-Tengo una idea que podemos preparar para las sombras, ahora que es de día, ahora que todavía tenemos luz. No parará a las sombras, pero las retrasará.
-¿Qué es?-Preguntó Escorpión.
-Es un poco difícil de explicar, pero... vamos a buscar a Sheila.
-¿Quién es esa tal Sheila?-Preguntaba Liana de camino a la casa de esa chica.
-Un demonio.-Respondió. Liana se asustó.-Bueno no del todo los demonios son medio humanos medio humanos medio una criatura mágica. Ella es medio hada. Ha decidido usar su parte hada, es decir su buena parte a ser un demonio es decir su parte malvada. Pero no hay que ignorar su otra parte biológica.
-¿Y por qué acudimos a ella? Si es...
-Bueno, entre otras cosas fue amiga mía y me debe una muy grande. Es muy lista, y aunque no nos hablemos desde hace dos tres años seguro que nos ayuda.
-¿Crees que deberíamos confiar en ella después de lo que hizo?-Intervino Escorpión.
-¿Qué hizo?-Preguntó Liana mirando a los ojos verdes de Flora, sin embargo ella guardó silencio, agachó la mirada y miró para otro lado. Miró luego a Escorpión y este también miró a otro lugar.-Vale...-Añadió asumiendo de que no se lo iba a contar.-¿Falta mucho?
-Es esta casa.-Indicó Escorpión con un gesto.
La casa tenía un color marrón en ese momento.
-Miedo.-Explicó.
Flora tocó la puerta. No abrió nadie.
-Tal vez no esté.-Sugerí. Pero Flora negó con la cabeza.
-Siempre está.-Flora volvió a tocar.
Por fin abrió alguien. Liana se sorprendió. Era la misma chica de la biblioteca, no la chica con la que habló si no la otra. Esa tal Shelly. Shelly nos miró a los 3.
-Adios.-Intentó cerrar la puerta, pero Escorpión había colado el pie.-¿Qué?
-Tengo un plan para detener las sombras. Y... te necesitamos.
-¿Qué es?
-Es un poco difícil de contar.-Shelly suspiró. Miró a Liana como si su mirada la atravesase.
-Pasad. Pero antes, no digais nada y yo no diré nada sobre ella.-Señaló a Liana. Flora asintió.
Lo que Liana se encontró con la misa chica con la que había hablado. La chica rubia. Pero... Tenía su misma edad. No los dieciséis con los que la había visto antes en la biblioteca. (``Ya lo entenderéis´´) Esa chica, Sofía.
-Hola de nuevo.-Le dije, pero ella se extrañó.
Sheila o Shelly se sentó encima de la encimera. Su casa era mucho más grande que las de Liana y Escorpión y ella tenía televisión, ordenador y otros dispositivos electrónicos.
-¿Cual es tu plan?-Preguntó Sheila directamente.
-Pues... Las sombras llevan demasiado tiempo atacando. No podemos destruirlas y no podemos detenerlas por demasiado tiempo. Y cada vez son más y más poderosas. Actúan todas exctamente a la vez como si tuviesen planeado todo lo que puede pasar en cada momento. Así que... ¿por que no nos metemos en el bosque y...
-¡Estás loca!-Chilló Escorpión.
-Déjame acabar. ¿Por que no nos metemos en el bosque y a medida de que nos vamos adentrando les ponemos barreras y les atacamos directamente en el nido?
-¿Tienen nido?-Preguntó Liana.
-Supongo. De algún lugar deben venir.
-O sea, que vas a poner nuestras vidas en peligro por algo que es posible que no exista.-Dijo Shelly.
-Si.
-¡Mola!-Exclamó y todos rieron.
-Y si son sombras... ¿por qué simplemente no las matais con luz?-Preguntó Liana y Sofía asintió.
-Gracias Liana. No se le había ocurrido a nadie en los cinco mil años que llevan en la Tierra.-Flora le dejó bien claro su sarcasmo.-Sheila.¿Nos ayudas?-Ni siquiera dudó, solo asintió.
-¿Por qué la necesitamos exactamente?
-Por que...-Flora Miró a Sheila y decidió callarse.
-Por que ella puede sentir la energía de las sombras.-Escorpión le echó una mirada de desafío y Sheila le devolvió la mirada.
-Siempre está.-Flora volvió a tocar.
Por fin abrió alguien. Liana se sorprendió. Era la misma chica de la biblioteca, no la chica con la que habló si no la otra. Esa tal Shelly. Shelly nos miró a los 3.
-Adios.-Intentó cerrar la puerta, pero Escorpión había colado el pie.-¿Qué?
-Tengo un plan para detener las sombras. Y... te necesitamos.
-¿Qué es?
-Es un poco difícil de contar.-Shelly suspiró. Miró a Liana como si su mirada la atravesase.
-Pasad. Pero antes, no digais nada y yo no diré nada sobre ella.-Señaló a Liana. Flora asintió.
Lo que Liana se encontró con la misa chica con la que había hablado. La chica rubia. Pero... Tenía su misma edad. No los dieciséis con los que la había visto antes en la biblioteca. (``Ya lo entenderéis´´) Esa chica, Sofía.
-Hola de nuevo.-Le dije, pero ella se extrañó.
Sheila o Shelly se sentó encima de la encimera. Su casa era mucho más grande que las de Liana y Escorpión y ella tenía televisión, ordenador y otros dispositivos electrónicos.
-¿Cual es tu plan?-Preguntó Sheila directamente.
-Pues... Las sombras llevan demasiado tiempo atacando. No podemos destruirlas y no podemos detenerlas por demasiado tiempo. Y cada vez son más y más poderosas. Actúan todas exctamente a la vez como si tuviesen planeado todo lo que puede pasar en cada momento. Así que... ¿por que no nos metemos en el bosque y...
-¡Estás loca!-Chilló Escorpión.
-Déjame acabar. ¿Por que no nos metemos en el bosque y a medida de que nos vamos adentrando les ponemos barreras y les atacamos directamente en el nido?
-¿Tienen nido?-Preguntó Liana.
-Supongo. De algún lugar deben venir.
-O sea, que vas a poner nuestras vidas en peligro por algo que es posible que no exista.-Dijo Shelly.
-Si.
-¡Mola!-Exclamó y todos rieron.
-Y si son sombras... ¿por qué simplemente no las matais con luz?-Preguntó Liana y Sofía asintió.
-Gracias Liana. No se le había ocurrido a nadie en los cinco mil años que llevan en la Tierra.-Flora le dejó bien claro su sarcasmo.-Sheila.¿Nos ayudas?-Ni siquiera dudó, solo asintió.
-¿Por qué la necesitamos exactamente?
-Por que...-Flora Miró a Sheila y decidió callarse.
-Por que ella puede sentir la energía de las sombras.-Escorpión le echó una mirada de desafío y Sheila le devolvió la mirada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario