15 de septiembre de 2014

Adelanto 2, Magic me.

Si. No me ha dado tiempo.
Elena estaba tumbada sobre su cama. Se giraba un y otra vez hasta que le sonó el wassapp. Se puso de lado y lo cogió con la mano derecha. No salía nadie. Todos diciendo que por culpa de la tormenta. Se sentó sobre la cama y se asomó por la ventana. Llovía a cántaros. Caían rayos de vez en cuando. Pero parecía que no iba a acabar nunca aquella tormenta. Se dio la vuelta. Se agachó y miró debajo de la cama. Allí estaba. Lo sacó. Se sentó en su cama de nuevo. Abrió aquel libro viejo.
Lo dejo encima de la cama. Abierto. Se estiró hasta alcanzar los "apuntes" de ingles que le eran muy útiles y que por eso no los podía tirar. Le había dicho a su madre. Y era cierto. Al menos las 3 primeras y las 2 últimas. Pero bueno. Si colaba... Colaba. Quitó las hojas que le sobraban. A una esquina de la cama. Se volvió a estirar para coger de la estantería una carpeta, un folio y un bolígrafo.
Pasaba las páginas cuidadosamente del libro viejo. Mientras leía sus propios apuntes que había echo en el libro y apuntaba sus conclusiones en el folio blanco apoyado en la carpeta para tener buena letra.
"Calor."
Era el titulo del nuevo capitulo.
"Últimamente me he fijado que hace más calor que de costumbre. Esto lleva ocurriendo periódicamente cada 12 años y 3 meses. Más calor que el normal."
Calor(cada 12 años aproximadamente).
Apuntó.
"Cuando estos ciclos comienzan pueden pasar meses, años, décadas. Y cuando terminan pasan exactamente 12 años y 3 meses y vuelve a empezar. Hubo uno que recuerdo bien. Como ya he explicado en capitulos anteriores. Yo fui un elegido hace tiempo. Y de ello he podido sacar toda esta información. Justo cuando comencé a serlo. Comenzó la época de calor.
Y en cuanto terminé con él. Esta ola terminó."
Sacó una flechita de lo que había escrito.
Presencia de Yoksa=calor.
Yoksa depierto=periodos de calor
Sacó otra flechita de esta última igualación y escribió.
Por qué?
Y lo metió en un recuadro hecho con la tinta azul del boli.
Sonó el timbre. Fue a abrir. Era el idiota de Marcos.
-¿Qué quieres?
Marcos puso cara de desconcertado por la brusquedad de su pregunta.
-Venía a verte.-Contestó.
-Ya me has visto, ¿no?
Elena trató de cerrar la puerta, pero Marcos había puesto el pie entre la puerta para que no pudiese cerrarla.
Lo había vuelto a hacer.
-Elena...-Elena se paró a mirarle como no lo había hecho en dos años. Fijándose en cada detalle. Estaba más alto, pero también más delgado. Muy delgado. Realmente delgafo. Tenía la piel morena. Más que de costumbre. Y sus ardientes ojos marrones ahora no brillaban con la intensidad de antes. Y estaban inchafos. ¿Habría estado llorando? Y su pelo estaba mojado.  Todo él estaba mojado.-... Por favor...
-No.
-Escucha. Se que estás cabreada... Pero dime de una vez porqué. Por que ya han pasado 2 años, y ni tengo ni idea de por qué.
-Ya lo sabes.
-Creo que después de dos años ... y de darle mil vueltas... No.-Dijo en un tono agudo.-No tengo ni idea.-Era la primera vez que Marcos usaba un tono frío con ella y la primera vez que discutían.
-Es por lo que haces.-Marcos le leyó la mente para saber de que se trataba. Pero la tía lo tenía bien escondido.
-¿Qué hago?
-Lees la mente.
Marcos no dijo nada. Simplemente se quedó mirándola. Sin saber como reaccionar. Patético.
¿Lo sabía?¿ LO SABIA? ¿Cómo lo sabía? Le habían borrado la memoría y no debería de acordarse de nada. Pero ´¿cómo lo había echo? Al día siguiente de aquello ya se comportaba así con él. ¿Y si le habían borrado solo la parte que a ellos les interesaba? ¿Y si solo se había olvidado del secreto de Sofía? Eso no sera justo. Pero enseguida lo descartó ya que antes de que se la borrasen se portaba bien con él.
-No te me quedes mirando. Sé que es verdad.
-Elena. Nací con ello.-Le volvió a leer la mente. Debía averigüar si había alguna manera de que le perdonase. Ahora que sabía que buscaba solo debía rastrearlo rápidamente. Lo encontró.
-¿Si? Me parece bien. Pero deberías de saber que no es bonito que te rastreen cada vez que piensas algo. Que las cosas de tu cabeza son tuyas y ya están.
-Elena... Yo-Puso sus manos morenas sobre sus hombros.-a tí nunca te he leido la mente.
-Seguro. Marcos, yo no soy idiota. ¿Te crees que me voy a creer que jamás lo has hecho? Mírame a los ojos. Mírame al os ojos y dime que nunca lo has echo. Mírame a los ojos y dime que nunca lo has hecho.
Marcos la miró a los ojos y le acarició la cara con su mano izquierda dulcemente.
-Nunca lo he hecho. Elena, nunca te he leído la mente. Ni siquiera lo he intentado. No he tenido tentaciones de hacerlo siquiera. Te quiero demasiado para hacerlo.-Le dijo sin dejar de mirarla a los ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario