Agggggggggggg!!! tengo el teclado otra vez estropeado!!!
Resumen:
Liana era una niña de 12 años solitaria y tenía sensaciones cada vez que se despertaba, aparte de otras cosas extrañas que le ocurrían a diario, aparte de sus sueños, cuando se fue al bosque a hacer un piknik, vio unos árboles recubiertos de cristal. Pero Flora, una chica que conoció tiempo después, no era capaz a verlos. Al día siguiente, se produjo un terremoto y había hecho una grieta en el suelo. Las 2 se metieron en él, donde encontraron una extraña roca en la que había grabado escritos. No fue la única que encontraron, en el museo había otra, y en un sueño que tuvo Liana que en realidad era un recuerdo soñó dónde había otra. En ese sueño no solo vió eso, si no que además podía intervenir en la realidad cuando estaba soñando, <--(si es complicada de explicar esta parte de forma tan corta.) Una noche Liana tuvo un sueño extraño, aunque no tanto como los que tenía habitualmente. Un niño le entregaba un dibujo en el que había dibujado en una hoja de papel. Poco después el niño le confesaba que no era un dibujo, si no letras. Se despertó a media noche y fue a la cocina. El mismo garabato que le había enseñado el niño en su sueño estaba pintado en el cristal de la ventana. Con sangre. Sin embargo, sus padres no consiguieron verlo.
Todos los mensajes que decían las rocas hablaban de magia y más magia. Aunque la letra con la que está escrita las cosas pertenece a la edad de piedra, la piedra pertenecía a la edad media. Una tarde Liana y Flora fueron al monumento de su pueblo y encontraron un pasadizo donde puede que ubiera otra de las piezas...
-¡Liana!-La llamó Flora.-Vuelve aquí. No veo nada.-Liana dio marca atrás para esperar a su amiga. Miró hacia arriba. Su cara de susto era tremenda.-¿Qué ocurre?
-Sujeta esto.-Le entregó la antorcha y subió las escaleras de piedra por las que habían entrado al pasadizo.-¡Se ha cerrado!-Usó toda la fuerza que tenía para moverla, lo cual no funcionó-¡Estamos atrapadas!
-¿Seguimos caminando?
-Por supuesto.-Se pusieron en camino. El silencio les pesaba como una piedra de 500 kg. Una piedra en la que hay unos escritos extraños.
-Esto me recuerda a una de esas películas en las que hay casas encantadas que las puertas se cierran y al final acaban todos muertos.
-Vale.
-¿Vale?
-Yo soy la buena yo no puedo morir.
-¡Ah! ¿Y yo soy la mala? Y el bueno no siempre sobrevive. Además esto no es una película.
-¡Calla! ¡Que es para no tener miedo!-Gritó
-¿Y por que no dices que tienes miedo?
-El día que me muera, lo diré.-Admitió.
-Pero nadie sabe cuando va a morir.-Rio Flora.
-Exacto... -Flora se quedó atrás durante un segundo pensando en lo que había dicho y luego la volvió a alcanzar.
-¿Qué crees que hay aquí?
-La primera. Si fuese yo la que escondiese algo escondería la pieza más importante. La pieza que te explica todo. La primera.
-Y tiene 50 años a si que dije,... una serie que ha sobrevivido tantos años tiene que merecer la pena y me vi la primera temporada en una tarde y entonces pasó una cosa extraña al final, me enfadé con la serie y no la volví a ver.(``W´´ en algún lugar) Estaba bien, eso sí pero me niego a seguir viéndola es decir había una trama en la que había la palabra lobo malo fuesen donde fuesen y vale, o me lo esperaba pero,.. no me gustó el final de la primera temporada. A si que no la volví a ver.-Explicaba Liana.
-¿Qué puntuación tenía?
-9,9
-Si tenía tanto ¿por que no la seguiste viendo?
-El Doctor explota y sale una persona total...-Liana cortó ah´la frase.- ¿Que es eso?-Una piedra preciosa roja algo anaranjada que brillaba del tamaño de un puño estaba incrustado en la pared.
-Pues creo que deberías seguir viéndola.
-Parece una... cosa.
-¡Muy bien!-Exclamó Flora sarcástica.
-¿Que hace aquí? Parece que la han colocado con total precisión.
-Hola, soy Flora ¿puedes oírme? ¿Me conoces?
-Pero es que mira.
-A mí me parece solo una piedra.
-No se que tiene que...-Liana levantó su mano izquierda para tocarla y... no pasó nada. Pero luego la arancó de la pared y se oyó algo que se movía. Ella pegó un grito y dejó caer la piedra que había comenzado ha arder. Se miró la palma de la mano y tenía marcado como si hubiese sido con fuego un símbolo parecido a una caracola pero que luego realizaba un giro de 90 grados y acababa en un palo recto.
-Déjame ver.-Flora le contempló la mano. Posó su mirada en el símbolo, luego en Liana y otra vez en el símbolo.-Vale. Yo no pienso tocar esa piedra.-Oyeron un fuerte golpe que provenía de donde habían sacado la piedra.-¿Qué ha sido eso?
-Yo no vuelvo ha meter la mano ahí.-Dijo Liana señalando el agujero y luego el símbolo de su mano.
-Yo tampoco la voy a meter yo. Por si acaso.
-Exacto. ¿Seguimos?
-Claro.-Caminaron unos cuantos pasos. Y miraron hacia atras tras sentirse observadas. Pero no vieron nada. Se miraron la una a la otra. Pero volvieron a seguir caminando. Se oyó como si una piedra se moviera pero no veían nada cerca de ellas. Nada que pudiese provocar esos ruidos. Oyeron otra vez esos ruidos. Se giraron y la piedra preciosa roja estaba justo detrás de ellas. Liana se volvió a agachar para cogerla. Dudó un segundo y la agarró. Ya no estaba caliente, si no fría, fría como el hielo.
-Haber si te aclaras.-Bromeó.
-Liana esto no me gusta.-Flora parecía tener cara de pena, en vez de miedo.
-Pero por ese lado no hay salida, si hay otra estará por este lado.
-O también moriremos aquí.
-No seas pesimista.-Dijo metiendo la piedra en su bolsillo.
-¿Me dejas ver tu mano otra vez?-Liana le mostró su mano con el símbolo marcado. Parecía algo más rojizo.-¿Si este fuese tu último día viva que querrías?
-Ya estamos otra vez con el pesimismo.
-No. ¿Qué va? Pero ¿que querrías?
-No estoy segura, algo impresionante e inolvidable. Inolvidable sería, ya que me moriría enseguida. ¿Y tú?
-Cualquier estupidez.
-¡Mira!-Liana se adelantó unos pasos.-Ves lo que te decía. Aquí está la piedra.-Cuando estaba a tan solo unos metros de ella, Flora gritó.
-¡Espera!-Liana se quedó quieta. No la toques.
-¿Por qué?
-Con sacar una foto es suficiente.
-Pero mírala. Es tan perfecta.
-¡Estamos apañados! Liana no la toques.-Liana puso cara de no hacerle caso.-Recuerdas lo que ocurrió en Indiana Jones cuando toca el tesoro. ¿Lo de la piedra esa rodando? No la toques.
-Está bien solo le sacaré una foto.-Sacó su móvil, la sacó enseguida y lo guardó.-Es tan perfecta.
-¡Liana, no!-Flora se encaminó para sacarla de allí aunque fuese a la fuerza.-Es como si estuvieses hechizada desde lo de la piedra roja. Hazme caso, por favor.
-¿Como podría una piedra tan perfecta hacer daño?
-¡Dios mío!-La agarró del brazo derecho y tiró de ella. Pero Liana consiguió soltarse y acarició la piedra con su mano izquierda. Hubo un temblor y Liana se desmayó.-Debería de haberte sacado de aqu´´i en cuanto ví la jaqueda.-Chilló. Corrió hacia ella.-Tengo que sacarte de aquí. Te llevaré a algún lugar impresionante o inolvidable. pensé que soportarías la runa por las cosas que te pasan... y mirame ahora, estoy hablando con tu cadáver.-Flora comenzó a llorar. Liana se puso en pie.
-No me gusta esto. ¿Qué ha pasado?-Liana posó su mirada en Flora.-¿Por qué lloras? ¡Anda mira! ¡La piedra!
-WTF?-Murmuró para si.-Ya he sacado yo la foto. ¿Nos vamos ya?
-Estamos atrapadas ¿recuerdas?
-Mierda. Ven volvamos al principio.
-¿Por qué? Estaremos atrapadas igualmente.
-Claro, eso si lo recuerdas.
-¿Por qué llorabas?-Liana se puso de cuclillas junto a ella.
-No es importante.-Flora cambió de tema drásticamente.-Tal vez ahora se haya aflojado la entrada. Por probar no se pierde nada. Además este sitio me da escalofríos.
-Está bien. Pero en serio, ¿qué ha pasado?-Flora se quitó la chaquetita de punto se la puso alrededor de la mano y la metió en el bolsillo de los pantalones de Liana y tiró la piedra lejos.
-¿Qué es eso? Es tan perfecta...
-¡Oh no! No empecemos de nuevo.-Exclamó. se acercó a ella y le pegó un tortazo.-¿Mejor?
-Si hace un segundo estabas a mi lado, ¿cómo puedes estar ahora en frente mío. ¿Y por qué me pegas?
-Vámonos ¡Ya!-Agarró su mano derecha y tiró de ella.
-¿Pero que te pasa?
Cuando llegaron al final, Flora, dispuesta a abrir la entrada se acercó a la pequeña escalerita de madera llena de tierra. Pero Liana fue más rápida y subió primero. Usó toda su fuerza pero nada.
-Nada.No se puede.
-Déjame a mi.-Liana bajó las escaleras y las subió Flora. Metió la mano en el bolsillo y sacó algo dorado muy fino que Liana no pudo ver bien. Flora posó sus manos en la roca y la consiguió mover.-¡Lo logré!
-¿Cómo lo has hecho?
-Con astucia. Sube. A propósito tal vez mañana falte que voy a Madrid. Pero pasado ya estaré aquí.
-O sea que mañana estaré sola.-Dijo Liana sin poder ocultar la desesperación que sentía.
-Si. Te traeré algo. Pero es solo un día. Mira esa serie por ejemplo. Tal vez no te arrepentirás.-Liana asintió y las 2 se dirigieron a casa de Flora.
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