-¡Bienvenidos al vacío dimensional de Yoksa!-Decía Shelly.
-Todo parece...muerto.-Apuntaba Elena hacia todas partes.
-Creo que hace mucho tiempo que no hay vida aquí. Pero tengo una sensación...horripilante.-Decía Shelly. De improvisto giró la cabeza hacia la derecha y se quedó fijamente mirándo.-No os separeis mucho.
-¿Qué ocurre?-Preguntó Marcos mirando también a la derecha por si veía algo.
-Me parecía haber visto...no importa.-Decía Shelly asustada. Les arecían oir cosas, como llantos que venían de los árboles a ratos. Algo corría entre ellos rápidamente y sin apenas ruido. Lo cual, estos aspectos y muchos otros en los que influía la oscuridad gravedosamente en el miedo que sentían. Nadie decía nada en todo el camino guiado por un fino sendero, a excepción de Marcos que de vez en cuando hacía alguna gracia para romper el hielo.
-Oye, Shelly, que si Yoksa te atrapa y pide rescate nosotros no lo pagamos ¡eh!-Aunque claro no se le daba muy bien (``Como a mi´´)
-Lo mismo digo. Marcos. Lo mismo digo.
-¿Cuanto tiempo llevamos andando?-Se quejaba Sofía.
-Alumbra aquí-Le decía Marcos a Sofía señalando su reloj y ella se acercó.-Han pasado 3 cuartos hora desde la última vez que lo preguntaste. Son las 12 y 10.
-¿¡Podemos descansar!? Llevamos HORAS andando.
-Pero si paramos tardaremos más en llegar-Les hacía razonar Shelly.
-Yo estoy de acuerdo. Quiero dormir.-Protestaba Elena también.
-Yo no.-La contradecía Marcos.
-¿Estás seguro Marcos?-Decía Elena con desafío.
-Digo...descansar, me parece una idea genial, tendremos más energía.
-¡Oh Dios! Está bien quejicas. Descansaremos.
Se sentaron sobre barro completamente seco. Bico le había dicho que cogiese tohallas y mantas, sería para eso. Aunque solo Shelly y Sofía se taparon. Acordaron hacer guardia. Cada hora una persona debía mantenerse despierta y si ocurría algo, debía despertar a los demás.
Elena estaba de guardia. Faltaba poco para que le tocase a Sofía y no había pasado nada. Tenía sed asi que fue a sacar una botellita de agua que tenían en la mochila de Shelly. Sin embargo encontró otra cosa. Su libro. Se preguntaba que hacían con el? Solo le quedaba un capitulo y leyó rápidamente para si. El reloj de Marcos comenzó a sonar y todos se despertaron, aunque solo Sofía se molestó en abrir los ojos y los demás se volvieron a dormir enseguida.
-Si quieres me quedo haciendo guardia un turno más. No me importa.-Elena tenía claro que tenía que quedarse leyendo el último capítulo.
-¿En serio?
-Si. Tu supuestamente tienes que descansar más que yo.
-Vale, gracias.-decía con un tono de sueño y reaccionó.-Oye ¿que haces con el libro?
-Nada.
-Nada es lo que dice Shelly cuando le hacemos preguntas que no quiere contestar.
-¿Qué haciais vosotros con el?
-No se lo tenía Shelly.
-Recuerdas cuando os dije que oía lo que pasaba a mi alrededor. Sé que tu sabías que en ese momento lo tenía. ¿Por qué no me lo dijiste?-Simultáneamente respondió reftificando.
-¡No haces nada! ¡Vale voy a dormir!
Habían pasado 15 minutos. Sofía volvía a estar dormida y Elena acababa de acabar de leer el libro. Solo se le ocurrió meter el libro en su mochila y coger un boli en el que escribió al principio del libro unas palabras que debía acordarse sí o sí. Metió el libro en la mochila y a continuación iba a escribir unas palabras en la mano pero fue interrumpida, oyó unos ruidos que se acercaban.
-¿Hola?-susurró. Elena fue estúpida y cogió la linterna y la apuntó a los árboles, al no ver nada se acercó a ellos.-¿Hola?-Veía algo que se acercaba poco a poco. Pero no parecía amenazador.-¿hol...a!!!-Pegó un grito. Era una visión horrible. Complétamente destrozada Paula se acercaba a ellos llena de heridas y sangre. Parecía muy hambrienta.
-¿Elena?-Estaba desconcertada, muy confusa.
-¿¡Qué ocurre Elena!?-Los demás se acercaban corriendo a ellas, debían de haber oido su grito.
-¿Cómo habeis llegado hasta aquí? Es decir, ¿como he llegado yo. ¿Donde habeis estado estas 3 semanas?
-¿¡Tres semanas!?-repetida Elena confusa.
-¡Paula!-los demás también estaban impresionados del estado de Paula.-¿Qué ha ocurrido?-Paula respondió completamente confusa.
-Yo...yo...no estoy segura... estábamos en el instituto...y nos despertamos aquí...conseguí escapar...y...os encontré.-Algo pareció cambiar en la expresión de Sheila pero aparentemente no lo notó nadie. Elena preguntó.
-Aquí no hay sol, como sabes cuando es día cuando es de noche.-Shelly se alejó de ellos y Elena la siguió con la vista fue de regreso a donde estaban las cosas.
-En realidad si lo hay.-decía Sofía, señaló al cielo.-¡Mira!-Al principió nadie lo veía pero enseguida notaron que se movia. Eso no era cielo. Eran nubes. Nubes tan cargadas que no dejaban pasar la luz del Sol.
-En realidad fue porque tenía reloj.-Elena volvió a mirar a Shelly estaba metiendo las cosas en la mochila.
Elena volvió a acercarse a ella mientras los demás seguían hablando con Paula.
-¿Qué haces?-susurró.
-Recoger os lo explico ahora.¿Me ayudas?
-Si pero ¿por qué?-Shelly se acercó a su oído rápidamente y le susurró.
-Cuando diga corre, corres.-Fue lo único que dijo y Elena calló. Shelly cogió 2 de las 4 botellas que tenían y metió el parte del agua de la que tenía 1 que casi estaba vacía en la otraunas pizcas del dorado polvo lo batió susurró unas palabras inteligibles y el agua con el polvo se volvió negra. Se metió la bebida en el bolsillo de la sudadera. Se puso una mochila y le entregó la otra a Elena para que se la pusiese.
-Marcos ¿puedes venir un momento?-Decía Shelly.
-Claro. ¿Qué ocurre?-Shelly se acercó a su oido y le dijo algo. Marcos se puso al lado de Elena y Shelly se acercó a Paula y a Sofía.
-Oye, Paula, ¿como escapaste?-Paula no dijo nada.-Lo sabía.-Sacó la bebida del bolsillo y lo tiró contra el suelo. Saliendo un gas que subía rápidamente aparte del líquido que parecía tener vida pues subía por sus piernas.-¡Corré!-Todos corrieron mientras Paula cambiaba de forma. Aparecía una criatura biscosa, en forma de gusano pero con orejas de rata y brazos de hombre, y goteaba un líquido verde y completamente negra. Gritó con su peculiar boca que solo se veía cuando gritó.
-¡Cogedlos!-con una voz que sonaba como si fuesen varias que hablasen a la vez y muy graves.
Ya se habían alejado bastante y fatigados pararon de repente. Elena puso las manos sobre las rodillas que estaban medio dobladas y respirando fuertemente por la boca preguntó.
-Oye...¿qué era eso?
-Un sorferus...-respondía Shelly respirando de la misma manera que todos y con los brazos empujando la barriga.
-Un ¿Qué?-preguntó Marcos apoyado en un árbol.
-Un sorferus. Es una criatura que cambia de forma con la última persona que a tocado tambien puede parlizar. Menos mal que te has dado cuenta.-Explicaba Sofía.-Porcierto, ¿como lo supiste?
-Muy sencillo. No puedes escapar de Yoksa al no ser que tengas poderes y a duras penas, además, Paula no los tiene.
-¿Como lo sabes?
-Por que cuando enía 9 años os heché suero de la verdad ha todos.
-Y lo dices así tan tranquila.-Protestaba Marcos.
-Tenía asegurarme de que estaba segura.
-Segura de ¿qué?
-Vamos tenemos que darnos prisa.-Comenzó a correr y Elena y Sofía detrás, Marcos dijo quejándose para si.
-¡Eso es trampa!-Y corrió tambien. Cuando las alcanzó a unos decámetros se habían parado. Marcos se asomó a ver lo que estaban mirando tan alucinadas.-¡Qué es eso!
-Un...-Shelly tragó saliva y siguió hablando.-...Un ejército de sorferus.
-¿Qué...quiere decir eso, Shelly?-preguntó Sofía.
-Que están de su parte
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