Risa se posaron sobre su herida. Y una lágrima surgió de su ojo.-Mohiva.-Volvía el piloto.-Sentimientos. Si que sirven de algo. Risa besó a Mohiva en la boca y su piel azul volvían a ser como siempre había sido. Se estaba curando al igual que la herida de Mohiva pues lo azul que tenía sobre la piel se posaba sobre su herida y la curaba.
-¡Risa!-Y se dieron un abrazo. Por que podían estar juntos.
Amanda se despertaba en el suelo de la Tardis, pero el Doctor no estaba allí. Solo ella. La puerta se abría y el Doctor entraba con su monóculo colgando, sus pantalones a cuadros, su camisa blanca, su larga bufanda a rallas, su sombrero panamá, posando su paraguas multicolor sobre la pared de la Tardis, chaleco lleno de interrogaciones, con los zapatos tan románticos que tenía, la chaqueta de cuero bajo su gabardina marrón y su pajarita roja. Tenía una forma de vestir bastante peculiar, pensó.
-¡Hola Amanda!-Dijo.-¿Llevas despierta mucho tiempo?
-No. Me acabo de despertar.-Se puso en pie y le miró fijamente.-¿De dónde vienes?
-He ido a darle a los guijedianos unas esposas sónicas. Algún día las necesitarán.
-¿Qué ha pasado?
-He encerrado a los 4 daleks que quedaban en el vacío. Fue fácil, pero ahora estoy despeinado.-Amanda rió.
-¿Te puedo hacer una pregunta?
-Puede.
-¿Tu sabes...? No... Espera... ¿Conociste a mi madre?
-Se perfectamente quien eres Amanda. La hija de Donna Nobble.
Otra cosa, que yo no sabía que me iban a venir gente nueva y que todos los domingos publico una nueva entrada, os lo digo para que no tengais que entrar todos los días así y tal.
Y hoy no voy a poner nada a parte de esto por que he estado ocupada con esto. Pero el próximo domingo retomamos Amistad mágica como siempre.
Ya me he visto el aniversario 8 veces!!!! XD
La puerta parecía estar más quemada que cuando entraron. El Doctor se quedó pensando en ello. Pero com ya se iban lo ignoró.
-¿Dónde estaba la TARDIS?-Se preguntaban. Parecía que había menos árboles y el ambiente era diferente. Estaba anocheciendo.
-Doctor. ¿Que pasa con esos gases?
-A nosotros no nos afectan. Solo a los guijedianos y a los daleks.-El Doctor sacó su destorillador sónico y escaneó el aire.-Aparte de que parece que ya no queda. Entonces eso significa... Que los daleks están aquí.
-¿Los qué?
-Una larga historia. Volvamos a la Tardis.-Apenas dieron 4 pasos y el Doctor se paró en seco.- Pero...-El Doctor dudaba.- Pero... esto...no ocurrió así. Tengo esa sensación.
-Antes querías investigar, luego marchar, ahora quieres quedarte...
-¡Cállate Amanda!-Ella se rió. El Doctor retrocedió un paso.-Hacia la izquierda.
-¿Por qué izquierda?
-Tengo una mala sensación con la izquierda, es un buen lugar para comenzar.
-Eso no me gusta.-Añadió Amanda ignorada por el Doctor.
Oyerón voces y el Doctor agarró a Amanda del brazo y la escondió detrás de unos arbustos con él. Unas voces metálicas se dirigían hacia donde se escondían los ciudadanos que quedaban del planeta. El Doctor curioseó entre las ramas. Eran daleks. En cuanto se alejaron se volvieron a levantarse. Se quitaban las pequeñas hojas que se les habían pegado a la ropa:
-¿Qué era eso?
-Daleks.-Respondió.-Que no te vean.-Amanda asintió.-Seguían caminando un poco más despacio y con más cuidado en la misma dirección.
Las voces de los Daleks se podían volver a oír. Parecía que estaban discutiendo sobre algo por todo el jaleo que estaban montando. Se escondieron para poder escuchar lo que decían. Al fin un Dalek puso orden:
-¡Deteneos! Nuestra espía me acaba de enviar información. El Doctor está aquí.-Las voces de los daleks volvieron a alzarse.
-¡El Doctor!
-¡El Doctor!
-¡El Doctor!-Gritaban los daleks.-¡Exterminar!
-¡Exterminar!
-¡Exterminar!
-Ha escapado.-Decía el mismo dalek.-¡Exterminad la ciudad guijedana! Le haremos volver.-Los daleks volvieron hacia la ciudad. Quedando su lugar de reunión a solas. Era una casa destruida. Parecía que habían vivido ahí desde hace mucho tiempo. En el centro había una enorme esfera negra. El Doctor se mantuvo mirándola un rato y recordó su pasado.
-¿Qué es eso?-Susurró Amanda por si había algún dalek cerca.
-El vacío.-Dijo muy seco.-Vams tenemos que ayudar a los guijedianos.
-Cambias de opinión cada poco, lo sabes ¿no?
-Es que ahora lo entiendo todo. Ya se que fue lo que pasó.-Añadió. El Doctor metió su mano en el bolsillo de su gabardina larga marrón que tenía y sacó unas gafas 3D.-Si. Todavía siguen aquí.-El Doctor sonrió eurofóbico.-Peculiar.-Añadió.
Los guijedianos seguían trabajando en el jardín ignorándolo todo.
-¡Atención! Gritó Mohiva llamando la atención de todos. Hemos tenido un problema. La persona que se acaba de marchar, os lo creáis o no era un señor del tiempo. Su nombre era el Doctor. Y ahora a desencadenado a Risa. Viene a por nosotros. Tenemos 3 opciones: A)Rendirnos, B) Escondernos C)Luchar.
-Yo voto por luchar.-Propuso Yudua.
-Yo también.-Dijo un hombre.- Solo hay un problema, aquí no hay armas de ningún tipo.
-¿Seguro?-Preguntó retoricamente Mohiva al hombre.-Mira en tu mano.
-Pero tengo un rastrillo.
-Vuelve a mirar.-Dijo Yudua. El hombre sonrió y lo comprendió.
-Pero no podemos luchar contra ella sol con rastrillos.-Dijo una mujer.
-Todavía está Hecha de carne. ¿No Es así?-Respondió Mohiva.
-Y No solo tenemos herramientas de campo.-Añadió Yudua cogiendo un tomate del suelo y un limón.-Os aseguro de que escuece. Apuntad a los ojos.
-Buscad un escondite hasta entonces. Cuando yo de la señal, atacad. Los niños que se vayan con Yudua a un lugar seguro.-Ella asintió.
-Vamos cielo.-Dijo agarrando a una niña pequeña de unos 3 años.
Nadie sabía que es lo que te ponía más nervioso: El hecho de que si su plan saliese mal y muriesen todos, o la espera. Nadie era capaz de estar quieto. Todos movían aunque fuese la mano arriba y abajo. El silencio pesaba tanto... Pero entonces fue cuando vieron movimiento. Algo de un azul muy claro se estaba acercando al jardín. Mohiva se asomó. Era Risa. Esperó a que se acercase, un poco más, un poco más, un poco más...
-¡Ahora!-Gritó a todo pulmón. Primero calleron toneladas de fruta y un limón en los ojos, después, aprovechando de que no podía ver, un hombre cogió una pala y le dio en la cabeza dejándola inconsciente. La eurofobia llenó el jardín. Hasta que oyeron la palabra, proveniente de fuera de la ciudad, exterminar. Oyeron un para de disparos y ya no era eurofobia, si no miedo, gritos, desesperación al ver a esas máquinas de metal disparando a todo lo que pillaban.
El Doctor y Amanda llegaron delante de la puerta:
-Espera un momento.-Se puso la s gafas 3D y se asomó a la puerta. Volvió a Amanda.-Hay una enorme batalla ahí dentro, pero noestán llenos de energía del vacío.-Guardó las gafas en el bolsllo.-Vale. Necesito que vuelvas a la Tardis. Es muy peligroso.
-¿Cómo que vuelva a la Tardis? ¿Te refieres a yo sola?
-Si. Voy a encerrar a los daleks en esa bola que hemos visto.
-Pero...-Replicaba.
-Escucha.-Le puso las manos en los hombros. Se agachaba y la miraba a los ojos.-Tengo tantos años que he incluso perdido la cuenta. Te imaginas a cuanta gente he perdido? Necesito saber que estás a salvo. Estas criaturas destrozaron mi planeta, a mi especie. Y las personas alas que más he querido, ellos las mataron. No quiero que vuelva a ocurrir.-Amanda asintió. El doctor le metió la mano en el bolsillo de la chaqueta antes de que se fuera.
Cuando se alejó lo suficiente el Doctor entró en la ciudad. Un dalek se percató de su presencia.
-El Doctor.
-¿Yo?
-Tu eres el Doctor. Serás exterminado.-Y volvía ha repetir.- Tu eres el Doctor...
-¿Doctor qué?-(``Doctor who?´´) El Doctor sonrió y salió corriendo de allí perseguido por los Daleks ahora que había captado su atención. Era como miel perseguida por abejas,... una miel con patas tendrá que ser para poder huir de las abejas... pero si las abejas pueden volar la pueden rodear y queda atrapada,...pero sigue teniendo patas y puede huir, lo que no tiene sentido... Creo que queda mejor unas abejas perseguidas por miel,... pero vuelve a surgir el problema de que la miel no tiene patas,...¿Y qué hace una avispa huyendo de miel? No tiene sentido. Dejémoslo en que el Doctor huía de los daleks,...pero claro si quería que lo persiguiesen no estaba huyendo...¡Pues el Doctor corría! Ala. Les había llevado a donde estaba la enorme bola del vacío.
-Tu eres el Doctor y estás rodeado. Serás exterminado.
-Si, si, si,si,si... Ya me lo conozco.-Decía el Doctor.- ¡Dalek Sec, Dalek Caan, Dalek Thay, Dalek Jast! Se que estais por aquí.-Los 4 daleks se acercaron al Doctor.
-Tu eres el Doctor.-Dijo dalek Caan.
-¡Hola!-Sacó su destornillador sónico, lo iluminó un segundo. En aquel momento en la Tardis Amanda detectó que una especie de cápsula se movía y salía fuera de la Tardis. Metió la mano en la chaqueta. Notó que había algo más aparte de el móvil. Era fino, muy fino. Lo sacó y vio una especie de papel dentro de una funda negra. Era el papel psíquico del Doctor y comenzaban a aparecer palabras. ``Doctor eres brillante.´´ Pensó.-Pensadlo. ¿Cómo sabía que estabais aquí? Por que si lo quereis saber tendreis que escuchare.-Y los Daleks dejaron de apuntarle.-¿Sabéis que es eso?-Preguntó.-Es el vacío. Y no dañareis ha esa gente.
-¡Explicar! ¡Explicar!-Repetía Dalek Than.
-Toda esa gente. Que ha estado asustada de vosotros, ahora ya no tiene miedo. Hace tanto tiempo que nadie regresa... Ni siquiera por estar infectado de los gases, por que ya no quedan, y ellos lo han seguido creyendo. Asustados. Encerrados. Creyendo que si salían morirían. Apartados de el mundo exterior. Pero sacando lo mejor que tenían. Siempre. ¿Y sábeis que? Se van a vengar.-De repente unos gritos de millones de personas acercándose sonabanmuy fuerte.
-¡A los ojos!-Gritó Amanda.-¡No nos podrán atacar si no nos ven.
-Exterminar.-El Doctor aprovechó para escabullirse.
-Vamos a ver..¿Como te abro?-Probó con su destornillador sónico. Pero nada. Miró a su izquierda. Había una máquina de controles.-Una máquina para abrir puertas. Unas puertas que ya no existen... Al no ser que. Use esto.-Apuntó a la máquina con su destornillador sónico y movió palancas y pulsó botones.-Y aquí estás tu.-La capsula a la que había llamado antes con su destornillador sónico ya estaba allí.-El arca del génesis. Sabía que tenía que guardarte.-Tocó la parte de arriba y el arca se abrió.-Y aquí está el fez con el que experimenté. ¿Como podía llevar esto?-No se lo pudo poner en la cabeza por que llevaba el sombrero pánama puesto, así que se lo guardó en la gabardina marrón larga. Pulsó un botón que había en el interior de la cápsula. Luego tiró de una palanca y susurró la palabra.-Daleks.-Los Daleks eran empujados dentro de la capsula. Escepto 4. Dalek Sec, Dalek Caan, Dalek Thay, Dalek Jast. Dalek Sec quiso vengarse y le disparó, aunque falló y le dio a un árbol que se cayó sobre Amanda.
Mohiva no había ido a ayudar a los demás. Si no que se había quedado solo, con Risa. La estaba volviendo a encerrar aprovechando que estaba inconsciente. Pero se despertó antes de lo previsto, y miró a su alrededor intentando comprender qué había ocurrido. Su piel seguía siendo azul seguía infectada. Seguía sin ser ella:
-No me importa que ya no seas ella...La sigo queriendo.
-Deberías de ser más inteligente.-Dijo ella con brusquedad.
-Estoy seguro de que ella sigue ahí dentro. Puede que salga de ahí algún día. Y la pueda volver a abrazar.
-Nunca ocurrirá.-Repentinamente y sin que a Mohiva le diese tiempo a reaccionar, Risa le clavó un cristal afilado en la barriga. Se moría.-Sentimientos. ¿De qué te sirven?
-Tu lo deberías saber mejor que otra persona. Risa. Recuerdas cuando nos conocimos en el jardín. Era la primera vez que estabas allí. Teníamos 10 años. Y entonces yo me hice una herida con un hacha y tu me dijistes...
-Que no te iba a pasar nada por que éramos de los buenos.-Los ojos de Risa se posaron sobre su herida. Y una lágrima surgió de su ojo.-Mohiva.-Volvía el piloto.-Sentimientos. Si que sirven de algo. Risa besó a Mohiva en la boca y su piel azul volvían a ser como siempre había sido. Se estaba curando al igual que la herida de Mohiva pues lo azul que tenía sobre la piel se posaba sobre su herida y la curaba.
-¡Risa!-Y se dieron un abrazo. Por que podían estar juntos.
Amanda se despertaba en el suelo de la Tardis, pero el Doctor no estaba allí. Solo ella. La puerta se abría y el Doctor entraba con su monóculo colgando, sus pantalones a cuadros, su camisa blanca, su larga bufanda a rallas, su sombrero panamá, posando su paraguas multicolor sobre la pared de la Tardis, chaleco lleno de interrogaciones, con los zapatos tan románticos que tenía, la chaqueta de cuero bajo su gabardina marrón y su pajarita roja. Tenía una forma de vestir bastante peculiar, pensó.
-¡Hola Amanda!-Dijo.-¿Llevas despierta mucho tiempo?
-No. Me acabo de despertar.-Se puso en pie y le miró fijamente.-¿De dónde vienes?
-He ido a darle a los guijedianos unas esposas sónicas. Algún día las necesitarán.
-¿Qué ha pasado?
-He encerrado a los 4 daleks que quedaban en el vacío. Fue fácil, pero ahora estoy despeinado.-Amanda rió.
-¿Te puedo hacer una pregunta?
-Puede.
-¿Tu sabes...? No... Espera... ¿Conociste a mi madre?
-Se perfectamente quien eres Amanda. La hija de Donna Nobble.
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