14 de julio de 2014

Renacer, capitulo 29, amistad mágica

Liana se volvía a levantar con la espada en la mano.
Acarició el mango con el pulgar. Era plateado, grueso, pesado. Pero la fina capa plateada recorría todo el mango. Al final del mango había un pequeño círculo de oro en el que había grabado un escudo de armas. Luego lo reconoció. El de Camelot. La hoja de acero era gorda por el centro, pero cuanto mas cerca del borde era mas fina. La virola era tambien de plata, pero había grabadas enredaderas además de pequeñas piedritas preciosas rojas incrustadas.
Era preciosa.

Escorpión...

-Flora. Vamos a casa de Escorpión.
-¿Qué? No.
-Era una afirmación. Me gustaría que creyeses en mi por una vez.
-¿De que estas hablando, Liana? ¿No he creído ya suficiente en ti?
La había hecho enfadar. Era duro para Flora, pero así podría salirse con la suya. Flora había creído lo suficiente y más en ella. Incluso la había traído hasta allí y según Escorpión esta prohibido.
-Pues demuéstramelo una vez más. Por favor.
Flora suspiro.
-Está bien. Pero no vuelvas a decir nada más sobre no confiar en mi.

Debía ser duro para Flora. Visitar la csa de la persona que amas sabiendo que esta muerta. Ya estaban en la calle y ella había disminuido el paso. Era duro, pero él estaba vivo. estaba segura.
Flora se detuvo de repente. Miro a su derecha. ¿Esa era la casa de Escorpión?
Volvía a ser negra, como cuando la había visto por primera vez.
Negro. El color de la muerte.
No podía haberse equivocado.
Se acercaron a la puerta. Estaba cerrada.
-¿Cómo entramos?-Preguntó Flora.
-No se.-Bajó la mirada.-Si se. Tengo una espada guay.
-No irás a...-Liana comenzó a levantar la espada y llevarla hacia atrás.-... Lo va ha hacer...
Liana usó toda su fuerza contra la puerta. La espada quedó clavada y al segundo la puerta estalló en mil pedazos.
Flora quedó alucinada pero Liana entró en la casa sin ningún problema.
-Está aquí.-Gritó Liana desde el interior.
Flora echó un último vistazo a las pareces negras.
Negras como las sombras.
Flora entró lentamente.
Ahí estaba él. Tumbado en el suelo.
Escorpión...
Perdoname... estás así por mi culpa...
-No parece muerto.-Susurró Liana.
-Tampoco parece vivo.-Se arrodilló junto a ella.
Liana puso sus dedos sobre la garganta de Escorpión.
¡Su corazon latía! Esbozó una sonrisa.
Pero enseguida se le borró.
Estaba inconsciente.

-Escorpión... Escorpión despierta...-Susurraba Flora.-Soy yo... Flora... Escorpión...
Liana...
``Esa voz ha sonado dentro de mi cabeza. Pero provenía de...´´
Liana bajó la mirada.
``...La espada´´
Liana. Podeis salvar al chico. Dile a la joven k use su polvo.
-Flora. ¿Se podría usar el polvo para salvar a Escorpión?
-Bueno... en teoria si. Pero no se exactamente donde esta herido. Y el polvo si no lo usas adecuadamente te podría quemar.
Liana miró su brazo. La marca que le había dejado Flora en la biblioteca.
Esta todo su cuerpo afectado.
-Creo que está todo su cuerpo afectado.
-Todo su cuer... ¡Pues claro! ¡Tiene sentido! ¡El polvo lo producimos al movernos, al respirar, al hablar, al volar! ¡Todo su cuerpo está dañado! ¡Liana, esres brillante!-La besó en la frente.
Flora le pidió a Liana que se apartase. Hizo un círculo con el polvo que tenía alrededor de Escorpión, se apartó un poco ella también y tiró un puñado al centro del círculo. Sin embargo, este se dispersó antes de tocar a Escorpión. Creando una especie de nebulosa que le cubría todo el cuerpo.
Y enseguida desapareció.
.-¡Quiero!-Súbitamente, Escorpión se había sentado. Tenía los ojos verdes  muy abiertos. Como si no supiese donde estaba. Y como si hubiese despertado de una pesadilla.
-Escorpión...-Él la miró. Como si no la reconociera. Como si en cualquier momento lo fuese a atacar. Y rápido, rápido como un lince.-¿Estas bien?-Termino de preguntar Flora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario