Aclaracion: El proximo lunes no voy a estar y no voy a poder poner nada y el próximo, aunque ya este en casa, no voy a poner nada por que no voy a estar en casa toda la semana. Es que me voy de vacaciones y por eso también he puesto esto el domingo.
RECOMENDACION: No lo leais con hambre.
Llevaban como una hora caminando. Aún era de día. Serían las 6 o así.
No tenían habre por que habían cogido comida para tres días. El primero que habían comido(para almorzar en casa de Flora) era de tortilla. Pero nunca la había probado. Llevaba maíz y estaba deliciosa. Escorpión le había dicho que sabían cocinar la gastronomía de cada país cuando se dirigían al bosque y lo comentaban. Ojala pudíese preguntarle cada receta de cada país como ellos. Les preguntó que como era posible, ellos respondieron que también hablaban cada idioma.
No estaba segura de si la estaba troleando o si era verdad, aún así, le sorprendió.
El segundo bocadillo era de nocilla.
¿¡Cómo podía darle nocilla después de haberle dado tortilla de maiz!?
Aún así no dijo nada.
Le dolían las piernas. Volvió a mirar el reloj de Escorpión de reojo. No era que se viese muy bien ya que cada vez que daba un paso movía el brazo. Pero cada 2 por 3 Escorpión se paraba a mirar atrás por si acaso, asi que aprovechaba esos momentos. Además, el reloj brillaba y podía distinguirlos más o menos bien.
Las 7... Aquí anochecía a las 8. Pronto para ser verano.
Una idea se le pasó rápida por la cabeza.
A las 8... Volvería la oscuridad.
La oscuridad...
Nunca había tenido miedo a la oscuridad. Pero ahora... erael simple hecho de pensar en ella lo que le producía un frío escalofrío por todo el cuerpo. Como una culebra hecha de hielo. Y todo ese miedo lo habían producido las sombras. Una criatura de la cual no se sabe su auténtico nombre. Y que solo lo sabría ella. Antes de morir y después quedaría siempre en el olvido.
-¿Os apetece cenar?-Preguntó Flora.
-Son... las 7... es un poco pronto.-Respondió ella.
-Piensa que aquí anochece a las 8. Deberiamos comer ahora para no comer rodeados de sombras.
-Cenemos.-Dijo rápidamente.
Delicioso bocadillo lleno de algo extraño.
-¿De que esta echo esto?
Flora y Escorpión se miraron el uno al otro y rieron.
-De nada que conozcas. Nosotros también tenemos nuestra propia gastronomía.¿Sabes?
Liana volvió a dar otro bocado.
El pan era de molde, pero estaba relleno de una suave, cálida y dulce crema anaranjada. Su sabor era lo mas delicioso que había probado en su vida. Sentia como al tragar bajaba por su esófago y era como si por cada parte que pasaba era como si revitalizase todas las celulas que pasaba. Y cuando hubo acabado se sintió más fuerte que nunca. Y no solo eso, sino que también se le había quitado el poco sueño que tenía(Habían estado durmiendo en casa de Escorpión).
-¿Cómo vamos a derrotar a las sombras? ¿Te pueden atravesar cuando te acercas y pueden matarte en cuestión de segundos si quieren?-Preguntó Flora con la mirada fija en el bocadillo.
-¿Como es alguien asesinado por las sombras?
Ambos partaron la mirada de sus respectivos bocadillos y Escorpión la miró con una cara de susto con esos ojos verdes tan suyos.
-Bueno...-Tragó saliva.-Las sombras... no dejan carne... la mayoría de las veces. Otras te encuentran sin corazón... y todo lo que hay alrededor de el corazón está... destruido. Y ya sean los huesos o la carne que no se han llevado esta... como contaminada. Hay algo negro alrededor de ella y... a veces burbujea. Pero alguna vez, poas pero de vez en cuando... no hay cadáveres.
Un frío escalofrío recorrió el cuerpo de Liana. Y dejó el bocadillo otra vez en la mochila. En ese momento no se encontraba en condiciones de comer si no quería echarlo fuera de nuevo y su estómago se lo agradeció. Claro. Tenía que imaginarse las cosas.
Luego se fijó en que los otros hicieron lo mismo.
-¿Y si seguimos caminando?-Sugirió Liana.
-Esta bien... pero... solo quedan 10 minutos para el anochecer.
-Y volverá la oscuridad.-Añadió Liana.
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