1.El día 8 conectados por el aniversario de 1 año con el blog.
2.El día 13 y el 20 no voy a poner nada por que estoy de excursión. Y bueno el día 20 si estoy pero llego por la mañana y lo siento pero me gusta dormir. Sobretodo despues de un viaje de 4 horas de viaje en autobús y otras 4 en avión.
3. Magic me ya tiene media fecha entre el día de Navidad y el 2 de Febrero. Pero quiero hacer un trailer antes haber si encuentro un chisme para poder hacer un video animado (bueno) para poder hacerlo. Si lo consigo lo pondré o el día de mi cumpleaños (12 de noviembre) o el de Navidad.
IMPORTANTE: (¿Qué os apostais a que alguno no lo lee?)
Haber os explico: Tenemos 2 protagonistas. Una más que la otra pero al mismo tiempo igual de importantes. Si tengo que repartir el protagonismo, tenemos un problema, ya que cuando escribo aunque esté en tercera persona el protagonista de esa escena os estoy poniendo lo que piensa en los párrafos grandes. El caso es que siempre nos faltará la mitad. Ya que cada una solo sabe lo que le sucede alrededor de su vida. Así que para en un mismo capítulo poner 2 veces la misma escena vista de diferentes puntos de vista he creado esto. 3 capítulos que va ha ser la protagonista Flora, este, el 12 y el último (probablemente, tal vez el penúltimo). Puede que os parezca un resumen, pero no es así, Flora tiene un secreto también y así aunque no os lo voy a contar hasta más adelante, pero os iré dando las pistas. Hay escenas importantes en la que no sale Liana, y aquí os las pondré.
Flora se dedicaba a escribir en su diario, por todo el royo de la mudanza no había podido escriir los días anteriores y tuvo que hacer un resumen de todo: (``A partir de a quí está todo en cursiva´´)
3-7-2010
Querido diaro:Era el primer día de Flora en aquel diminuto pueblo. No le gustaba mucho la idea de mudarse. Aquella misma mañana fueron unos chicos a mi casa a buscarme. Era una pandilla bastante grande. Me pidieron que saliese, le pedí a mi padre permiso y él asintió. Eran una panda de hipócritas. Cuando les pregunté que haber si había más gente en el pueblo. Me dijeron que sí. Pero que era una falsa, una loca y que siempre estaba hablando mal de la gente...Eran unos materialistas y falsos. Me mentían constantemente creyendo que era tonta. Noté que no les había caído bien, aunque me pidieron que saliese aquel mismo día por la tarde. Yo les dije que si y quedamos en el parque a las cuatro. Llegué puntual y todavía no había llegado nadie, así que les esperé, y les esperé, y esperé, y esperé... Y nadie llegó. Me habían dejado tirada. Me fui directa a mi casa después de esperar tres cuartos de hora. Subía a mi habitación y terminé de colgar los posters y bajé a merendar. Enseguida tocó alguien al timbre. Tal vez hubiesen sido aquellos chicos y llegaban tardee por alguna razón. Pero no. Era una chica un poco bajita y muy delgadita. Era morena. De pelo hasta el pecho y también moreno. Unos ojos marrones que parecían tristes y al mismo tiempo alegres. Era guapa, pero no parecía saberlo.
-¿Quién eres?-Pregunté
-No me conoces, es que he visto el camión de la mudanza y...
-¿Y si vivía un anciano?
-Vi que había posters y un peluche.-Explicaba.- Y dudo que un viejo tenga posters de música como DAVID GUETTA, MALDITA NEREA, AURYN, ONE DIRECCION...
-Espera. ¿Has mirado mi habitación?-Recapacitaba.
-Es que soy un poco cotilla.-Dijo con un tono de voz más bajo y más grave- Soy Liana ¿y tu?
-Flora.-Respondí. Nos estrechamos las manos. Pareció que aquella chica sintió un breve mareo.-¿Estás bien?-Ella asintió.-¿Segura? No soy un genio, pero eso no es normal.
-Si, si, tranquila...¿Te apetece dar una vuelta?-Cambió de tema radicalmente.
-Vale. Espera.-Me alejé y le fui a preguntar a mis padres.-¿Puedo irme a jugar con esa chica de ahí?-Mi padre, sentado en el sofá, se inclino para ver que aspecto tenía Liana.
-Parece un poco rara.
-Ya pero...-Los dos nos quedamos cayados, pero mi padre me miró con cara de...``Ten cuidado de que no descubra tu secreto.´´-Lo haré.-Me volví a acercar a Liana.-Espera un momento, me cambio y bajo.
Cogí los primeros pantalones cortos que ví. Hacía un calor terrible, también cogí una camisa de tirantes verde oscuro y blanca. Bajé enseguida. Y en cuanto me vio con un tono de sarcasmo me diijo.
-¡Pensé que ibas a tener frío! Menos mal ¡eh!-Cambió de tono rápidamente. Un tono que solo ponen los adultos pero manteniendo las palabras de alguien de su edad.-No. En serio. Es que se está levantando viento.
-No. Si voy a coger una chaqueta.-Descolqué una chaquetita blanca del perchero.
-Si. Eso, dí que si. Esa chaqueta es perfecta.-Volvió a poner tono de sarcasmo, aunque a mí me sonó un poco borde.
-Borde.
-Estoy acostumbrada
-¡Te acabo de conocer!
-¡Llevas ropa muy fresca! Te vas a congelar. Va a comenzar la tormenta.-Otra vez ese tono de adulto, pero esta vez las palabras también lo eran. Aunque lo que me impresionó fue que dijese aquello de la tormenta...¿pero qué decía? No había ni una sola nube.-No hay ni una sola nube.-Liana miró al cielo, como si tuviese que comprobarlo. Por supuesto yo tenía razón.
Ella me dijo que no tenía amigos y cosas horribles que le habían hecho...ella había decidido aislarse de los demás. Me contó como le pedían las patatas cuando iba a comprar al bar, pero también como la trataban si no se lo daba. Como no la dejaban entrar en muchos sitios por razones que aún no entendía. Como cuando hacían una fiesta de despedida o cualquier cosa, al igual que los demás pagaba su parte, pero luego no podía coger de lo de los demás,etc. Ella nunca les respondía, nunca les contestaba...era demasiado buena. Todo aquello se lo estaba contando mientras iban al bosque. Me daba mucha pena lo que me estaba contando...¿Por qué me lo estaba contando a mi? ¡Me acababa de conocer!
Liana me estaba llevando a un sitio. No tenía ni idea de que era. Solo me decía y repetia una y otra vez. ``Te lo diré cuando lleguemos.´´ Y de vez en cuando ``Apuesto a que te sorprende.´´ No tenía ni idea de que aquello que me iba a enseñar iba a revolucionar su vida... y la mía la cambiará. Siempre será mi mejor amiga y se lo perdono todo.
-¡Hemos llegado!-Exclamó de repente Liana.
-Y debería estar viendo...
-No lo entiendo debería estar aquí...Veo un reflejo...Debe estar ahí...-Caminamos solo unos metros más y Liana se giró y sonrió.-¿A que nunca has visto esto?-No podía ser era, era,...
-¡Un árbol! ¡Dios mío! ¡Nos vamos a morir!-No había nada extraño, ni increíble. Solo un árbol. ¿Me había traído hasta aquí solo para mostrarme un árbol?
-No. Idiota lo que lo recubre.- ``¿Aire?´´. Pensé.-Como es posible que no lo veas?
-¿Qué debería estar viendo?
-¡Increible! Anda comamos el bocadillo.-Liana lo decía como si fuese verdad lo que estaba diciendo.
-Pero...¿Qué debería estar viendo?
-Comamos el bocadillo... Es mejor.
-Posiblemente. Pero solo por curiosidad...¿Qué debería estar viendo?
-No importa. Tal vez sea mejor que nos vayamos a mi casa. Tengo un perrito muy gracioso. Podemos jugar con él.
Aquella noche me fui más pronto que de costumbre a la cama. No conseguía conciliar el sueño. Me puse a pensar. Aquello que había ocurrido por la tarde era raro. ¿Estaría loca Liana? Desde pequeña me habían enseñado en que todo tenía una explicación. Que no existían los locos, simplemente podía ser una enfermedad o un trauma infantil el que desencadena la locura, aunque esté oculto a plena vista. Otra de las cosas que me habían enseñado, a diferencia de las familias normales, es que la magia existía. ¿Tendría magia Liana? Pero eso era imposible. Debería ser una bruja o una hechicera, y era imposible ya que llevaban siglos extinguidas. La otra alternativa es que fuese una corazón puro. Pero no funciona así. 1 deberían de cambiarle los ojos de color cada vez que usase magia. 2 Liana no tenía magia. 3 los corazones puros no ven cosas anormales. Y ella, por lo que había observado hasta ahora, los veía. Tal vez por el momento sería mejor observar. Y lo mejor para convencerla de ello era creerla. Solo hizo falta que llegase la tarde siguiente para poder decirle:
-He estado pensando, te creo, pero, no me explico porque yo no lo vi.-Decía mientras ella estaba sentada en el sofá de mi casa.
-Yo tampoco-respondió ella..-Pero en mi vida me han ocurrido muchas cosas raras no es tan raro, será mejor que lo olvidemos.
-¿Olvidarlo? Pero...
-Mira, toda mi vida han pasado cosas raras, desde ruidos extraños hasta ver la muerte, literalmente, siempre que me esfuerzo en descubrirlo, todo desaparece. Y por propia experiencia ya se como va a acabar esta historia.
-Razón de más para seguir buscando.
-No lo entiendes, hace varios meses, me encontré con eso, y cogí un trocito pequeñito y lo guardé en una caja, ayer, la abrí de nuevo y ni rastro.
-¿Nada?
-Nada, solo estaba un poco húmedo, no lo entiendo era cristal, simplemente desapareció.-Estaba completamente sorprendida. ¿Sería Liana lo que estaba pensando? No. Es imposible. Tenía miedo. Si ella era lo que estaba pensando solo significaba una cosa.
-Vale. Cambiando de tema...-Se le notaba el terror en mi voz. Y fue el momento en el que pensé ``Mierda´´ Sin embargo no paré y continué la frase. No había dicho nada así que puede que no se hubiese dado cuenta.-...¿Por qué no vamos de pick-nick?
-¿Estás asustada?- ``Mierda´´.
-¡No!-Me mantuve pensativa unos segundos.-Solo sorprendida.-Mentí.
-Bien.-Noté cierta duda en su tono de voz.-Pues vamos, que te parece un prado cerca del bosque, bueno, cerca no, simplemente, al lado.
-Vale.-Por fin había logrado cambiar de tema. Menos mal.
Aquella tarde a Liana le dolía la cabeza. Había segundos en los que le dolia más que otros. Fue cuando tuvo un golpe fuerte en la cabeza y hubo un fuerte terremoto. Me acerqué curiosa. Salía una especie de gases del interior. Liana también se acercó.
-Mi profesor me mintió.
-¿Qué?
-Cuando hay un terremoto se abre una brecha que va al interior de la Tierra.
-Pues,...no se como decirte que cubre unos 2 metros.-Liana saltó en su interior.-¿Qué haces?
-¡Vivir aventuras!-Había una espeecie de cueva, por la cual las 2 entramos. Todo parecía normal, dentro de lo que cabe en Liana. Hasta que mire arriba. ¿Por qué hacia arriba? Siempre ocurre algo cuando miras hacia arriba. Había algo rojo. Asustada dí unos pasos hacia atrás. Aquello que había arriba era.
-¡Sangre! Vámonos, vámonos ya.
-Estoy de acuerdo con tigo.-Decía la muy salada con tono gracioso. Aunque a mí no me hizo gracia. Corrimos hacia la salida. Pero un horrible monstruo nos bloqueó el camino. Corrimos hacia el lado contrario. Callejón sin salida. Estabamos atrapadas. Levanto la terrible zarpa y nos iba a matar pero se nos quedó mirando y nos hizo una referencia y se fue.
-¿Eso me acaba de hacer una referencia?-Alucinaba Liana.
-Nos.-La corregí.
-Es lo que he dicho.-Teníamos tanto miedo. Podíamos haber muerto. No abrazamos. Noté que acababamos de convertirnos en amigas. Nos soltamos y Liana se agachó:
-¿Qué haces?
-Observa esta roca.-Había una roca gris muy gruesa u plana en el suelo.
-¿Qué ocurre con ella?
-Hay algo dibujado. No se que es pero son intencionados. Una especie de...no estoy segura.
-¿¡En serio te pones a mirar rocas ahora!?
-Le sacaré una foto con mi móvil.-Le sacó varias.-Vámonos ya de aquí. Ya he tenido suficiente aventra por hoy.
A la mañana siguiente me desperté temprano. Bajé a la cocina a prepararme el desayuno. Allí estaba mi padre hablando con un hombre.
-Flora.-Me llamó mi padre con una sonrrisa. El pelo moreno de mi padre con ese fino bigote y unos ojos azules. Así era mi padre. Aqulla mañana estaba más serio que de costumbre.-Siéntate.
-¿Ocurre algo papá?-Pregunté.-No contestó nadie y me vi forzada a sentarme.
-Este es Aarón el padre de Liana.
-Encantada.-Le estreché la mano.
-Me gustaría hablar con tigo y tu amistad con mi hija.-Comenzó.-Verás, mi hija tiene una enfermedad extraña y su imaginación no ayuda mucho a que se recupere. El hecho es que ella ve cosas que no existen, siente cosas, etc.
-Lo sé.-El padre de Liana parecía sorprendido.
-¿Te lo ha contado?
-No. Solo... lo he notado.-Puso una cara más disgustada de la que tenía.
-Me contó que tenía una nueva amiga. De lo que me sentí orgulloso. Liana es una niña solitaria. Y creía que eso la ayudaría con su enfermedad. Pero justo lo contrario. Como ella me dijo cada vez las cosas las veía más a menudo.-Intuía lo que me iba a decir.-Hoy cuando me levanté encontré una pastilla de las que debe tomarse en su papelera. Me gustaría que vuestra amistad continuase. Pero su enfermedad empeora. Creo que lo mejor es que te separes de Liana durante un tiempo. Pero la decisión es tuya.
-Flora. Se que vas a tomar la decisión adecuada.
-Esta bien. Se lo soltaré poco a poco para que no le duela mucho.
-Cuanto antes mejor. Si esto sigue así podría creer que está bajo el agua y que no puede respirar. Es solo que se como funcionan los amigos. Intentarás que no se sienta mal, podrías decir incluso que estás viendo algo, sin saber qué, solo para no ofenderla.
-Mañana se lo diré. Que hoy sea la última tarde con migo.-Esto es lo que debía hacer. Por l bien de Liana. No se como lo haré. No quiero hacerlo pero...debo hacerlo.
Flora cerraba su diario. Era por la tarde. Liana estaría a punto de llegar. El lunes acabaría con todo. Sonó el timbre. Debía ser ella. Hoy irían al bosque. Si no ocurría nada lo alargaría una semana más. Es posible que su padre estuviese en lo contrario. Solo la conocía de hace unos días, no podía ser culpa suya. Oía subir a Liana las escaleras con decisión. Ya sabía la respuesta, pero debía disimular, como si no ocurriese nada de nada:
-Hola Liana. ¿Qué tal? ¿A dónde vamos hoy?
-Al ayuntamiento.-Esa no era la respuesta que esperaba.
-Vale. Es una respuesta un poco rara.
-Escucha. Hoy por al irme a dormir he tenido un sueño y...-Le contó el sueño que había tenido aquella noche y que luego había encontrado el mismo garabato escrito con sangre en la ventana.
-¿Y que tiene eso que ver con el ayuntamiento?
-¿Y si los dibujos de la piedra no fuesen dibujos?¿Y si fuesen letras? Verás. Mi pueblo ha estado desde hace mucho tiempo aquí. Solo sé que han pasado cientos de cilivizaciones. Es un pueblo de gran importancia histórica. Y todos los idiomas que han pasado están guardados allí. Sin embargo, Nosotras no tenemos acceso.-``Va a peor.´´ Pensaba Flora. No me gustaba. pero tenía que acabar con esto ya para que Liana se recupere. En cuanto lo haga podrían volver a ser amigas.
-¿Y como piensas colarte?
-¿Colarme?¿No vas a venir?
-Todo eso suena muy bien pero...¿Qué intentas encontrar?
-No lo sé. Me siento atraída.
-¿Y por qué te tengo que ayudar yo?-La tenía que hacer así. Cómo si no. ¿No sabe acabar con las amistades de otra manera? Pero debía cortar la amistad de golpe. Esta era la única manera.-No somos amigas ni nada.-Liana se quedó sin decir nada.-Somos solo unas conocidas que para no estar solas estamos juntas. Y seré sincera. Todo esto del misterio no me atrae. Y vamos. ¿En serio quieres que me crea eso de los garabatos? Ya no soy una niña.
-Claro. No importa.-Decía dando marcha atrás pero sin dejar de mirarla a los ojos.-Bueno. Me tengo que ir.-Se inventaba claramente. Hace unos segundos quería ir al ayuntamiento.-Tengo que hacer cosas. Ya nos veremos. Adiós.-Se fue de allí corriendo.
-¡Liana! ¡Espera!-No la hizo caso. Siguió corriendo.-Aún me apetece ir al bosque. Con tigo.-Dijo Flora. Pero Liana ya se había ido. Se había arrepentido. Ya no podía arreglarlo.
(``No escribo más en este capítulo porque es todo exacto a lo que ocurre en la última escena del capítulo anterior.´´)
No hay comentarios:
Publicar un comentario