Esto debería. aberlo publicado la semana pasada.
Pero me perdonais por que soy guapa, ¿verdad?
Escorpión siguió mirándola con esa expresión suplicante. Sofía no sabía que debía hacer.
-Está dentro de mí.-Escorpión comenzó a. llorar.-Siento cómo trata de arrancarme desde el interior. No puedo...
Sofía deshizo la luz y lo miró a los ojos. Se acercó a él. Cuando estuvieron al lado, él empezó a reirse, le agarró del bprovocadoella intentó zafarse de él. Lo consiguió y huyó a por la espada.
-¿¡Te crees que es tan fácil huir de mí!? ¡DE NOSOTROS!
Comenzaron a surgir multitud de sombras de su cuerpo que persiguieron a Sofía. Las sombras alcanzaron a Sofía. Le agarraron el tobillo y se cayó a tan sólo un par de metros de la espada. Trató de alcanzarla antes de que Escorpión estuviese a su lado. Estiró el brazo tanto que empezó a dolerle el hombro. Escorpión estaba cada vez más cerca. Se acercaba a ella lentamente como una sombra: silencioso, tranquilo, sin apenas darte cuenta. Tan solo unos centímetros más y alcanzaría la espada. Tan sólo unos pasos más y él la alcanzaría a ella. La mano de Escorpión estaba sobre ella y... ¡ZAS!
Pero me perdonais por que soy guapa, ¿verdad?
Escorpión siguió mirándola con esa expresión suplicante. Sofía no sabía que debía hacer.
-Está dentro de mí.-Escorpión comenzó a. llorar.-Siento cómo trata de arrancarme desde el interior. No puedo...
Sofía deshizo la luz y lo miró a los ojos. Se acercó a él. Cuando estuvieron al lado, él empezó a reirse, le agarró del bprovocadoella intentó zafarse de él. Lo consiguió y huyó a por la espada.
-¿¡Te crees que es tan fácil huir de mí!? ¡DE NOSOTROS!
Comenzaron a surgir multitud de sombras de su cuerpo que persiguieron a Sofía. Las sombras alcanzaron a Sofía. Le agarraron el tobillo y se cayó a tan sólo un par de metros de la espada. Trató de alcanzarla antes de que Escorpión estuviese a su lado. Estiró el brazo tanto que empezó a dolerle el hombro. Escorpión estaba cada vez más cerca. Se acercaba a ella lentamente como una sombra: silencioso, tranquilo, sin apenas darte cuenta. Tan solo unos centímetros más y alcanzaría la espada. Tan sólo unos pasos más y él la alcanzaría a ella. La mano de Escorpión estaba sobre ella y... ¡ZAS!
Sofía le dio con la espada a Escorpión en el brazo separándolo del resto de su cuerpo. Ni una sola gota de sangre salpicó a Sofía. Del brazo surgieron sombras. Sonrió.
-Error. Pequeña.
-¡Bi!-La luz volvió a surgir de sus brazos y cortó, literalmente, la sombra que le agarraba el tobillo. Se puso de pié y dirigió sus brazos hacia él a modo de amenaza.
-Atrévete.-La provó.-Vamos. Inténtalo.-Sin dudarlo, Sofía aceptó su propuesta y lanzó toda la luz hacia él. Pero cuando lo alcanzó no lo consumió. No ocurrió nada. Se quedó ahí suspendida bloqueada por el brazo que aún conservaba.-Mira.-Escorpión levantó un poquito su brazo y Sofía salió volando, dio una voltereta en el aire y cayó de rodillas al mismo tiempo que la luz volvía a su interior.
-Ya veo. Así que mis poderes no funcionan contigo.-Le miró fijamente.-Suerte que no tengo sólo eso.
Cogió la espada y corrió hacia él.
Liana miró la figura blanca, inmovil.y muerta rodeada de otras cuantas figuras negras como el carbón. Era el rostro de alguien que no había visto en semanas. La acarició con la mano. Se podía vislumbrar su carita sorprendida o tal vez miedosa; tal vez una mezcla de entre las 2. Observó sus ojos verdes y su pelo castaño claro. ¿¡Cómo no pudo darse cuenta antes!? ¡Todo este tiempo y no se había dado cuenta! Había tenido la sensación de que algo no encajaba justo antes de que las sombras la atacasen. Pero como no sabía qué, lo dejó estar. Ahora todo estaba claro.
Sacó el cuerpo inerte de Flora de las sombras y lo dejó en el suelo. puso sus dedos sonbre su cuello, le pateció una estupidez, por que ya sabía la respuesta, pero aún así lo hizo. Por desgracia, lo estaba. Flora había muerto.
Podría destrozar la sombra con la espada, pero que le aseguraba que había muerto del todo, que no había más oportunidades de salvarla. Ya trajo una vez a Escorpión de entre los muertos.
Se lo preguntó a la espada. Esta no dijo nada. Debía sacar esa información de otra parte. Aunque ya sospechaba la respuesta: si.
La misión tanto suya como de la espada era exterminar las sombras, si decía que si, Liana retrasaría la misión hasta que hubiese salvado a Flora al no ser que la respuesta fuese matar a la sombra, pero entonces no habría razón para estar callado. Otra respuesta sería que no hubiese salvación para Flora, pero la espada ya se lo habría dicho y las sombras no habrían dejado su cuerpo intacto. Corrijo: casi intacto. Faltaba un poco de piel a la derecha de su brazo derecho. Así que...
Sorpresa. Pensó Liana.
Ahí estaba la Flora que no era Flora como si nada. Había usado el polvo para protegerse de las sombras, como si así pudiera engañala. Esa Flora aún no la había mirado.
Liana, un poco cabreada, la apuntó con la espada y ahora si que la miró.
-¿Liana? ¿Qué haces aquí? Creí que...
-Cállate.-Incluso esa Flora pareció sprrendida.-Lo sé. Lo se todo.
-¿De qué estás hablando?
-Lo sabes perféctamente.
-Se ve que no.-Liana la observó con desafío.
-Vale.-Inquirió Liana.-Vale. ¿Lo quietes así? Vale.-Hizo una pausa como reordenando sus pensamientos.-¿Dónde están tus padres, Flora? Cuando me lo contaste todo, justo antes de venir aquí, me dijiste que tus padres habían venido, pero no has ido a verlos, ni una sola vez, no los has mencionado y ni siquiera has parecido preocupada. ¡Ah! Y hablemos de tu desfile de modelos por aquí.
-¿Qué?
-Caminabas por aquí, con toda tranquilidad gritando el nombre de Escorpión sin inmutarte de las sombras. Perdón. De la sombra. También era curioso como no te atacaron aunque gritases a pleno pulmón y que ella no te atacases o como ninguna sombra se acercase a ti cuando nos separamos. Y cuando estuvimos en tu casa. Fue gracioso como tú pudiste escapar tan fácilmente, dejándome sóla frente a ellas.
-Fuiste tú la que me sijo que huyese.
-Es cierto, pero aún así la sencillez de tu escape fue indudable. ¿Sabes qué fue lo que confirmó que no eras Flora?-Hizo una pausa para ver si ella contestaba, pero no lo hizo.-Fuiste tú.-Pareció sorprendida.-Fuiste tú y ni siquiera te diste cuenta. En el mismo momento en el que me contaste lo que estaba ocurriendo. Me dijiste que creías que yo era una espía, una sombra disfrazada. Eso me hizo pensar, me aterrorizaba que una sombra me suplantase. Pero ya te había suplantado a tí, ¿no es así? Cuando las sombras me llevaron a mi lejos de aquí y regresamos, tú estabas sola frente a ellas, te escondías tras la barrera de polvo, es cierto, pero, las sombras te rodeaban y no te atacaban, aparte de no se cuanto tiempo estuviste con ellas y no te ocurrió nada y luego, aquí, han pasado menos de 5 minutos y ya se han ido los escudos tanto tuyo, Shelly y de Escorpión se han ido a la mierda. Y claro está, sólo a ti no te ha pasado nada. ¿Cómo sé que ha ocurrido algo? Obviamente Sofía ya habría vuelto al lugar donde cree que yo debería estar, al no verme ya la hubiésemos visto por aquí zumbando o, como mínimo, al ver que tanto Escorpión como Shelly están bien, abría venido a ver si tú también lo estabas.
-Inteligente. No lo había tenido en cuenta.
-¿Qué inteligente e inteligente? Cualquier idiota se habría dado cuenta. Lo que no entiendo es por qué me has traído aquí. No tiene sentido traerse un enemi...-Y en ese momento lo comprendió todo.-... Go...
-Has tardado más de lo que me esperaba. Así es, Liana. Has estado todo este tiempo en la trampa y lo sigues estando. Te has dado cuenta demasiado tarde, ya no hay escapatoria.
-Te equivocas. Me tragiste aquí por que querías la espada.-Sonrió.-Sin mí, no tienes la espada por que se transforma automáticamente en piedra. Por eso me has traido aquí. En primer lugar, ni tú sabías dónde estaba y creías que con el hecho de que yo viniese y encontrase la espada te vastaría. Pero no es así. No os vale para nada. Me necesitáis. Si la pudieseeis coger así sin más, ya la hubieseis cogido cuando me separaseis de ella. Y me ibais a chantajear con la vida de Flora a cambio de la espada. Sin embargo, yo, aunque quisiera darosla, no podría. Os equivocais. Habeis perdido. Y ya que estamos. Ya que habéis perdido, devolvedme a Flora.
-No hay oportunidad de salvación para Flora.-Liana imitó una risa falsa.
-¡Ja! Creeis que he venido aquí sólo para regodearme de lo que he descubierto. No. ¡Por Dios! ¡No soy idiota! He venido aquí para que me la devuelvas, por que como ya dije mencionaste lo de "sombra disfrazada". Juro que no sé que es eso. Sin embargo, hablas exáctamente igual que ella.
-Hay que meterse en el papel, ¿no?
-Por supuesto. Pese a que tengo plena confianza en tus dotes de actuación, venga ya. Es imposible que una persona esté actuando las 24 horas del día durante tanto tiempo. Hablando de tiempo,-Dió un paso hacia adelante y la apuntó por debajo del cuello con la espada. Y le habló muy bajito, muy, muy bajito, casi en un susurro.-¿Desde cuando no eres ella?
Flora, (por llamarla de alguna forma) rió friamente.
-¿En serio no has averiguado eso? Te sobrestime. Eso lo vería hasta un crio de tres años.
-No he averiguado eso, a cambio tu no puedes conseguir la espada. Así que... Cállate.
-Desde hace mucho tiempo. Más del que te imaginas. Fue desde el mismo día que Flora te dijo, básicamente, que no estuvieses más con ella. Que dejabais de ser amigas. ¿No te sorprendió su repentino cambio de idea? Adivina quien te dijo que quería seguir investigando.
Un atisbo de furia se reflejó en Liana. ¡No se había dado cuenta en todo este tiempo! Era lenta. Muy lenta.
-Sabes que ahora que me has cabreado podría matarte. ¿Por qué me sigues provocando?
-Yo no he sido la que lo ha preguntado.-Y sonrió con malicia.-Además, ni lo harías, ni deberías hacerlo.
-¿Por qué?
-No lo harías por que apenas tienes un 81,2% de probabilidades de matar a alguien, no obstante, si es a alguien que tu conoces o tiene el mismo aspecto, esa cifra disminuye a 46,5%.
-Yo no...
-Te he escaneado. Eres más violenta de lo que crees. Y aunque te parezca excesivo, esta cifra es sobre una situación extrema. Esto no es una situación extrema. Y aunque lo considerases como tal, no deberías. Perderías a Flora. Su alma está dentro de mí. ¿Qué vas a hacer?
Sofía agitó la espada de un lado a otro. Era como si al confiar en ella, hubiera desarrollado sus movimientos y los coordinase en todo momento. No podía herirle por que perdería a Escorpión, no podía dejar que él la diese por que.se perdería a si misma. Se le ocurrió una soñución.
-¡Adiós!-Y salió corriendo de allí hacia el lugar dónde se debía encontrar Shelly. Por ahí, se encontraban más sombras, luego a él no le debería importar.
Le perseguía, pero no le daba demasiada importancia pues iba andando.
Vió a Shelly tumbada en el suelo y se agachó a su lado. Le sorprendió que no hubiese ninguna sombra alrededor, pero aún más los ojos de Shelly. Estaban abiertos de par en par y eran rojos como la sangre.
-¿Shelly?-Esta pareció asustarse y se incorporó como si despertase de una pesadilla. Sus ojos se volvieron normales y la miró temerosa de lo que pudiese pensar de ella a partir de ese momento.-¿Estás bien?-Asintió no muy convencida de ello.-¿Y las sombras?
-Las destruí.
-¿Cómo que las...?
-Me desice de ellas. Ido. Bon voyage. Puff.-Se llevó la mano a la cabeza e hizo una mueca de dolor.-Es igual. No lo comprenderías.
Sofía no dijo nada más respecto a eso pero la observó preocupada. Oyó un ruido: pisadas.
-Viene Escorpión.
-¿Y qué?
-No es Escorpión.
-Pero acabas de decir que era Escorpión.
-Es que es Escorpión.-Hubo un silencio, y entre el silencio solo se oyó una frase.
-¿Eres tonta?
-Haber. Es Escorpión pero no es Escorpión.
-Eres tonta.
-¡No! ¡Cállate!-Señaló a Escorpión que estaba a unos 10 metros detrás de Shelly.-Mira.
Shelly se giró 180 grados y examinó a Escorpión. Se dirigía hacia aquí sin medio brazo y de él emanaban sombras.
-¿Cuantas veces te he dicho que eres gilipollas?
-Ninguna.-Confirmó Sofía.
-La última vez que vi a Escorpión no era el enemigo de los cuatro fántasticos.
-Gracias. Ahora tenemos que ir a comprobar que Flora está bien y a Liana le debe haber ocurrido algo. Hace un rato que la dejé. Ya debería haber destruído las sombras.
Shelly se puso en pie y ambas corrieron. Sin embargo, a los pocos pasos tropezaron. Sofía se giró rápidamente para saber con que había tropezado. Con sombras. Recordó las palabras de de Escorpión diciendo que no iban a salirde allí tan fácilmente. Se miraron la una a la otra como si Shelly pudiese leerle el pensamiento, luego a Escorpión y finalmente de nuevo entre si.
-No saldreis de aquí con vida.
-¿Qué hacemos? Si huímos él nos detiene. Si luchamos, le hacemos daño al auténtico Escorpión.-Susurró Sofía.
-No pareció importarte cuando le partiste el brazo.
-¿Tú de que lado estás?-Shelly sonrió, cosa que mosqueó bastante a Sofía. Para tranquilizarla Shelly anunció.-Yo me encargo de él.-Y luego expuso.-No te preocupes. Puedo entretenerlo para que te escapes. Y vete directa a donde dejaste a Liana. Si muere esa sombra, las demás se van. Recuperaremos a Escorpión.
-Veamos.-Comenzó a especular Liana sin apartar la espada de la parte inferior del cuello.-Su alma no me la vas a dar, ¿me equivoco? Así que perdería a Flora. Si te mato pueden pasar 3 cosas. Uno: que pierda a Flora para siempre, lo más probable. Dos: que el alma de Flora vuelva a su cuerpo original.-Se cruzó de brazos.-Sé que me has dicho que no podía ganar y que no había salvación, pero mentiste.
-¿En qué te basas?
-Has imitado el mismo cuerpo físico de Flora, pero no ha sido lo único que has imitado. También sus defectos físicos.-Se acercó más a su cara y medio riendo le indicó.-Cuando Flora miente, realiza un movimiento rápido con los dedos de su mano izquierda.
-O puedo imitar ese movimiento sabiendo qué le ocurre cuando lo hace para confundirte.
-¿¡Y qué sentido tendría!? ¿Por qué querrías que te atacase? No tiene sentido.-Repitió.
-¿Cual es tu tercera opción?
-Tres: Que ocurra algo inesperado. Pero. ¡Daaah! Eso no es importante... Estaría bien algo que tuviese que ver con fuegos artificiales...-Se acarició la nuca con la mano que le quedaba libre.-Al no ser que esa cosa inesperada fuese buena para tí... ¡Bah! Un tercio es lo mejor que tengo.-Le clavó la espada, la sacó y corrió a por la sombra.
No dudó en cuanto estuvo a su lado después de sortear cientos de sombras que se habían dirigido a ella, y atravesó la enorme sombra con la espada al igualque había hecho hace tan solo unos segundos.
¿De verdad había acabado todo? ¿Eran libres?
Y ocurrió algo inesperado.
De la sombra salió una gran niebla negra que la rodeó en cuanto la sombra explotó. Pudo ver por un momento la sombra de alguien que también había quedado rodeada por la niebla. Un cabello rubio que caía... Sofía. Oyó unas voces que provenían del mismísimo aire.
Y recordó:
"La criatura de la cual no se sabe el nombre.
Salvará mil vidas a cambio de un precio,
el precio de la oscuridad..
Cuya maldición irrompible,
le arrastrará hasta el final de sus días.
Llevándose el auténtico nombre de la criatura
hasta su tumba."
-Está ocurriendo ahora.-Se lamentó.
Escuchó un grito.
Escuchó un grito.
Sofía sintió la presencia de alguien a quien temía encontrarse en ese momento. Alguien oscuro: Yoksa. Aterrorizada gritó de horror y se quedó paralizada por el miedo. ¡Yoksa estaba a todo su alrededor!
Somos su alma.
Liana no entendió muy bien eso.
Te tenemos, idiota. tenemos la espada.
¿Qué? Liana apretó aún más fuerte su espada como si se le fuese su vida en ello. Podía oir los sonidos fuertes y silvantes de las sombras por todas partes. Ahora, las sombras eran aire, estaban en todas partes: A su alrededor, entre su pelo... en sus pulmones... Cogió la parte inferior de su camiseta y se la llevó a la boca y a la nariz. Cogió aire y decidió aguantar la respiración todo el tiempo que pudiese.
Sintió como la mano que le había quedado libre (y que asu vez sujetaban la espada) se movía contra ella, la espada la estaba apuntando, pero ella no la había movido. Las sombras la debían haber movido, ahora eran aire, podían controlarlo todo. Sintió como una lágrima caía por su mejilla izquierda.
Has perdido.
Intentó no soltar el aire de repente cuando las volvió a oir el susto. Su récord de aguantar la respiración era de 45 segundos, apenas habían pasado 5. Podía encontrar una solución en ese tiempo. Sería un reto. De todas formas está en una situación de peligro, su instinto de supervivencia la ayudaría a agüantar más.
Somos su alma.
Liana no entendió muy bien eso.
Te tenemos, idiota. tenemos la espada.
¿Qué? Liana apretó aún más fuerte su espada como si se le fuese su vida en ello. Podía oir los sonidos fuertes y silvantes de las sombras por todas partes. Ahora, las sombras eran aire, estaban en todas partes: A su alrededor, entre su pelo... en sus pulmones... Cogió la parte inferior de su camiseta y se la llevó a la boca y a la nariz. Cogió aire y decidió aguantar la respiración todo el tiempo que pudiese.
Sintió como la mano que le había quedado libre (y que asu vez sujetaban la espada) se movía contra ella, la espada la estaba apuntando, pero ella no la había movido. Las sombras la debían haber movido, ahora eran aire, podían controlarlo todo. Sintió como una lágrima caía por su mejilla izquierda.
Has perdido.
Intentó no soltar el aire de repente cuando las volvió a oir el susto. Su récord de aguantar la respiración era de 45 segundos, apenas habían pasado 5. Podía encontrar una solución en ese tiempo. Sería un reto. De todas formas está en una situación de peligro, su instinto de supervivencia la ayudaría a agüantar más.
Cerró los ojos. Pensó en comunicarse con la espada. Trató de preguntarle como podría derrotarlas.
Solo tú puedes. Le respondió.
Solo tú puedes. Le respondió.
Pensó en darle las gracias sarcásticamente.
Diez segundos perdidos sin hacer nada. Quince en total.
"Solo tu puedes." Repitió mentalmente.
Pensó lo más rápido posible.
"Solo tu puedes" ¿Qué puedo hacer solo yo? Resolver el acertijo. Muy bien, gracias Liana, acabas de perder tiempo. De nada.
Se pegó un tortazo.
No es hora de perder el tiempo, idiota.
Veamos. Puedo tocar la espada... No sirve para nada. No puedes cortar aire. No puedo usarr la espada. Puedo... Puedo... ¿Qué puedo hacer? Causar terremotos. ¿De que sirve contra el aire? De nada. Soy subnormal. Bravo Liana. Tienes una cosa que no sabes de donde viene y para qué sirve y cuando necesitas algo, ese algo no sirve para nada. Analiza esa frase sintácticamente.
Tù, sujeto omitido... ¡No idiota! ¡Algo es el sujeto... Aunque puede ser una oración compues... ¿¡Qué estoy haciendo con mi vida!?
Soltó el aire y lo cogió de la misma manera de antes.
Centrémonos. No me sirve para nada los terremotos, pero puedo... ¡Aaghh! ¡Mierda! ¡No he tenido que usar lo mismo dos veces! No puedo marcarme un patrón con una sola cosa. Así no puedo utilizarlo sin saber qué debo sentir u hacer.
Caballo.
Vale. Si mis poderes se aparecen dependiendo de mi estado de ánimo, sentimientos o dolor puedo probar a hacer cosas aleatoriamente hasta que algo funcione o muera en el intento. Preferiblemente lo primero. Gracias.
Soltó la camiseta y se dió un puñetazo en el estómago. Nada. Brazos. Nada. Piernas, pecho. ¡Nada!
Huele mal.
Trató de pensar en los recuerdos más tristes de su vida. Nada. Los más felices. Nada. Pensó en que lo iba a conseguir. Nada. Pensó en que no lo iba a lograr. Nada. ¡Unicornios! Nada. Penso en... Que en toda su vida había sentido o pensado esas cosas y pocas veces había ocurrido algo, no tenía por qué ocurrir todo ahora. ¿Y sabeis qué? Nada.
No solo huele mal. Huele a... ¿Gas?
En alguna parte había leído u oído, es posible que fuese en Los simpsons, que los cadáveres se sigyen tirando pedos minutos después de la muerte (de la persona, no del cadáver). Eso quiere decir que debía estar en un pedo gigante con vida propia. (No sabe que le preocupa más, si eso o que le parezca fascinante). Podría usar eso, necesita provocar fuego, que explote y cumplir uno de sus grandes sueños: salir a camara lenta y de forma guay de una explosión que has provocado tú.
¿Podría crear fuego? Nunca lo había hecho. Decidió preguntárselo a la espada.
Soltó aire, lo recogió.
Esta le dijo que si, que necesitaba un shock... Por favor. Que alguien me explique como se causa un shock a uno mismo. Y volvió a recordar:
"La criatura de la cual no se sabe el nombre."
Su nombre. ¿Cual es su auténtico nombre?
-Si me vas a matar. Dime al menos cual es vuestro nombre. Vuestro auténtico nombre. Por que ese no es el verdadero, ¿me equivoco?
"Nuestro auténtico nombre es nuestra prpia naturaleza. Nuestro nombre es..."
Sofía trato de tranquilizarse, la niebla no la atacaba. Cuando se dio cuenta, no habían pasado más de 2 minutos. Lo pimero que vió fue que entre la niebla se había generado algo que... Relucía. Notó el sabor del gas y vislumbró en qué se estaba transformando la luz que provenía de las manos de alguien. No podía distinguirlo entre la niebla, solo podía ver su sombra. La luz se estaba transformando en fu... ¡Estoy rodeada de gas!
Corrió lejos. Todo lo lejos que pudo y al salir de la niebla, escuchó una gran explosión.
La persona que había dentro... Estaba... Muerta.
Cuando el humo se esparció vió un cuerpo en el suelo encogido. Se tranquilizó al advertir que se movía y tosía. Corrió hacia él. Era Liana.
-¿Te encuentras bien?-Preguntó.
Asintió.
-Si...- Se giró y la miró. Casi le da un infarto. Liana tenía la cara quemada al igual que la parte delantera del cuerpo y juraría que le faltaba más de la mitad del cuerpo.-¿Ha funcionado?-Sofía miró a su alrededor.
-Si.
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