8 de diciembre de 2013

Amistad mágica, capítulo 9, primos.

Resumen:
Liana era una niña de 12 años solitaria(no tenía amigos) y tenía sensaciones cada vez que se despertaba, aparte de otras cosas extrañas que le ocurrían a diario, cuando se fue al bosque a hacer un piknik, vio  unos árboles recubiertos de cristal. Pero Flora, una chica que conoció tiempo después, no era capaz a verlos.Al día siguiente, se produjo un terremoto y había hecho una grieta en el suelo. Las 2 se metieron en él, donde encontraron una extraña roca en la que había grabado escritos. No fue la única que encontraron, en el museo había otra, y en un sueño que tuvo Liana que en realidad era un recuerdo soñó dónde había otra. En ese sueño no solo vió eso, si no que además podía intervenir en la realidad cuando estaba soñando, <-(si es complicada de explicar esta parte de forma tan corta.) Una noche Liana tuvo un sueño extraño, aunque no tanto como los que tenía habitualmente. Un niño le entregaba un dibujo en el que había dibujado en una hoja de papel. Poco después el niño le confesaba que no era un dibujo, si no letras. Se despertó a media noche y fue a la cocina. El mismo garabato que le había enseñado el niño en su sueño estaba pintado en el cristal de la ventana. Con sangre. Sin embargo, sus padres no consiguieron verlo. 
Todos los mensajes que decían las rocas hablaban de magia y más magia. Y Liana ya tiene la certeza de lo que habla. Aunque la letra con la que está escrita las cosas pertenece a la edad de piedra, la piedra pertenecía a la edad media.
 Ajjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj!!!!! ODIO LOS RESÚMENES!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Bueno comencemos:

Liana estaba en el salón. Traduciendo las fotos de las piedras. Al final de la piedra del museo estaba escrito el número 2 y en la de su sueño el 11. Habían ido el día siguiente a por ella. Estaba más hundida en la tierra pero se veía bien. Todas hablaban de el temor de las extrañas criaturas llamadas sombras. Sobre el futuro, sobre su época, el presente. En la de su sueño hablaba sobre, alguien que le resultaba extrañamente familiar. Bueno, no extañamente, por que era ella, ella y un chico gris. Un chico gris... y encontrar a Liana. No sería dificil encontrar a Liana, eso seguro. Pero y el chico gris... debía ser también un apodo, a ella la llamaban niña de los bosques, lo cual le sonaba insultante. ``Chico gris... ´´ Pensaba. ``¿Quien será?´´ Flora la llamó al móvil.
-¿Sales?
-Si. Ya tengo las traducciones. Te la llevo ahora. Estoy en tu casa en 5 minutos.-Liana colgó el movil enseguida. Salió de casa y se dirigió a casa de Flora.

Liana posó las traducciones sobre la cama de Flora. Flora les hechó un vistazo.
-11 y 2. ¿Cuántas habrá?-Preguntaba Flora.
-Ni idea.
-Hay algo que coincide.
-¿El qué?
-En los números,... 7, 2 y 11. Son números primos.
-Cierto,... me está recordando a uno de esos libros de Sherlock Holmes. ¿Dónde fue encontrada la roca del museo?
-No lo decía.
-Déjame tu ordenador.-Flora se quedó pensando y al final pregntó.
-¿Por qué?
-Hazme caso.-Flora le entregó el portátil negro. Buscó su pueblo en google maps, sacó una foto a la pantalla y la pegó en paint. Cogió el lápiz que trae paint y marcó un punto donde encontraron la primera pieza, y luego donde encontraron la segunda. Buscó en google el origen de la otra y también la marcó. Formaban un triángulo equilátero. Y en el centro estaba el monumento a la quema de brujas. Era horrible ese monumento, pero era el pueblo de toda la provincia de Soria que más brujas había quemado. Y ese era el lugar donde se ejecutaban. Hasta solo unos siglos el pueblo se sentía horgulloso de ello, pero los tiempos cambian. Ahora pertenecía a la época negra del pueblo.-¿Te apetece dar una vuelta?
-Tengo un mal presentimiento.-Liana sonrió con esa cara que ponía cuando tenía algo planeado.

No había nadie en la calle. Estaba desierta. Daban vueltas y vueltas alrededor de él buscango algo. Flora se paró en seco:
-¡Liana!-La llamó. Ella se acercó.
-¿Qué?-Flora le señaló la pila de piedras grises pegadas unas a otras por cemento y sobre ellas el monumento. Liana tardó en darse cuenta, pero una de las piedras que sujetaban la estatua del monumento, sobresalía un poco y no era gris, si no blanca. Se miraron la una a la otra. Liana se acercó a la piedra, tiró de ella, y no taron un pequeño temblor. La estatua del monumento se había movido. estaba un poco más a su izquierda, es decir, más alante. Liana subió encia del monumento, había una especie de pasadizo oscuro.-¡Flora! Ven.-Liana la ayudó a subir.
-Un pasadizo. Vamos a entrar ¿verdad?-Dijo no muy entusiasmada. Liana la miró como diciendo ``¿Tú que crees?``-No volveré a preguntar. ¿Tienes una linterna, fuego o algo?
-Si.-Dijo sarcástica Liana.-Es una de las cosas con las que salgo de casa a diario.
-Pero vamos a bajar igualmente ¿verdad?
-Claro.-Liana se adentró en el pasadizo. Y una luz se hizo miró a su izquierda y una antorcha se encendió sola.-No pasa nada Flora! ¡Hay una antorcha aquí! ¡Se ha encendido sola! ¡Puedes bajar!-Flora entró dentro. Y al pasadizo se cerró a su paso solo.

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