Digamos que todo se va a resolver en esta noche:
Liana no dejaba de mirar a su alrededor. La oscuridad crecía y crecía. Pronto llegarían las sombras.
-Dime Liana. ¿Como rompiste la puerta irrompible de mi casa?
-Tambien rompió la de la mia.
-¿Tienes la mania de romper puertas ajenas?
-¡Eh! ¡La de casa de Flora no fui yo! ¡Fueron las sombras!
-Excusas, excusas...
-¿¡Qué!? Oye que si no fuese por mi estarías en en limbo.
-Ya es... prácticamente de noche...-Susurró Flora. Y Liana supo por los gestos de Escorpión y Flora, una rápida mirada alrededor, que sentían tanto miedo como ella.
Le gustaría quedarse allí, no adentrarse mas en el bosque ni en el nido de las sombras. Estar a salvo, charlar. Pero no debía. Debía seguir. Jamas detenerse.
-Sigamos recto entonces.-Se hizo la valiente. Además, no tenía nada que temer, tenía la espda con ella. Y ya había adivinado de quien era el alma enterrada en la espada: de Lancelot, el caballero más valiente de la mesa redonda. Por algo de había visto Merlin, No podía fallar en eso. Lancelot... el caballero que murió por amor y esta... es su espada.
La empuñó con todas sus fuerzas. Jamás la soltaría.
Y al fin se hizo de noche. No había ningún ruido excepto el de sus pisadas. El mismo silencio que hay justo dlante de una batalla. La respira ción, más alta que nunca y la de cualquier soldado se podía detener en cualquier momento. Y los enemigos tan invisibles y tan cercanos. Y al mismo tiempo... tan lejanos. La aceleración del corazón era otro de los factores que enmarcaban ese silencio. Y a todos les parecía que el otro podía oirlo.
-¡Parad!-Ordenó Escorpión.
-¿Qué pasa Escorp..?
-¡Calla!-Flora se calló de inmediato pero Liana pudo notar que le había sentado mal.-Escuchad.
No había ningún ruido. Es más todo lo contrario. Estaba demasiado tranquilo.
-¿Qué hacemos?-Preguntó Flora.
Liana miro a su alrededor. Veía oscuridad. No veia arboles. No había nada. Solo oscuridad. Era lo que le asustaba, por que esa oscuridad no era oscuridad. Eran sombras.
-Si corremos se darán cuenta de que las hemos visto y vendran. Si nos quedamos quietos también y si seguimos andando... el resultado no cambiara por que nos tienen rodeados.
-Lo que me preocupa no es eso, Escorpión. Lo que me preocupa es...¿Por que no nos han atacado todavia.
¿Por que me tienes a mi? La voz vibrante como el metal de la espada resono en su cabeza. Corred, llegareis antes.
-Corramos.
25 de agosto de 2014
3 de agosto de 2014
Lo escribi con hambre, buen titulo, capitulo 30, Amistad mágica
Aclaracion: El proximo lunes no voy a estar y no voy a poder poner nada y el próximo, aunque ya este en casa, no voy a poner nada por que no voy a estar en casa toda la semana. Es que me voy de vacaciones y por eso también he puesto esto el domingo.
RECOMENDACION: No lo leais con hambre.
Llevaban como una hora caminando. Aún era de día. Serían las 6 o así.
No tenían habre por que habían cogido comida para tres días. El primero que habían comido(para almorzar en casa de Flora) era de tortilla. Pero nunca la había probado. Llevaba maíz y estaba deliciosa. Escorpión le había dicho que sabían cocinar la gastronomía de cada país cuando se dirigían al bosque y lo comentaban. Ojala pudíese preguntarle cada receta de cada país como ellos. Les preguntó que como era posible, ellos respondieron que también hablaban cada idioma.
No estaba segura de si la estaba troleando o si era verdad, aún así, le sorprendió.
El segundo bocadillo era de nocilla.
¿¡Cómo podía darle nocilla después de haberle dado tortilla de maiz!?
Aún así no dijo nada.
Le dolían las piernas. Volvió a mirar el reloj de Escorpión de reojo. No era que se viese muy bien ya que cada vez que daba un paso movía el brazo. Pero cada 2 por 3 Escorpión se paraba a mirar atrás por si acaso, asi que aprovechaba esos momentos. Además, el reloj brillaba y podía distinguirlos más o menos bien.
Las 7... Aquí anochecía a las 8. Pronto para ser verano.
Una idea se le pasó rápida por la cabeza.
A las 8... Volvería la oscuridad.
La oscuridad...
Nunca había tenido miedo a la oscuridad. Pero ahora... erael simple hecho de pensar en ella lo que le producía un frío escalofrío por todo el cuerpo. Como una culebra hecha de hielo. Y todo ese miedo lo habían producido las sombras. Una criatura de la cual no se sabe su auténtico nombre. Y que solo lo sabría ella. Antes de morir y después quedaría siempre en el olvido.
-¿Os apetece cenar?-Preguntó Flora.
-Son... las 7... es un poco pronto.-Respondió ella.
-Piensa que aquí anochece a las 8. Deberiamos comer ahora para no comer rodeados de sombras.
-Cenemos.-Dijo rápidamente.
Delicioso bocadillo lleno de algo extraño.
-¿De que esta echo esto?
Flora y Escorpión se miraron el uno al otro y rieron.
-De nada que conozcas. Nosotros también tenemos nuestra propia gastronomía.¿Sabes?
Liana volvió a dar otro bocado.
El pan era de molde, pero estaba relleno de una suave, cálida y dulce crema anaranjada. Su sabor era lo mas delicioso que había probado en su vida. Sentia como al tragar bajaba por su esófago y era como si por cada parte que pasaba era como si revitalizase todas las celulas que pasaba. Y cuando hubo acabado se sintió más fuerte que nunca. Y no solo eso, sino que también se le había quitado el poco sueño que tenía(Habían estado durmiendo en casa de Escorpión).
-¿Cómo vamos a derrotar a las sombras? ¿Te pueden atravesar cuando te acercas y pueden matarte en cuestión de segundos si quieren?-Preguntó Flora con la mirada fija en el bocadillo.
-¿Como es alguien asesinado por las sombras?
Ambos partaron la mirada de sus respectivos bocadillos y Escorpión la miró con una cara de susto con esos ojos verdes tan suyos.
-Bueno...-Tragó saliva.-Las sombras... no dejan carne... la mayoría de las veces. Otras te encuentran sin corazón... y todo lo que hay alrededor de el corazón está... destruido. Y ya sean los huesos o la carne que no se han llevado esta... como contaminada. Hay algo negro alrededor de ella y... a veces burbujea. Pero alguna vez, poas pero de vez en cuando... no hay cadáveres.
Un frío escalofrío recorrió el cuerpo de Liana. Y dejó el bocadillo otra vez en la mochila. En ese momento no se encontraba en condiciones de comer si no quería echarlo fuera de nuevo y su estómago se lo agradeció. Claro. Tenía que imaginarse las cosas.
Luego se fijó en que los otros hicieron lo mismo.
-¿Y si seguimos caminando?-Sugirió Liana.
-Esta bien... pero... solo quedan 10 minutos para el anochecer.
-Y volverá la oscuridad.-Añadió Liana.
RECOMENDACION: No lo leais con hambre.
Llevaban como una hora caminando. Aún era de día. Serían las 6 o así.
No tenían habre por que habían cogido comida para tres días. El primero que habían comido(para almorzar en casa de Flora) era de tortilla. Pero nunca la había probado. Llevaba maíz y estaba deliciosa. Escorpión le había dicho que sabían cocinar la gastronomía de cada país cuando se dirigían al bosque y lo comentaban. Ojala pudíese preguntarle cada receta de cada país como ellos. Les preguntó que como era posible, ellos respondieron que también hablaban cada idioma.
No estaba segura de si la estaba troleando o si era verdad, aún así, le sorprendió.
El segundo bocadillo era de nocilla.
¿¡Cómo podía darle nocilla después de haberle dado tortilla de maiz!?
Aún así no dijo nada.
Le dolían las piernas. Volvió a mirar el reloj de Escorpión de reojo. No era que se viese muy bien ya que cada vez que daba un paso movía el brazo. Pero cada 2 por 3 Escorpión se paraba a mirar atrás por si acaso, asi que aprovechaba esos momentos. Además, el reloj brillaba y podía distinguirlos más o menos bien.
Las 7... Aquí anochecía a las 8. Pronto para ser verano.
Una idea se le pasó rápida por la cabeza.
A las 8... Volvería la oscuridad.
La oscuridad...
Nunca había tenido miedo a la oscuridad. Pero ahora... erael simple hecho de pensar en ella lo que le producía un frío escalofrío por todo el cuerpo. Como una culebra hecha de hielo. Y todo ese miedo lo habían producido las sombras. Una criatura de la cual no se sabe su auténtico nombre. Y que solo lo sabría ella. Antes de morir y después quedaría siempre en el olvido.
-¿Os apetece cenar?-Preguntó Flora.
-Son... las 7... es un poco pronto.-Respondió ella.
-Piensa que aquí anochece a las 8. Deberiamos comer ahora para no comer rodeados de sombras.
-Cenemos.-Dijo rápidamente.
Delicioso bocadillo lleno de algo extraño.
-¿De que esta echo esto?
Flora y Escorpión se miraron el uno al otro y rieron.
-De nada que conozcas. Nosotros también tenemos nuestra propia gastronomía.¿Sabes?
Liana volvió a dar otro bocado.
El pan era de molde, pero estaba relleno de una suave, cálida y dulce crema anaranjada. Su sabor era lo mas delicioso que había probado en su vida. Sentia como al tragar bajaba por su esófago y era como si por cada parte que pasaba era como si revitalizase todas las celulas que pasaba. Y cuando hubo acabado se sintió más fuerte que nunca. Y no solo eso, sino que también se le había quitado el poco sueño que tenía(Habían estado durmiendo en casa de Escorpión).
-¿Cómo vamos a derrotar a las sombras? ¿Te pueden atravesar cuando te acercas y pueden matarte en cuestión de segundos si quieren?-Preguntó Flora con la mirada fija en el bocadillo.
-¿Como es alguien asesinado por las sombras?
Ambos partaron la mirada de sus respectivos bocadillos y Escorpión la miró con una cara de susto con esos ojos verdes tan suyos.
-Bueno...-Tragó saliva.-Las sombras... no dejan carne... la mayoría de las veces. Otras te encuentran sin corazón... y todo lo que hay alrededor de el corazón está... destruido. Y ya sean los huesos o la carne que no se han llevado esta... como contaminada. Hay algo negro alrededor de ella y... a veces burbujea. Pero alguna vez, poas pero de vez en cuando... no hay cadáveres.
Un frío escalofrío recorrió el cuerpo de Liana. Y dejó el bocadillo otra vez en la mochila. En ese momento no se encontraba en condiciones de comer si no quería echarlo fuera de nuevo y su estómago se lo agradeció. Claro. Tenía que imaginarse las cosas.
Luego se fijó en que los otros hicieron lo mismo.
-¿Y si seguimos caminando?-Sugirió Liana.
-Esta bien... pero... solo quedan 10 minutos para el anochecer.
-Y volverá la oscuridad.-Añadió Liana.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)