29 de septiembre de 2013

Amistad mágica, capitulo 5, escritos y libros

En el antiguo capítulo de Amistad Magica:(si os voy a fastidiar con esto)os lo podéis saltar.
Liana era una niña de 12 años solitaria(no tenía amigos) y tenía sensaciones cada vez que se despertaba, aparte de otras cosas extrañas que le ocurrían a diario, cuando se fue al bosque a hacer un piknik, vio  unos árboles recubiertos de cristal. Pero Flora, una chica que conoció tiempo después, no era capaz a verlos.Al día siguiente, se produjo un terremoto y había hecho una grieta en el suelo. Las 2 se metieron en él, donde encontraron una extraña roca en la que había grabado dibujos.Y una especie de monstruo que en un principio parecía que les iba a atacar se inclinó ante ellas. Aquella noche Liana tuvo un sueño extraño, aunque no tanto como los que tenía habitualmente. Un niño le entregaba un dibujo en el que había dibujado en una hoja de papel. Poco después el niño le confesaba que no era un dibujo, si no letras. Se despertaba a media noche y fue a la cocina. El mismo garabato que le había enseñado el niño en su sueño estaba pintado en el cristalde la ventana. Con sangre. Sin embargo, sus padres no consiguieron verlo.

Liana se aproximaba a la puerta de la casa de Flora. Pensaba en si contarle lo que había pasado o no. Podría perder a su amiga, a su única amiga. Y ella lo sabía perfectamente, se agarraba rápidamente a las cosas.Tocó el timbre. Enseguida abrió el padre de Flora la puerta.
-Pasa. Flora está arriba en su habitación.-Subió las escaleras con decisión.
-Hola Liana. ¿Qué tal? ¿A dónde vamos hoy?
-Al ayuntamiento.
-Vale. Es una respuesta un poco rara.
-Escucha. Hoy por al irme a dormir he tenido un sueño y...-Se lo contó todo.
-¿Y que tiene eso que ver con el ayuntamiento?
-¿Y si los dibujos de la piedra no fuesen dibujos?¿Y si fuesen letras? Verás. Mi pueblo ha estado desde hace mucho tiempo aquí. Solo sé que han pasado cientos de cilivizaciones. Es un pueblo de gran importancia histórica. Y todos los idiomas que han pasado están guardados allí. Sin embargo, Nosotras no tenemos acceso.
-¿Y como piensas colarte?
-¿Colarme?¿No vas a venir?
-Todo eso suena muy bien pero...¿Qué intentas encontrar?
-No lo sé. Me siento atraída.
-¿Y por qué te tengo que ayudar yo? No somos amigas ni nada.-Liana se quedó sin decir nada.-Somos solo unas conocidas que para no estar solas estamos juntas. Y seré sincera. Todo esto del misterio no me atrae. Y vamos. ¿En serio quieres que me crea eso de los garabatos? Ya no soy una niña.
-Claro. No importa.-Decía dando marcha atrás pero sin dejar de mirarla a los ojos.-Bueno. Me tengo que ir.-Se inventaba.-Tengo que hacer cosas. Ya nos veremos. Adiós.-Se fue de allí corriendo.
-¡Liana! ¡Espera!-No la hizo caso. Siguió corriendo para que no la viese llorar. Se sentía estúpida. ``¿Cómo he podido ser tan estúpida?´´ Pensaba. No estoy hecha para tener amigos.``Lo destrozo enseguida.-No soy más que una loca.´´-Aún me apetece ir al bosque...- Corrió a su casa. Se encerró en su habitación y juró no intentar ser amiga de nadie más. Juró no salir de su casa nunca, escepto para ir a clase. Era ella. Solo ella la que lo había estropeado todo. Ya le había pasado demasiadas veces. Pero pensó que Flora era diferente, así que fue a la primera que le había contado algo sobre lo que había visto. Juró no volver a hacerlo. Tenía demasiada imaginación. Pero ojalá alguien le creyera, o por lo menos, ojalá alguien viese lo que ella veía.

-Aún me apetece ir al bosque. Con tigo.-Dijo Flora. Pero Liana ya se había ido. Ya no podía arreglarlo. Se hechó encima de su cama. Había perdido a una amiga que iba a serle fiel de la manera que más les podía doler. ¿Por qué tenía que haber aparecido aquel hombre por la mañana? Todo hubiese seguido siendo perfecto. Pero debía pensar en el bien de Liana. Esto era lo correcto.
Flora seguía tumbada en la cama cuando se cayó un archivador de encima de la estantería.
-¿Qué?-Se levantó a recogerlo. Lo metió otra vez allí, pero en cuanto se dio la vuelta volvió a caer, Lo volvió a guardar y cayó un libro. Se agachó para recogerlo. Y volvió a caer el archivador junto con otro.-¿Pero que pasa aquí?-Comenzaron a caer todos los libros hojas sueltas y archivadores.-¿¡Pero que...!?
Enseguida se comenzó a levantar aire...dentro de su habitación. Muchísimo viento que elevaba la hojas sueltas. Comenzaron a girar alrededor de Flora. Cada vez más y más rápido.
-¡Dejadme en paz!-Gritó. Corrió. Pero las hojas la seguían orbitando alrededor de ella. Iban tan rápido que una pasó tan rápido y le tocó la cara que incluso le hizo daño. Abrió la puerta de su habitación Y enseguida cayeron al suelo.-¿¡Qué!?-Se agachó. Todas las hojas habían caido formando medio círculo pero ninguna encima de otra. Como si hubiesen estado colocadas a propósito. En un espacio semejante unas de otras. Algunas eran folios y estaban en blanco. Pero las otras 6 pertenecían a un trabajo que le habían mandado hacer durante el curso.-¿Qué pasa aquí? Las iniciales...-Miró la primera letra de cada hoja, cada una, y en el orden en el que estaban formaban una palabra. Una sola palabra. Letras.-¿En serio? ¡Liana! ¡Tenías razón!- Corrió a por su móvil y la llamó.-Liana. Soy Flora.
-Ya lo sé.
-Escucha. ¿Aún quieres ir a el ayuntamiento?-Liana se quedó sin saber que decir.
-¿Tú quieres ir?
-Si.
-Vale. Ahora te voy a buscar.
-¡No! Quedamos en frente del ayuntamiento.
-Flora. ¿Sabes dónde está?
-Lo averiguaré.

22 de septiembre de 2013

Amistad mágica, capitulo 4, dibujos

En el antiguo capítulo de Amistad Magica:(si os voy a fastidiar con esto)os lo podeis saltar.
Liana era una niña de 12 años solitaria(no tenía amigos) y tenía sensaciones cada vez que se despertaba, aparte de otras cosas extrañas que le ocurrían a diario, cuando se fue al bosque a hacer un piknik, vió algo en el bosque, se comenzó a acercar y encontró unos árboles recubiertos de cristal. Tiempo después conoció a Flora cuando se estrecharon la mano Liana vió un bosque a su alrededor, fueron las 2 al bosque y Flora no era capaz a ver aquellos árboles recubiertos de cristal. Al día siguiente, se produjo un terremoto y había hecho una grieta en el suelo. Las 2 se metieron en él, donde encontraron una extraña roca en la que había grabado dibujos.Y una especie de monstruo que en un principio parecía que les iba a atacar se inclinó ante ellas.

Liana observaba las fotos de aquella piedra en su móvil. Parecía el dibujo de un paisaje con muchas nubes. A punto de llover. Sentía que no podía dejar de mirar aquella piedra. Era extraño. Por alguna razón se sentía atraida hacia ella. Ya oía a su padre entrar en casa. Era tarde. Mejor que durmiese un poco.

Estaba jugando con aquel niño pequeño. Le hacía cosquillas y de todo. Aquél niño me entregó un dibujo era un garabato y no se entendía nada y fingí que me gustaba. Apenas tenía 3 años. No le podía pedir más.
-¡Qué bonito!-Exclamaba.-¿Qué es?
-He escrito el nombre de mi mamá.
-¡Hay muy bien! ¡Qué bien escribes!
-¡Gracias! ¿Juegas con migo a los coches?
-Si.-Afirmé.
-¡Liana!-Me llamaba mi madre.
-¿¡Qué!?
-Nos vamos.
-¡Voy! Adios.-le dije al niño acariciándole la cara.
-Te lo regalo.
-Gracias. Pero quédatelo.
-Vale.-Me puse de pie y me dirigí a la puerta.-Pero no lo olvides, no son dibujos.-Me giré y desperté.

Liana estaba sudada. Normalmente sus sueños no eran así. Se levantó a por un vaso de agua. Aún no había amanecido. Las persianas estaban completamente bajadas. Pegó un grito. En el cristal había garabatos hechos con sangre, exactos a los de su sueño, de distintos tamaños, peromidénticos. Sus padres corrieron haber que pasaba.
-¿Qué pasa hija?-Decía su madre.
-¡La sangre!-Decía llorando Liana.
-¿Qué sangre?-Preguntaba su padre agarrándola por los brazos. Liana volvió a mirar a la ventana. No había nada.
-¡La sangre que había allí!
-No había nada cariño.-La abrazaba su madre.-Tal vez lo hayas soñado. Ahí no hay nada.
-¡No! ¡Estaba despierta!
-Tómate algo para tranquilizarte.-Decía su padre. Se alejo dirigiéndose al baño.
-Mamá. Estaba ahí. Lo juro.-Miraba a su madre a sus ojos. Su madre abrió la boca para contestarla.
-¡Liana!-Aparecía su padre al fin.-¡Tómatela! Te tranquilizará.-Le entregó una pastilla.
-No voy a tomarme otra vez esa pastilla.
-Me ha dicho tu siquiatra que te la sigas tomando durante los 3 meses que te quedan y lo vas a hacer.
-Las visiones van a peor. No a mejor. Casi las veo a diario.
-¡Liana!-Le gritó. Ella cogió la pastilla rápidamente. Se pensó solo un segundo el tomársela o no. Y se la metió en la boca. Tragó saliva. y se escondió la pastilla debajo de la lengua.-No es mejor así.-Ella asintió y sus padre s retiraron a la cama de nuevo. Miró una vez más a la ventana. Aquellos garabatos pintados con sangre habían vuelto. Se acercó al cristal. lo rozó con el dedo índice. Había quitado un poco. Sentía el dedo mojado y esa biscosidad que tiene la sangre. Lo olió. Olía a sangre. Lo probó. Sabía a sangre. Se dirigió a su habitación y tiró a la papelera la pastilla. No eran imaginaciones suyas lo sabía, lo sentía. Y 4 de sus 5 sentidos lo habían comprobado.

19 de septiembre de 2013

Amistad mágica. Capítulo 2. Flora.

He copiado y pegado lo que tenía escrito. Solo he añadido alguna que otra frase y corregido las falta.
En el antiguo capítulo de Amistad Magica:(si os voy a fastidiar con esto)os lo podeis saltar
Liana era una niña de 12 años solitaria(no tenía amigos) y tenía sensaciones cada vez que se despertaba, cuando se fue al bosque a hacer un piknik, vió algo en el bosque, se comen zo a acercar, y le vinieron a la mente sus peores miedos, a pesar de todo, siguió su camino, descubrió unos árboles normales, pero recubiertos de una especie de cristal, se fijó que de uno había unos pequeños, se guardó unos cuantos, y los guardó en el bolsillo, al llegar a casa los guardó en una caja, hasta entonces decorativa, y quedo casi en el olvido, tres meses después encontró una casa blanca en la que se tocó a la puerta, abrió la puerta una preciosa chica que debía tener más o menos su edad, se llamaba Flora, y cuando se estrecharon la mano vio un precioso bosque durante 1 segundo lleno de rosas y helechos.
y aquí teneis el siguiente capítulo de amistad mágica

Definitiva mente vuelvo a pasar el horario al domingo. Nos vemos este domingo con el capítulo 3.
-¡¿estás bien?!-reguntó Flora al ver que Liana casi se desmaya.
-estoy bien tranquila-mintió, ella ya estaba acostumbrada, desde pequeña, le habían sucedido cosas muy extrañas.
-¿segura? No soy un genio pero eso no es normal.
-si, si tranquila. Te apetece dar una vuelta.
-Vale, espera.-se alejó y le preguntó a sus padres,-¿puedo ir a jugar con esa chica de ahí?-el padre se inclinó a mirarla y dijo en bajo pensando que Liana no les oía
-parece un poco rara.
-ya pero...-entonces fue cuando todos se quedaron cayados  el padre le miró con una cara de ``ya sabes''y Flora pronunció-lo haré.- Se acercó a ella -espera un momento que me cambio.- cuando volvió apareció con unos pantalones cortos negros y una camiseta de tirantes verde y blanca.
-¡Pensé que ibas a tener frío! Menos mal eh- dijo sarcástica.-No. En serio. Es que se está levantando viento.
-Voy a coger una chaqueta tranquila- Y coge una chaquetita blanca.
-si eso di que si. Esa chaqueta es perfecta
-Borde
-estoy acustumbrada
-¡Te acabo de conocer!
-¡Tu llevas la ropa muy fresca! Te vas a congelar. Y luego va a haber tormenta.
-¡no hablamos de mi! Además no hay nubes.-Liana miró al cielo. Flora tenía razón.
-¡Te acabo de conocer! No me extraña que tus amigos pasen de ti.
-Yo no tengo amigos-Flora se que quedó callada un rato
-lo siento, no lo sabía, pensé que esos eran tus amigos,
-no pasa nada, cambiando de tema, ¿por qué te mudaste?
-Bueno,... necesitábamos un cambio de aires.
-ya... ¿y de qué conoces a los otros?
-Mientras guardaban las cajas en mi casa, los vi por la calle y salí con ellos.-Entonces Liana evocó un
``Ah´´seco.
-pero no se, son muy materialistas, haber si me vienen a buscar voy con ellos pero si no, no. Por cierto a ¿donde me recomiendas ir?
-bueno, está el bar de arriba, el de abajo la panadería, y la panadería barra pastelería
-¿Solo?
-es un pueblo pequeño.
-y no tienes nada...diferente
-¿como por ejemplo...?
-no se...algo.
-¿Has estado alguna vez en un bosque?
-si, me encanta
-¿que te apuestas a que si te enseño algo en el bosque te sorprendes?
-acepto la apuesta-Llegaron a el bosque, donde había estado el otro día. Donde se escondían aquellos árboles recubiertos de cristal.
-Es por aquí, casi hemos llegado.
-Como nos perdamos...
-¡Que bobadas dices! Estando conmigo no te perderás
-¡Ya! ¿Sabías que también eres egocéntrica?
-Tu también eres borde. En un rato descubriré que también eres egocéntrica.
-Oye,¿tu vienes mucho por aquí no?
-Bueno... pero no suelo estar en el mismo sitio dos veces, me gusta descubrir sitios nuevos
-Entonces... Te lo sabes de memoria
-no, ¡siempre hay algún lugar por descubrir!¡Hemos llegado!
-¿Que hay de raro? no estoy alucinando, me debes algo, he ganado la apuesta.
-debería estar aquí,...mira, ahí, hay un reflejo ¡ven!... -siguieron caminando, entonces solo quedaba un árbol con cristal-A que nunca habías visto esto?
-¡Oh Dios mio!, ¡Es...!¡Es un árbol! ¡Nos vamos a morir!-decía sarcástica
-pero lo que le rodea
-¿Aire?
-¿Como es posible que no lo veas?
-¿Qué debería estar viendo?
-¡Increíble! Anda, comamos el bocadillo.
-Sera lo mejor.-Cuando estaban volviendo. Flora sacó el tema-Solo por curiosidad que debería estar viendo?
-No importa, ven a mi casa, mi perro es muy gracioso, podemos jugar con él.
-Sí, vamos.-Tras su marcha, Comenzó el cielo se llenó de nubes y empezó la tormenta.

10 de septiembre de 2013

Amistad mágica, capítulo 3, Terremotos

IMPORTANTE:
La próxima semana NO voy a publicar el próximo capítulo de amistad mágica. Estoy preparando una sorpresa, y si no no me da tiempo. Además. Ya tuvisteis la semana pasada tres capítulo. Error mío. Si no has leído la introducción de amistad mágica. el primer capítulo o el espejo baja.

En el antiguo capítulo de Amistad Magica:(si os voy a fastidiar con esto)os lo podeis saltar
Liana era una niña de 12 años solitaria(no tenía amigos) y tenía sensaciones cada vez que se despertaba, aparte de otras cosas estrñas que le ocurrían a diario, cuando se fue al bosque a hacer un piknik, vió algo en el bosque, se comenzó a acercar, y le vinieron a la mente sus peores miedos, a pesar de todo, siguió su camino, descubrió unos árboles normales, pero recubiertos de una especie de cristal, se fijó que de uno había unos pequeños, se guardó unos cuantos, y los guardó en el bolsillo, al llegar a casa los guardó en una caja, hasta entonces decorativa, y quedo casi en el olvido, tres meses después encontró una casa blanca en la que se tocó a la puerta, abrió la puerta una preciosa chica que debía tener más o menos su edad, se llamaba Flora, y cuando se estrecharon la mano vio un precioso bosque durante 1 segundo lleno de rosas y helechos. Aquél mismo día la llevó al bosque a enseñar le los árboles recubiertos de cristal, aunque ya no quedaba muchos estrañamente, aunque no fue lo más raro, Flora, no veía aquello.
Liana estaba en su casa, ya había cenado, estaba viendo la televisión cuando recordó la tarde pasada en el bosque, cuando Flora no veía aquel cristal que recubría los árboles, y que parte había desaparecido, y recordó aquel trozo de cristal que había cogido hace tiempo, corrió a su habitación, abrió la caja en que había guardado el cristal, pero no había nada,absolutamente, nada. se sentó otra vez en el sofá ha ver la televisión. Se acostó más pronto que de costumbre en todos los días que llevaba de verano.
-He estado pensando, te creo, pero, no me explico porque yo no lo vi.-Decía Liana sentada en el Sofá marrón de su casa.
-Yo tampoco-respondió Liana sentada en el sillón gris.-Pero en mi vida me han ocurrido muchas cosas raras       no es tan raro, será mejor que lo olvidemos.
-¿Olvidarlo? Pero...
-Mira, toda mi vida han pasado cosas raras, desde ruidos extraños hasta ver la muerte, literalmente, siempre que me esfuerzo en descubrirlo, todo desaparece.
-Razón de más para seguir buscando.
-No lo entiendes, hace varios meses, me encontré con eso, y cogí un trocito pequeñito y lo guardé en una caja, ayer, la abrí de nuevo y ni rastro.
-¿Nada?
-Nada, solo estaba un poco húmedo, no lo entiendo era cristal, simplemente desapareció.-Flora tenía cara sorprendida.
-Vale. Cambiando de tema-se le notaba el terror en la voz.-por qué no vamos de pick.nick.
-¿Estás asustada?
-¡No! Solo sorprendida.
-Bien, pues vamos, que te parece un preado cerca del bosque, bueno, cerca no, simplemente, al lado.
-Vale.

Estaban sentadas encima de una manta de pick-nick bajo la sombra de primer árbol de todo el bosque.
-Si bueno, pero lo prefier..-Liana se llevó la mano a la cabeza
-¿Estás bien?
-Si, tranquila me he mareado solo un poco.
-Pero ya te pasó antes.
-Si bueno, me lleva pasando todo el día pero estoy bien.
-¿segura?
-Si, si.-Flora asintió no demasiado convencida. Liana se quejó, sentía algo raro y doloroso en la cabeza.-¿¡Qué te pasa!?-En ese momento la tierra empezó a temblar. Dejó de sentir aquella sensación inusual, y la tierra dejó de temblar. Flora ya no la miraba a ella si no que miraba hacia el pueblo que estaba a un kilómetro.
-¿Qué ocurre?-Al principio no lo notó, pero enseguida lo vio en el suelo. Una grieta a pocos metros de ellas de 1 decámetro, tenía de ancho menos de un metro y salía una especie de gas de su interior.-¿De donde ha salido eso?
-Creo que ha salido con el terremoto.
-¿Terremoto?
-¿No lo has sentido?-Liana negó con la cabeza. Flora la miró.-¿Y ese gas?
-Son los gases que hay en el interior de la tierra. O eso dice mi profesor.
-Vamos a ver.
-No va a haber nada. A caido al interior de la tierra.
-Soy curiosa.
-Si te caes, iras al interior de la tierra. Y con el calor que hay dentro te...
-Ya lo se pero no me caeré. Solo me voy a asomar.-Se agachó y se quedó mirándolo.-¡Liana ven aquí un momento!
-¿Qué pasa?-Decía acercándose.
-No va al infinito, hay barro y no es muy profundo tal vez 2 metros.-Liana se puso a su lado y se metió dentro de la franja.
-¿Qué haces?
-Entrar en la franja.
-Si. Pero ¿para que?
-Vivir aventuras. ¡Mira! Hay una especie de cueva. Es muy estrecha pero me pica la curiosidad. ¿Te ayudo a bajar?
-Está todo lleno de barro.
-¡Solo se te ocurre a tí ponerte bailarina para venir al bosque!-Flora hizo un gesto diciendo que tenía razón. Y luego e dieron la mano para bajar. Liana sacó su móvil para iluminarlo todo y ambas entraron en la cueva.

-Parece que no hay nada.-Comentó Flora.-Liana se paró en seco y se giró.
-Acaso crees que Indiana Jones o Sherlock Homes se encontraban directamente con la pistas. No. Hay que buscarlas.
-¿¡Pero pistas de qué!? ¡Si esto ha sido un terremoto!
-Ya no sabemos que fue el mayordomo.-Flora pegó u bufido.
-¿Qué esperas encontrar?-Liana sonrió.
-Te lo diré cuando lo sepa.-Flora pegó otro bufido.
-Eres increíble.
-Lo sé.-Flora se paró en seco.
-Liana.-Liana se volvió a parar y miró a Flora. Ella estaba mirando hacia arriba asustada.-¿Qué es eso?-Liana se llevó la mano a la boca. Eran cuerdas pegadas al techo de la cueva, Cristales, metal, madera, etc. Todo ello cubierto de sangre. Pero lo que má les asustó es que estaba húmeda.-Vámonos. Vámonos.
-Estoy de acuerdo.-Corrieron hacia la salida. Pero su paso fue interrumpido por un monstruo parecido a un oso de color negro, con los colmillos más afilados y grandes y las garras más grandes también. Las 2 pegaron un grito y salieron hacia el interior. de la cueva. Al monstruo le costaba más moverse. Las perseguía, pero era más lento. Se pararon en seco. Estaban atrapadas. Callejón sin salida. El monstruo levanto la zarpa alto.Iba a arañar a Flora. Pero entonces se quedó fijamente mirando a Liana. Bajó la zarpa, se inclinó y se marchó tranquilamente. Las dos se quedaron paralizadas.
-¿Es cosa mía... o eso me acaba de hacer la reverencia?-Preguntaba Liana.
-Nos.
-Es lo que he dicho.-Se miraron la una a la otra y se abrazaron. Habían pasado más miedo que en toda su vida. Se soltaron. Flora se dirigía hacia la salida. Pero notó que Liana no la acompañaba. Se había agachado.
-¿Qué haces?
-Observa esta roca.-Había una roca gris muy gruesa u plana en el suelo.
-¿Qué ocurre con ella?
-Hay algo dibujado. No se que es pero son intencionados. Una especie de...no estoy segura.
-¿¡En serio te pones a mirar rocas ahora!?
-Le sacaré una foto con mi móvil.-Le sacó varias.-Vámonos ya de aquí. Ya he tenido suficiente aventra por hoy.

3 de septiembre de 2013

Amistad mágica. Introducción.

Me confundí y publiqué otra entrada. A si que publico esta. Si quieres leer el primer capítulo baja.
Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Nueva época de blogiulia2
Si antes era la magia ahora llega el misterio. Posteriormente tendremos Ciencia Ficción. Aunque solo un día y entre el periodo de misterio para celebrar una cosa...bueno ya lo vereis. Tampoco se como me saldrá por que va a ser la primera vez que escriba ciencia ficción...pero...Si no lo hago nunca por primera vez no lo haré nunca.
El próximo periodo va a volver la magia. Magic me. Con la parte Polvoal igual que la anterior era el secreto del baúl.

¡Bah!

Me enrollo. Aquí lo teneis. ^^

Todo estaba oscuro. Y yo seguía corriendo. Por fin volvía a ver, Aquella chica me cogió de la mano. No me fijé en la cara. Estaba a punto de morir.
-¡Liana!-La chica rubia que venía detrás se había caido. Me solté de la chica que iba delante. Decidí ir a buscar a la otra.-¡No!-Corre tu. Ya me las apañaré.-Asentí. Saltamos por encima de un tronco enorme. O eso me parecía.
-¡Me han dado!-La chica de pelo castaño me mostraba su brazo.
-¿Cómo te la has hecho?-Sigo sin saber por que no me atrevo a mirarla a la cara. Debería de haber mirado. Tal vez pudiese haber evitado todo.
-Liana.-Dijo como si tuviese una oportunidad de cambiarlo todo.-Tienes que recordar esto. Y contarmelo en cuanto me veas. Es importante. Es solo una palabra.-No lo entendía. La tenía enfrente. A que se refería. Se aproximó para susurrarmela. Pero entonces oimos esos pasos tan cerca que me hizo la señal de que no hiciese ningún ruido. Por fin tenía amigos. No podía dejar que les pasase nada. Miré mi tobillo. A mi también me habían dado. ¿Se les puede llamar amigos a una persona qu acabas de conocer?
-Ya se han ido.- Recuerda solo esto. Una sola palabra. Se volvió a aproximar. Espera. Yo no tengo amigos.

Amictad mágica. Capítulo 1. Liana.

¿No has  leído el espejo? Lo encontrarás justo debajo.
Este capítulo está completamente exacto.
A Liana no le apetecía levantarse aquella mañana, llevaba como media hora desierta en la cama. Por alguna razón, sabía que hoy iba a dar un gran cambio en su vida, pero siempre que lo había dado, no le había gustado, siempre le salía todo mal, tenía muy mala suerte. Y su vida empeoraba cada vez. Por fin decidió levantarse, se diriguió al baño y se miró al espejo, y contempló sus ojos, sus ojos marrones, los ojos marrones más tristes que había visto nadie jamás. Se lavó los dientes y desayunó, cuando hubo acabado, posó la taza sobre el fregadero. Al lado, había una nota``he ido a una reunión, no volveré has ta las 8 o asi, te he dejado la comida prearada, solo tienes que calentarla en el microhondas. Besos. Papá´´ Miró la hora que era, eran las 12 y media, iba a comer alas 2, para poder una de sus series favoritas mientras comía, y si hechaban un capítulo repetido, pondría Los Simpson, luego pensó que eso no tenía sentido (En mi país repiten cada poco los capítulos de los Simpson). Se puso al facebook hasta las dos, aunque no habló con nadie por que no había nadie interesante para hablar.
Sobre las 4 de la tarde, marchó al bar más cercano, a comprar gominolas. Al salir se encontró al resto de chavales del pueblo, ella finguió no verlos, y ellos hicieron lo mismo, no se llevaban bien, tampoco a matar, pero no se llevaban bien, y tuvo que irse a casa haciendo un rodeo. Vió una casa que estaban reparando, solo vió que aquella casa iba a tener las paredes blancas, que estaban plantando árboles y flores. Volvió a casa y se hizo un bocadillo de Jamon y queso. lo metió en una cesta de piknik, y  entonces decidió ir a dar una vuelta por el bosque, al llegar, se metió dentro, hasta llegar a lo más profundo del bosque, se fijo en uno que estaba más verde, y era más blanco, además tenía muchas flores, y siguió caminando, hacia dentro, hasta que encontró un trocito de hierva muy verde, sacó la comida de la cesta, y comenzó a comer el bocadillo que se había prerarado antes, mientras lo comía se acordó de aquella casa que estaban construllendo, le gustaría saber quien iba a vivir ahí. Cuando ya se lo estaba acabando vió un resplandor, como si un cristal se reflejase, pero ahí no había nadie, solo ella (o por lo menos que ella supiese), decidió acercarse, y paso varios árboles, y en un momento, sin saber por qué comenzó a pensar en cosas que le daban miedo, retro cedió un poco, y se alejo de allí, pero más tarde volvió a acercarse, y se rió por haberse asustado, le volvieron ha venir a la cabeza los mismos pensamientos, pero no le detuvieron, y se extraño, pues vio pequeños trocitos de cristal en el suelo, que estaban al lado de un árbol rodead también de cristal, solo que este estaba rodeado, de él, y había más, algunos solo en algunas ramas, en tonces cogió del suelo 2,3 o 4 trocitos de cristal, tampoco se fijó mucho en cuantos cogió, se los metió en los bolsillos de los jeans, y volvió a donde la cesta, la cogió y volvió a casa.Sacó los cristalesde los vaqueros y los metió en una bonita caja, hasta entonces decorativa, de su habitación, y no volvió a abrirlo en mucho tiempo.
Tres meses después, volvía a ir al bar dando un rodeo, y pasó or aquella casa ya terminada. Aquella casa era preciosa, era blanca, con miles de plantas, y muy grande, las ventannas eran de un cristal muy fino y muy ancho, se fijó en que en una de las ventanas del piso de arriba, habia un peluche y unos cuantos posters pegados en un armario de grupos de música, talvez viva alguien de mi edad´´pensó, se acerco al timbre en vez de continuar su camino hacia en bar tocó el timbre y le habrió la puerta una chica que tal vez tuviese solo un año menos, tenia los ojos de un azul recioso y el pelo moreno y brillante, y muy largo, llevaba un vestido verde que le llegaba poco más abajo de la mitad del muslo, y unas zapatillas de casa moradas con el dibujo de una flor
-¿Quien eres?
-no me conoces, es que vi el camion de la mudanza
-¿y si vivia un anciano?
-vi, que habia varios posters de música y un peluche, y dudo que un anciano tenga posters de DAVID GUETTA y de MALDITA NEREA, de AURYN, ONE DIRECCION...
-espera un momento, ¿has mirado mi habitación?
-es que soy cotilla-dijo con un tono de voz más bajo y más grave- soy Liana ¿y tu?
-Flora, encantada-se estrecharon la mano. En ese momento, Liana tuvo una extraña sensación en la que or un momento le pereció que todo lo que veía era diferente durante un segundo, pero enseguida las rosas los helechos y los árboles que vió desaparecieron.

El espejo.

En una hora  pongo amistad mágica.
Antes de empezar. Presenté esta historia a un concurso de mi instituto...Adivinad!!! Perdi...Me descalificaron por pasarme del límite. El máximo eran 3 hojas. Y yo cuando lo fui a entregar. Toda feliz me enteré el día anterior de que ese era el máximo. Y como no me daba tiempo a reescribirla con los exámenes lo entregué asi. Bueno, en realidad en pensaba que el máximo eran 4 y cuando vi que me estaba empezando a pasar allá sobre la 2ª hoja intenté hacerlo más pequeño y me comí cosas...muchas cosas. Pero aunque el máximo eran 3 hojas yo no me pase tanto. (``sarcasmo´´) Un poquitín nada más. (``sarcasmo´´) Hice 6 hojas y media. (``me pasé más del doble!!!´´) El tema era el mundo al revés o algo así, no se, no me acuerdo bien pero algo relacionado. Fue hace más de 3 meses...
Ya  ni me acuerdo que cosas me dejé,pero...

Aquí lo tenéis.

                                                              EL ESPEJO

La abuela de Izan se mudaba por motivos de su enfermedad. Se lo había recomendado el médico. Se mudaba a un sitio en un pequeño pueblo. Cerca de las montañas, donde brotaba un pequeño bosque. Su familia estaba ayudando a hacer las maletas para la mudanza. Todos estaban caja arriba. Caja abajo. Escepto la abuela, que no podía ponerse de pie. Izan estaba en el salón guardando las cosas en una caja, cuando de improvisto apareció su madre:
-¡Izan!-Él se giró.-¡Vete  a recoger las cosas del desván!
-Vale, acabo con esta caja y ya.
-¡No!-Interrumpió su abuela que aparecía con su bata azul sobre la silla de ruedas.-¡Yo iré a recoger las cosas al desvan!-Parecía asuustada.
-Pero mamá, con la silla de ruedas no puedes subir ahí. Deja que suba Izan.
-No, no, no. Que no suba el niño...
-Tengo 15 años. No soy un niño.-Aclaró con tono de queja.
-Pues que no suba el...chico.-Parecía más alertada de lo normal..-No hay nada ahí.
-Pero si acabas de decir que ibas a subir que no hay tu, ¿cómo que no hay nada.-Decía su madre curiosa.
Bueno, si hay, pero no me hace faltacoger nada. ¿Ni se os ocurra subir a coger nada del desván! ¿Entendido?-Su hija comenzó a darle la vuelta a la silla de ruedas.
-Está bien mamá, no cogeremos nada.-Su madre giró la cabeza y le susurró exagerando mucho los gestos con la boca para que la enten y sin onido a Izan, ``cógelo.´´ El asintió y su madre se alejó con su abuela.

La caja que Izan estaba casi llena, solo cogió una pequeña foto, enmarcada en un marco, que había encima de la estantería. En ella rebosaban sonrientes toda su familia: sus tíos, su prima, su abuela, él y 2 desconocidos.
Dos desconocidos.
Dos desconocido que estaban en todas las fotos, pero nadie parecía saber quienes eran. Uno tení el pelo gris y muchas arrugas. Ojos marrones,que le recordaban a su madre y esa manera de sonreir que le recordaban a su prima. Y el otro. Pelo marrón rizado y los ojos más azules que jamás podría encontrarse. Unos ojos que eran idénticos a...los suyos.
Metió la foto en la caja, iba a cerrar, pero no era capaz por culpa del marco. No le importó, la guardaría en la caja del desván. Al fin y al cabo, ¿a quien le iba a importar? Cogió una caja vacia del pasillo que estaba junto a las restantes y al fin subió al desván.
El desván.
Quince años que tenía y aún no había subido, aunque siempre le habría encantado. Siempre había querido subir. El lugar prohibido, por su abuela. Era apasionante subir aquellas escaleras. Era el último día que iba a estar en aqulla casa, no lo podía desaprovechar. Apenas había unos centímetros entre su mano y la puerta que llevaba al desván. Empujó la puerta con timidez y...se llevó una enorme decepción. Miles de veces había imaginado aquél lugar, miles de escenarios fantásticos, mágicos y un poco locos y ahora se encontraba allí, en aquél lugar polvoriento. Pero en fin, ¿qué esperaba de un desván? Eso sí. Cientos de objetos antiguos y uno en medio del desván tapado con una manta vieja, Izan lo destapó sin dudarlo. Era un espejo. No podía dejar de mirarlo, era precioso. (``añado descripción que aquí fue donde me empecé a dar cuenta del espacio. De esto, aunque sea insignficánte si me acuerdo.´´) Era como más o menos de la edad media, tal vez un poco antes, de oro, pero tenía dibujos de la edad media, tres diamantes en la parte superior el del medio y también el más grande era rojo, debía ser un rubí, la de la derecha era verde, debía ser una esmeralda y la de la izquierda era blanca, un diamante o una amatista tal vez. Ambas rodeadas por un trocito de alambre. Debajo de la parte en la que estaba el espejo, era de madera, de una madera como si se acabase de acar del árbol. Unas flores a cada esquina de plata y...¿eso que estaba al lado de una...era un microondas? ¡Qué raro...!
Al fin se puso manos a la obra. Guardó la foto en el bolsillo para meterla al final.
Llevaba unos minutos recogiendo cosas. Oyó un ruido detrás de él, miró al espejo para saber si había algo detrás de él, pero no había nada, solo e reflejaba él. Volvió al espejo, pues le había parecía haber visto algo, Se agachó sobre aquella madera que estaba debajo del espejo, había algo escrito, ponía, ``cuidado donde pisas.´´ Como si fuese un mensaje para él, se quedó mirando el mensaje un instantes, se rió y volvió guardar las cosas. Oyó otro ruido, y volvió a mirar al espejo, pero no veía nada.``¿Serán imaginaciones mías?´´ Se preguntaba.  Sintió algo pesado sobre el hombro y una especie deuñas largas haciendo presión. Le dió miedo mirar hacia atrás, así que miró hacia el espejo. No veía nadada. Pero sentía aquello, tambíén cayó en la cuenta de que la camiseta estaba arrugada hacia arriba, como si algo tirase de ella. Y entonces sacó valor, miró atrás. Fue peor de lo creía, un horrible monstruo que parecía un cocodrilo, pero con la boca no tan exagerada y con una epecie de pinchos en lo brazos y en la espada. Corrió sin saber hacía dónde, tropezó, sin saber con qué, le dió la impresión de chocar contra algo, con algo duro y lugo cayó al suelo, pero era imposible.

Abrió los ojos. No había nada cerca de él, estaba tumbado en el suelo. Estaba tirado en el suelo. Se puso en pié. Se fijó en que había una barra de metal circular tal vez hubiese tropezado con eso, y de ahí haber derivado la alucinación.

-¡Imposible!-Dijo sorprendido. Dijo sorprendido. El desván lleno de objetos que había visto hace unos segundos ahora estaba completamente al revés, vacío, con escepción de 4 cosas, la lámpara que iluminaba el desván, la escalera que llevaba al piso de abajo, lafoto que se le debía de haber caído del bolsillo y el espejo. Había algo extraño. Se estaba mirando en l espejo, pero era como si no se estuviese reflejando bien, un poco translúcido y movió la mano izquierda para pellizcarse y el reflejo hizo lo mismo, movió su mano izquierda. (``En vez de la derecha que es lo que suele pasar...bueno suele...siempre. Bueno a mi una vezme pasó...ya os contaré...´´) Y no solo eso, La sala vacía se reflejaba en el espejo con todos los objetos que había visto antes, más la foto. No se despertó y eso le extañó mucho. Bajó las escaleras que estaban al lado que no debía ser para preguntarle a su madre que pasaba.
-¡Mamá!-Nadie contestó.-¿Mamá?
-¿Quién eres tu?- Apareció una chicaca de rizado palo como el oro y los ojos más azules que puedas ver con un brillo como la luna en una noche de luna llena. Con aquella piel ni demasiado clara, ni demasiado morena. Debía tener más o menos su edad y una sonrisa que le recordaba a su prima.
-No. ¿Quién eres tu? ¿Qué haces en la casa de mi abuela?
-Soy Tania. Vivo aquí.¿Quién eres tu?
-Imposible. Aquí vive mi abuela. Y solo ella, nadie más.
-Ven conmigo. Debes de haberte caído. Por cierto...no me has respondido...eres...
-Izan.¿a donde vamos?
-A la cocina, Y sé lo que vas a decir. Y no. No es por alli. Tu sígueme-Hubo algo, en su forma de expresarlo, en la forma de mirar que hizo que confiase en ella. Y tenía razón. En la cocina estaban los que parecían ser sus padres. Su padre le resultaba extrañamente familiar . Sacó la foto del bolsillo. No lo podía creer. Aquel hombre era el mismo de la foto. Tania se acercó para ver que estaba haciendo, vió la foto y los 2 se quedaron mirándole.
-¿Qué sucede?-Preguntó.
-Papá, al igual que todos los que se han caído has ido olvidando todo.-Le enseñó la foto.- Eres su padre.
-¡Qué!-Exclamaron los 2 al unisono mientras la madre de Tania se quedó inmóvil sin saber como reaccionar.-¿Qué está pasando?-Preguntó Izan.-E Izan y Tania subieron al desván para que le explicase todo.
-Verás, este es un mundo igual al tuyo, con una diferencia. Este está al revés. No solo eso, Este espjo no es un espejo. Es la forma de la nada. La forma de la nada que siempre tendrá. Es así como una puerta y tu la atravesaste, por eso estás aquí. La cosa que te empujó, al igual que en todas las puertas importantes, era un guardián. Pero procede de el mundo al revés, así que hace lo contrario. En vez de intentar que la gente no atraviese la puerta, intenta que lo haga. Pero claro, a tí no te empujó. Te tropezaste con una barra de metal, tu no la viste, no siempre, pero sí, aparece y desaparece a su gusto, aunque yo creo que lo usa para hacer tropezar a la gente, como hizo contigo. Una vez pasado el espejo, todos te olvidan instantaneamente.-Izan volvió a sacar la foto del bolsillo, sacó la foto del marco y la contempló.-Pero tampoco puedes atravesar el espejo y aunque se pudiese, cada 10 años debe entrar alguien para que la gente de aquí no muera, al contrario que all´puedes atravesar el espejo sin problema. Y aunque se pueda atravesar el espejo, la gente moriría, se comenzaría a borrar todo y a temblar y si el espejo se rompe, la gente no podría entrar, a si que...la gente no suele subir aquí por si acaso. También en tu mundo, en el espejo el tiempo pasa al revés, excepto cuando lo estás mirando que pasa en el orden en que ocurrió.-Izan se giró y luego miró al espejo.
-Pero allí hay muchas cosa y aquí no hay casi nada.
-¿No has entenido todavía que estamos en un mundo al revés? Fíjate en ese suelo. Está la foto. Cada persona que cae en el espejo deja algo.
-¡Espera un momento!¡Estoy entrando! Tengo que impedirlo. Tengo que impedir caer por el espejo.
-Izan...-Cogió un boli que llevaba encima, y escribió encima y escribió detrás ``Cuidado donde pisas´´ y lo puso rápidamente en el borde de abajo del espejo -Se va a caer hace 5 minutos hagas lo que hagas y eso no lo va a poder leer.
-Ahora que lo pienso, eso lo leí antes de caer. Tal vez si haya una manera de salir de aquí Menos por menos es más.
-¿De que hablas?
-Vamos a salir de aquí. Por cierto...¿como sabes todo eso?
-¿No es obvio? ¿Qué necesitas?-Izan no lo entendió, pero no le importó.
-Reúne a todo el mundo aquí, no deben ser muchos.¿Unas 50 personas?-Tania asintió.- También necesito un martillo o algo pesado.
-¿Para qué?
-Ya lo verás.

Todos miraban a Izan con una mezcla de alegría y curiosidad.
-Vereis. Menos por menos son más. Solo se puede atravesar el espejo desde allí y puede romperse. Pues cuando de la señal corred hacia el espejo.
-¿Qué señal?-Pregunto una mujer.
-Lo vais a notar.-Izan cogió  el martillo y lo tiró contra el espejo. Todos corrieron en masacre, todo empezó a templar.-¡Funciona!-Exclamó. Todos pasaban rápidamente e Izan y Tania esperaban a que pasasen  todos. Los objetos que estaban en el desván de la casa de su abuela estaban desapareciendo y apareciendo en el otro. Solo quedaban ellos 2. Pero se dieron cuenta de que el desván de casa de Tania estaba comenzando a borrarse. Saltaron agarrados hacia la madera del espejo roto. Izan llegó primero al otro lado, se habían soltado la mano mientras lo atravesaban. Se  sentó a esperarla en aquel desván vacío a excepción del espejo. No debía de tardar mucho. Pasaban los minutos. Tania no salí. Izan se impacientaba. ¿Donde estaba? Se puso a pensar. Ella había dicho. ``¿No es obvio?´´ ¿A que se refería? Y entonces calló en la cuenta. Tenía los ojos azules, como su padre, como él, el pelo rizo, como su padre. la misma nariz, como su padre, la sorisa esa, como su prima...Ella era su hermanastra, en un mundo al revés. Pero en esta ralidad, ella no existía. Menos por menos son más. Ella jamás lo cruzaría.

Tal vez pasó media hora esperándola. Se había hecho amiga suya. La echaba de menos. Se rindió. Salió de allimtodo lo contrario de como había entrado. Desilusionado. Se dirigió a la cocina a explicar la tardanza. Aunque mentiría. Se encontró a su padre leyendo el periódico y le guiño el ojo, se acordaba de todo al igual que él. Luego se le posó la mirada sobre su madre. Estaba dando el biberon a un bebé:
-¡Ah! Izan.-Decía.-¿Ya has terminado?-Él asintió debilmente.-Val e, pues vamos. Le estaba dando el biberon a tu hermana Tania. Pero parece que no quiere más.-Ya están todas las habitaciones. Vámonos ya de aquí.

Sus recucuerdos estaban cambiando. Aunque no olvidaba aquél mundo al revés. Ya estaba listo pa marchar de allí. La casa iba a ser demolida. Nadie más podría cruzar el espejo. Todos estaban a salvo.