23 de febrero de 2014

Amistad mágica, capitulo 18 , el plan

-¿Y ahora qué hacemos?-Preguntó Liana cuando al fin dejaron de discutir.
-Tengo una idea que podemos preparar para las sombras, ahora que es de día, ahora que todavía tenemos luz. No parará a las sombras, pero las retrasará.
-¿Qué es?-Preguntó Escorpión.
-Es un poco difícil de explicar, pero... vamos a buscar a Sheila.

-¿Quién es esa tal Sheila?-Preguntaba Liana de camino a la casa de esa chica.
-Un demonio.-Respondió. Liana se asustó.-Bueno no del todo los demonios son medio humanos medio humanos medio una criatura mágica. Ella es medio hada. Ha decidido usar su parte hada, es decir su buena parte a ser un demonio es decir su parte malvada. Pero no hay que ignorar su otra parte biológica.
-¿Y por qué acudimos a ella? Si es...
-Bueno, entre otras cosas fue amiga mía y me debe una muy grande. Es muy lista, y aunque no nos hablemos desde hace dos  tres años seguro que nos ayuda.
-¿Crees que deberíamos confiar en ella después de lo que hizo?-Intervino Escorpión.
-¿Qué hizo?-Preguntó Liana mirando a los ojos verdes de Flora, sin embargo ella guardó silencio, agachó la mirada y miró para otro lado. Miró luego a Escorpión y este también miró a otro lugar.-Vale...-Añadió asumiendo de que no se lo iba a contar.-¿Falta mucho?
-Es esta casa.-Indicó Escorpión con un gesto.
La casa tenía un color marrón en ese momento.
-Miedo.-Explicó.
Flora tocó la puerta. No abrió nadie.
-Tal vez no esté.-Sugerí. Pero Flora negó con la cabeza.
-Siempre está.-Flora volvió a tocar.
Por fin abrió alguien. Liana se sorprendió. Era la misma chica de la biblioteca, no la chica con la que habló si no la otra. Esa tal Shelly. Shelly nos miró a los 3.
-Adios.-Intentó cerrar la puerta, pero Escorpión había colado el pie.-¿Qué?
-Tengo un plan para detener las sombras. Y... te necesitamos.
-¿Qué es?
-Es un poco difícil de contar.-Shelly suspiró. Miró a Liana como si su mirada la atravesase.
-Pasad. Pero antes, no digais nada y yo no diré nada sobre ella.-Señaló a Liana. Flora asintió.
Lo que Liana se encontró con la misa chica con la que había hablado. La chica rubia. Pero... Tenía su misma edad. No los dieciséis con los que la había visto antes en la biblioteca. (``Ya lo entenderéis´´) Esa chica, Sofía.
-Hola de nuevo.-Le dije, pero ella se extrañó.
Sheila o Shelly se sentó encima de la encimera. Su casa era mucho más grande que las de Liana y Escorpión y ella tenía televisión, ordenador y otros dispositivos electrónicos.
-¿Cual es tu plan?-Preguntó Sheila directamente.
-Pues... Las sombras llevan demasiado tiempo atacando. No podemos destruirlas y no podemos detenerlas por demasiado tiempo. Y cada vez son más y más poderosas. Actúan todas exctamente a la vez como si tuviesen planeado todo lo que puede pasar en cada momento. Así que... ¿por que no nos metemos en el bosque y...
-¡Estás loca!-Chilló Escorpión.
-Déjame acabar.  ¿Por que no nos metemos en el bosque y a medida de que nos vamos adentrando les ponemos barreras y les atacamos directamente en el nido?
-¿Tienen nido?-Preguntó Liana.
-Supongo. De algún lugar deben venir.
-O sea, que vas a poner nuestras vidas en peligro por algo que es posible que no exista.-Dijo Shelly.
-Si.
-¡Mola!-Exclamó y todos rieron.
-Y si son sombras... ¿por qué simplemente no las matais con luz?-Preguntó Liana y Sofía asintió.
-Gracias Liana. No se le había ocurrido a nadie en los cinco mil años que llevan en la Tierra.-Flora le dejó bien claro su sarcasmo.-Sheila.¿Nos ayudas?-Ni siquiera dudó, solo asintió.
-¿Por qué la necesitamos exactamente?
-Por que...-Flora Miró a Sheila y decidió callarse.
-Por que ella puede sentir la energía de las sombras.-Escorpión le echó una mirada de desafío y Sheila le devolvió la mirada.

16 de febrero de 2014

Amistad mágica, capítulo 17, la leyenda de la espada.

A medida que avanzaban, las casas iban cogiendo distintos colores. No el blanco y el ladrillo que suelen tener las aburridas casas humanas. Si no colores pastel que de vez en cuando iban cambiando de vez en cuando. Se pararon delante de una de color negro. Unas lágrimas surgieron de los ojos de Escorpión.
-Papá...-Susurró.
-¿Qué pasa?-Preguntó Liana.``¿Por qué llora?´´ Pernsó.
-Las casas toman el tono de las emociones de la última persona que vive en la casa y que estuvo allí.-Explicaba Flora.-Si es negro, es que no siente nada, que no puede sentir nada. Su padre...-Y se le cortó la voz. Pero supo a lo que se refería.
-Por eso lo mitad del pueblo no brillaba.-Añadió.
Escorpión posó su mano sobre la puerta de cristal y entró.
-Pasad.-Dijo en voz baja. La casa cambiaba a color gris oscuro cuando entraba. Un gris muy seco. Tristeza.-¿Os apetece hacer algo?-Preguntó. Liana sonrió en señal de agradecimiento y asintió.
-Tan solo algo para calmar los nervios, por favor.-Escorpión sonrió. Flora le fue a ayudar.
-Siéntate en el sofá. No tardaremos mucho.-A Liana le pareció un poco rara esa frase pero aún así le hizo caso.-Puedes coger un libro si quieres. Como si estuvieses en tu casa.-``¿Qué problema tienen todos con los libros?´´ Pensó Liana.
-Gracias.-Agradeció aún así. Cogió un libro de aventuras.

Flora y Escorpión preparaban una tila y unas patatas para picar silenciosos. Cuando Escorpión estuvo seguro de que Liana se había sumergido en el libro susurró.
-Dime. ¿Por qué?-Liana pasó la página.
Liana comenzó a fingir que seguía leyendo.
-¿Por qué qué?-Preguntó Flora.
-¿Por qué la trajiste?
-¿Recuerdas en clase de mitología? ¿La leyenda de la espada?-Escorpión asintió y se sentó en la encimera.-Creo que es ella.
-¿Por qué?
-No se explicarlo bien pero... Su vida es como una peonza. Se mueve rápido, no para quieta, siempre busca lo diferente.-Ella también se sentó sobre la encimera.-Mientras gira y gira todo permanece quieto, helado. Y si se para la puedes volver a hacer girar.-Escorpión se quedó mirandola.
-No lo entiendo.
-Ignora mi anterior explicación. Cuando le puse la pulsera brilló, naranja. Un naranja plateado. Una mezcla de bruja, humana y corazón puro.-Escorpión suspiró.-Se que es dificil de creer pero... es así.
-¿Tienes pruebas visuales? Me refiero a sus poderes.-Ella asintió.-Tu sacas dieces siempre, ¿como era la leyenda de la espada?-Flora se quedó pensando.
-Cuando llegue la hora
el que lo requiera la traerá.
Cuando la noche se aproxime
y el mundo tema a las tinieblas
la luz llegará.

La luz del caballero
más valiente que el fuego,
el más noble de ellos,
el que fue criado por la amada de un mago,
el que un día salió del lago.

Guardó su alma en su espada,
y la espada aparecerá a la persona cuya pureza,
fuerza, magia y necesidad requiera.
Y derrotará a la criatura más temida de todos los tiempos.
La criatura de la cual no se sabe el nombre.

Salvará mil vidas a cambio de un precio,
el precio de la oscuridad..
Cuya maldición irrompible,
le arrastrará hasta el final de sus días.
Llevándose el auténtico nombre de la criatura
hasta su tumba.

Liana tuvo que contener la respiración para no gritar. ¿Por qué creían que era ella? Repasó la profecía que ya estaba en su cabeza. ``La espada aparecerá a la persona cuya pureza,fuerza, magia y necesidad requiera.´´ Pureza, osea corazón puro, magia osea hechicera  bruja o lo que sea. Necesidad. Desde luego la voy a necesitar.``Y derrotará a la criatura más temida de todos los tiempos. La criatura de la cual no sabe su nombre.´´ Las sombras deben tener otro nombre.
``Así que necesito tener una espada, ¿de dónde saco una espada?´´ Pensaba.
-Pero...-Continuaba Escorpión.-La leyenda de la espada fue modificada por otra persona. No puede ser cierta. Tal vez se aprovechó de que era una leyenda y todos le harían caso y la cambió por esa razón.
-De momento nadie le está haciendo caso.
-Tu si.
-La segunda persona solo añadió el último párrafo, lo leí en la biblioteca. Y fue otro profeta por lo que... ¿Liana puedes dejar de finjir que lees?-Liana bajó el libro y lo cerró. Se giró despacio y le dedicó una sonrisa.
-¿Cómo has...?-Preguntaba Escorpión.
-No ha cambiado de página desde que comenzamos a hablar.
-¡Vosotros estabais hablando de mí a mis espaldas!

Y comenzaron a tener una discusión que no iba a ninguna parte

9 de febrero de 2014

Amistad mágica, capitulo 16, Escorpión

Corrieron a la cocina. Estaban rodeadas de las sombras.
-Menos mal que es indestructible.-Dijo con sarcasmo Liana.-¿¡Qué hacemos!?-Flora se agachó y se escondió de ellas.-¡Oh si! ¡Eso es muy útil!-Repitió otra vez con sarcasmo. Flora la cogió de la mano y tiró de ella hacia abajo.
-¡Cállate!-Le ordenó.-Abrió el armario de la encimera. Dentro, había un botón y sartenes. Pulsó el botón y sin quitar la mano susurró.-Alerta. Activar todos los medios de protección de la casa.-Quitó la mano del botón.-Dame tu mano.-Se la dio. Con la otra cogió una sartén y se la entregó a Liana, luego cogió otra y se la quedó. La casa se comenzó a iluminar y daba pequeñas pulsaciones cada cez más fuertes que arrastraban hacia las paredes los objetos que pesaban poco, pero comenzaron a moverse los objetos que pesaban mucho también y las sombras seguían avanzando.
-¡No funciona!-Liana se soltó de la mano de Flora.
-¡No!- Gritó Flora. Liana la ignoró y dio sartenazos a cada sombra  que veía, pero una pulsación la llevó contra la pared donde había sombras. Las sombras se juntaban en aquella zona.
-Flora. Quiero que cojas el libro y te lo lleves en cuanto tengas la oportunidad. Intentaré conseguir todo el tiempo que pueda.-Decía con lágrimas en los ojos.-Sé que no voy a morir aquí. Me he visto en el futuro. No moría aquí.
-En realidad el tiempo puede cambiar... Reescribirse y...
-¡Calla y corre!-Gritó interrumpiéndola.
Flora se apresuró. Salió del edificio. Las sombras se seguían amontonando haciendo una montaña en frente de ella. Ella seguía dando sartenazos a las sombras, pero lo atravesaba.
-Son realmente sombras.-Susurró.-¿Eso quiere decir que los monstruos de debajo de mi cama son reales?
No estás completa.
Eran las sombras no con una, si no con miles, millones de voces. Aunque reconoció una, la de Isaac.
Te completarás.
-¿Por qué no discutimos? esto con una taza de té?-Las sombras tiraron un jarrón al suelo.-¿No? ¡Vaya! Me hacía mucha ilusión. Bueno hay para todos los gustos.-Una voz femenina robótica dijo ``Señorita Flora. Su té ya está listo.´´-Hablando de té...-Liana alcanzó la jarra en la que había puesto Flora el té a calentar. Sé la tiró a las sombras, el agua las atravesó.-Parece como si...-Les dio otro sartenazo esta vez si que les pudo dar y la montaña de sombras que habían formado se derrumbó.-¡Adios!-Salió corriendo donde se encontró a Flora. haciendo una barrera con el polvo con un chico. Estaba sorprendida. Aunque no tanto como Liana.
-¡Liana!-Exclamó.-¿Estás bien? Pensé que..
-Sartenes. Siempre funcionan.-Explicó.
-¿Cómo lo hiciste?-Dijo el chico.-Por cierto, soy Escorpión.
-Escorpión.-Repitió Liana.-Eso no es un nombre.
-Para nosotros si.-Susurró Flora.
-Soy su novio.-Dijo Escorpión.
-¿¡Novio!? ¿¡Tienes novio!?-Exclamó sorprendida Liana.-¡Y no me lo has dicho! ¡Menos mal que se supone que eres mi mejor amiga!
-Soy la única.-La corrigió Flora.
-Por eso mismo.-La señaló con las 2 manos.
-Chicas...-Las llamó Escorpión.
-¿¡Qué!?-Le gritaron las 2 al unisono. Él señaló la casa de Flora.
Las sombras salían de la casa y se movían rápidamente hacia ellos. Liana iba a comenzar a correr pero Flora la agarró de la mano.
-Espera.-Susurró sin parar de mirar la casa.-Mira.
Las sombras se acercaban más y más a ellos. Pero el polvo que estaba delante, como una barrera las impedía pasar.
-¡Funciona!-Exclamó.-Ahora podré defender mi pueblo.
-No aguantará mucho, cielo.-Indicaba Escorpión.-Mejor que corramos.
Los 3 corrieron tan lejos como les permitió su resistencia. O por lo menos eso creía Liana, ya que entraron en uno de los edificios dorados.
-Los edificios dorados tienen más resistencia que el resto. Solo dejarían de brillar si dejasen de brillar el resto de edificios. Y aún así activaría la protección C que se transformaría en diamante y tapiaría puertas y ventanas.
-¿Qué es esto?-Preguntó Liana señalando el edificio.
-El ayuntamiento. Quiero defenderlos a todos.-Respondió Flora.
-¿Cómo no lo sabes?-Preguntó Escorpión. Flora la miró con los ojos muy abiertos y luego a él.-¿Qué pasa?-Preguntando sabiendo que algo no encajaba.-Flora. ¿Qué has hecho?
-Ella... no es un hada.-Respondió
-¿¡Qué!?-Gritó. Miró a Liana. Le echó una mirada que hasta el momento nadie le había echado y que no supo identificar.-¡Estás loca! ¡De todas las estupideces, y han sido muchas, lo que se te ocurre es traer a un humano! ¿¡Qué quieres que te maten!?
-Yo no he dicho que fuese humana.-Se defendió.
-¿Y que es entonces?-Flora negó con la cabeza. Escorpión la miró de nuevo. Pero sigió en su posición sin decir ni hacer nada. No podía decir que no era humana, pero tampoco es que fuese muy normal lo que a ella le sucedía.
-Eso no importa, puede ayudarnos.-Respondió.
-Vale. Pero si esto sale mal. Yo no tuve nada que ver.
-Si esto sale mal estaremos muertos.-Les interrumpió Liana.-¿Vamos?-Los 2 la miraron. Asintieron. Entraron

Flora rellenó un papel y les entregó el libro.
-Si las sombras van a por los que saben algo, ¿por qué les das el libro? Así harás que los maten.
-Fueron ellos los que lo quisieron. Ellos insistieron.-Ella asintió. Salieron de el ayuntamiento. Estaba amaneciendo por fin. Los edificios excepto los dorados dejaban de brillar.
-Vamos a mi casa.-Propuso Escorpión. Su pelo castaño alborotado y sus ojos verdes se podían ver al fin.-Por el día las sombras desaparecen, Allí estaremos seguros.

1 de febrero de 2014

Amistad mágica, capítulo 15, La auténtica casa de Flora

Estaría bien que en la primera entrada de cada mes os diese una pista o algo. La de febrero no es un dibujo como fue en enero si no una palabra. El mes pasado os puse el dibujo de una espada y os dije que iba a ser importante tanto en la segunda parte de Magic me, como en Amistad mágica. Este va a ser importante para Amistad mágica la palabra es Arondight. Sale nada más ponerlo en google, pero bueno. No os voy a decir directamente lo que es. Si lo sabéis ya lo tenéis.

Flora y Liana salían al fin de la biblioteca. La calle que se encontraron era bastante larga esa calle ahora que se fijaba. Flora comenzó a andar hacia la derecha.
-¿Dónde vamos ahora?-Preguntó Liana.
-A mi casa. Mi auténtica casa. Es un poco pequeña, pero muy acogedora.

La casa de Flora estaca al final de la calle. Era otro edificio cilíndrico, plateado y de 2 pisos. La puerta era de cristal, pero emitía una luz azul a medida de que Flora se acercaba. Colocó la mano sobre el cristal y este se abrió. Hizo una señal con la cabeza a Liana y esta entró. Flora tenía razón.Era pequeña pero tenías ganas de quedarte allí a vivir de lo acogedora que era. Tenía un parket rojizo por todo el suelo. Unos sillones blancos y un sofá blanco pero más azulado que tenían aspecto de ser muy cómodos que tenían todos ellos una almohada naranja y la dirección a una chimenea de piedra de distintos tonos rojizos en una esquina. A su lado había una estantería de libros y al otro unos CDs de música aunque no veía por ninguna parte una minicadena. También había en el suelo una alfombra blanca de terciopelo. Las paredes eran también blancas donde había un cuadro abstracto precioso colgado. Flora se adelantó, giró a la izquierda y se encontró una cocina de leña pero parecía no usar leña. Era una cocina como las de antes, pero no había hueco por el que meter la leña, a su lado unos cuantos armarios y al otro una escalera de caracol.
-¿Te apetece tomar algo? ¿Tienes hambre?
-No gracias.-Respondió con los ojos muy abiertos.
-¿Segura?-Preguntó.-Yo voy a hacerme un menta-poleo.
-Si segura.-Flora abrió uno de los armarios de donde sacó una jarra de agua y metió una bolsita de té. Puso la mano sobre la cocina de leña y puso la jarra con la bolsita. Se sentaron en los sillones blancos que había.
-Algún día espero que sepáis usar los libros.
-¿A qué te refieres?-Preguntó Liana.
-Todos los libros están vivos. Si los sabes usar puedes hacer cosas increíbles con ellos. Por cierto, No leas mucho los títulos de los libros, por que sueles liberar a su protagonista o quedar atrapada dentro.
-¿Y como sabes cual coger?
-Algún día espero que sepáis usar los libros.-Repitió.-Crean todos ellos un universo, automáticamente están vivos, aunque a simple vista no lo parezca.-Colocó las manos sobre la portada. Cerró los ojos y Liana contempló como el libro se iluminaba. Flora quitó las manos. El libro movió sus hojas rápidamente y se paró en seco en una de ellas. Flora acarició el lomo del libro con suave delicadeza.-Gracias.-Susurró.-¡Solo hay una página y una cara!-Exclamó. Flora leyó rápidamente esa página y media. Cuando hubo acabado le preguntó en alto.-¿Te resumo?-Por un momento Liana pensó que seguía hablando con el libro pero luego vio que la miraba a ella. Liana asintió.-Dice que han estado durante toda la historia. Que todos los que averiguan algo acaban muriendo.
-¿Por eso hay tan poca información?-Flora asintió.
-Se ocultan en la oscuridad, pueden estan en cualquier sombra sin que lo podamos notar. Se alimentan de magia. Y se alimentan de una especie a la vez hasta que la exterminan.
-Las brujas estaban extintas me dijiste.
-Si. Y las rocas dijeron que las sombras iban tras ellos. Cada vez a por criaturas más poderosas.
-Ahora van a por las hadas. ¿Qué hay más poderoso que un hada?
-Dioses y  fantasmas oscuros, pero los fantasmas oscuros no pueden extinguirse.-Liana se quedó pensando en lo de diosES.-Aparte de que se alimentan de magia, también buscan una cosa en general. Ya sea runas, información, objetos mágicos, poder u otras cosas.
-¿Qué es lo que teneis vosotros de especial, mágico o lo que sea?
-Todo.
-¿Todo?-Repitió.
-Desde objetos que la gente cree perdidos hasta polvo. Y ya has estado en la biblioteca.-La biblioteca debía de ser un arma terrible. Toda la información de cada persona, animal o planta, cada libro escrito, cada libro con información de el mundo, etc.
-¿Qué pueblos a invadido? ¿Qué tenían de especial?
-Hay un patrón. Hay clases de poderes. Hay 9 clases de poderes. Pero hay 27 tipos de magia. Y 27 especies que la albergan o la han albergado. Nosotros poseemos la luz.
-¿Y si albergas todos?
-No quiero saberlo.-Respondió Flora.-Supongo que poseerlo todo. Reinar sobre todo.
-Vuestra energía es la segunda más poderosa, sialgien que no fuese uno de vosotros la tuviese y la usase a mal ¿Cuánto poder tendría?
-Ilimitado. El polvo puede hacer casi cualquier cosa. Lo que intentamos es que no llegue a la fábrica, luego, nuestros edificios están hechos de magia sólida y todo el conocimiento que tenemos...
Oyeron un ruido.
-Las sombras.  Dijiste que iban a por cualquiera que supiese algo respecto a ellas lo mataban.
-Si. Pero no pueden entrar aquí. Son indestructibles.
Se veía como se repente todo se oscurecía en la sala. Miraron por la ventana.Estaba cubierta por oscuridad. Oyeron un estruendo. Todos los cristales de la casa habían explotado y las sombras estaban entrando.