-Lo he echo. Le he derrotado. Yoksa está...muerto.
-No lo está. Ha huido.-Afirmó Elena.-Se ha ido de aquí. Hubiese muerto.
-¿¡Qué has hecho Sofía!?-La gritaba Shelly.-¡Estás loca!
-No se que he hecho. Sinceramente.
-¡Has jugado con las leyes de la magia!
-No se que he hecho. Pero creo...-Sofía cerró los ojos una esfera de luz apareció.-No necesito decir palabras para hacer magia.
-Vamonos de aquí dijo Sandra llorando.
Fueron a buscar a Bico. Su piel estaba brillando al igual que lo había hecho la de Sofía. Estaba creciendo de nuevo hasta recuperar su aspecto normal
-¿Bico?
-Soy una semidiosa, no puedo morir si ha sido un dios de magia contraria, aunque yo a él no le hago ni un rasguño.
-¿por qué no me lo dijiste?
-No venía a cuento y estaba muerta pero...resucito enseguida.
-¿Quien eres tu?-Preguntaron los demás.
-Podría decíroslo pero tardaría bastante. Enseguida os llevaré a vuestro mundo, pero antes debemos ir a buscar a los demás. Agarraos de mi vestido niños.
-¿Niños? Hace unos segundos parecías tener mi edad o menos.
-Sofía. Tengo 402 años.-Todos se quedaron impresionados y le hicieron caso. Les recogieron. Y volvieron a desaparecer. No habían vuelto a la Tierra. Si no que estaban en un sitio con unos jardines interminables llenos de flores, árboles dorados, otros cuyas hojas estaban hechos de diamante. Una fuente plateada que escupía el agua más sana del universo. Y que para ir allí debías d recorrer un pequeño camino de piedras. Había un pequeño riachuelo a lo lejos. Había toda clase de criaturas hermosas pero sin embargo nadie podía disfrutar de aquella vista por que casi todos estaban mareados, excepto Shelly, ¿como no?
Cuando todos se hubieron recuperado comprobaron que tenían a Bico en frente. Y no era la única. Había otras 2 personas con ella. Una era otra diosa más alta, la otra era un dios también más alto.
-Shelly,...-La llamaba Bico.-...Sofía. Demos una paseo. Marcos. si quieres puedes venir tu tambien.
-Me quedo.
-Bien. Chicas, venir.
Cuando estuvieron un poco lejos Bico comenzó a hablar.
-Les van a explicar todo lo que quieran saber. Pero, lugo les van a borrar la mente.
-No tiene sentido.
-Ya. Pero son las normas. A Marcos por ejemplo no le van a borrar la mente. Si lo hiciesen le explotaría la cabeza. Aunque si son avispados pueden recordarlo todo. Pero es complicado, deben recibir las señales adecuadas.
-¿Por que Marcos es opcional?
-Que los humanos permanezcan con humanos.
-¿Y yo que?
-Ya no lo eres Sofía. En cuanto te miré noté algo diferente en ti. ¿qué ha pasado?-Shelly miró para otro lado y dijo asustada.
-Ha roto las leyes de la magia. Pero ¡es imposible!
-Todo es imposible, Shelly.-La tranquilizaba Bico aunque no se iba aquella preocupacion de su tono.-Luego hablamos tu y yo a solas.
-¿Qué es imposible? ¿Por ejemplo?
-Una niña de 8 años derrote en una batalla a Yoksa sin magia, aunque lo pague toda su familia.
-Antonio es tu hermano ¿verdad?
-¿Como sabes...?
-Te pareces mucho a él y le vi. Le conocí en forma de fantasma. Está en el instituto. Esperando eternamente.-Bico no dijo nada pero Sofía le leyó la mente. También había aumentado. Veía imágenes y los pensamientos de ese momento, como si ella fuese Bico. Era el instituto derrumbado, excepto la actual parte antigua. Su hermano estaba de pie al igual que ella, aunque era muy pequeña. Un portal se abrió y Antonio entró en el, luego ella se acercó corriendo sin que él le viese, no sabía en que se estaba metiendo, pero ella estaba aterrorizada.-¿Qué pasó aquel día?
-¿Perdona?
-Eso. Qué te paso para acabar siendo semidiosa.
-No importa.-Decía sin darle importancia y riéndose. Y entendió que no se lo iba a contar nunca.
-Ahora que Yoksa no está,...¿qué va a pasar conmigo y con mis poderes?
-Luego hablamos. Cambiando de tema. A vosotras 2 os tengo que enseñar una cosa. Hay que subir esa colina.-Dijo Bico señalando una pequeña de verdes y frescos pastos.-Si teneis hambre la hierba de esta colina sabe a menta.
-¡No voy a comer hierba!-Se quejó Sofía.
-Esta muy rica. Menta suave.-Decía Shelly riendose un oco.
-En serio Shelly, en serio.
-¿Qué?-Decía como si no comprendiese lo que se le estaba pasando a Sofía por la cabeza.
-Ayudadme a subir el cubo.-Había un gracioso pozo en la parte superior. De unos cuantos metros de radio, era de piedra. Cuando lo hubieron subido Bico les indicó que subieran en aquel enorme cubo de madera. Las bajó hasta abajo (``No las iba a bajar hasta arriba´´) y les dijo que la esperasen. Ella subió el cubo y bajó también. Había una antorcha prendida. y la cogió.
-¿Qué hace una antorcha en un pozo?
-Esto, Sofía, no es un pozo.
-¿Y que es?
-Bico. ¿Aquí es donde nació Yoksa ¿verdad?-Ella asintió.
-En principio hace trillonenes y trillones de años, antes de la creación de la tierra. Yoksa era un Dios bueno, el se encargaba de el calor. Aunque no era un dios importante.-Estaban recorriendo un estrecho pasillo. en el que había diferentes marcas y dibujos. de personas.- Él era solo un niño, un niño que aún estaba aprendiendo a usar sus poderes e iba al colegio. Pero y creó por error el Sol. Atrayendo trozos de roca que se fueron pegando unos a otros creando los 257 millones planetas actuales.
-¿¡Cuántos!?
-Poco a poco se fue haciendo vida con ayuda de otros dioses, cuando una tenía problemas. Era un lugar perfecto para ella. Todos los años Yoksa bajaba a ver como evolucionaba aquello. Fue algo antes de la época romana cuando conoció a una niña un día en una plaza en la actual alemania. Jugaron una tarde entera y se hicieron amigos. Cada año bajaba a verla. Los primeros años no se acordaba de él pero luego...Quedaba siempre a la orilla de un lago. Se enamoró de ella. Ella se enamoró de él llegada la adolescencia. Pero no podían estar juntos a sí que se escapó. Ella crecía y él se mantenía joven y lejos de un vacío dimensional durante mucho tiempo...un dios acaba perrdiendo el norte. Y la pobre chavala tras haberse escapado con él sufrió las consecuencias. Lo comprobamos con él mismo. Desde entonces yo soy la única que puede salir y entrar de aquí.
-¿Qué le ocurrió?-Preguntó Shelly intrigada.
-La congelo en el tiempo. Pero no sin antes hacerle otro tipo de cosas terribles. Sigue via para siempre. Está en Rusia en el interior de una cueva.
-¿Por qué nos has traído aquí?
-Te voy a dar algo y a pedir una cosa.
-¿Qué?
-Lo veras cuando lleguemos.-Llegaron a una sala en la que había una cama verde un poco más larga de lo normal verde y destrozada que se caía a pedazos y algo quemada. Un armario y una mesita de noche, y una cuna también algo más grande de lo normal y destrozada por la humedad. Había mucho polvo por el suelo y todo estaba quemado. Algún que otro cuadro roto o lleno de tierra. Parecía que no había estado nade allí en años. Bico se acercó a la mesita y le pegó un golpe haciendo que se cayese la madera de abajo. La cogió en las manos y se acercaba a Sofía mientras iba diciendo.-Antes de desaparecer Yosa vino aquí varias veces. Nadie sabía nada de lo que sucedía. Nadie se lo podía imaginar.-Entregó a Sofía aquella madera.-Destrúllela
-¿Nos has hecho venir aquí para...?
-No. ¡Hazlo!-La tabla se rompió antes de que Sofía pudiese pronunciar palabra y calleron 2 monedas al suelo.-¡Lo sabía! La última vez que vino le pidió a Goryep que quiere decir dama de metal que le hiciese 6 monedas. especiales, 2 las tiene él, 1 anda perdida en la tierra y 2 debían estar por aquí. La última vez que Yoksa estuvo aquí, se llevó 4 las otras las dejó aquí. La última vez que estuvo aquí quiso quemar todo el vacío dimensional comenzando con este lugar quemando a sus padres dentro. Lo que estás pisando no es polvo. Creó otro vacío utilizando las 1 moneda que se destruyó enseguida en cuanto salió de aquí y haciendo que no pudiese volver. Una de las monedas que tienes en la mano te tele-transporta al vacío dimensional que desees, aunque solo 2 veces y necesita estar en el entorno adecuado. Otra brillará cada vez que Yoksa esté cerca. Las otras no se sabe todavía que es lo que hacen. Aunque se cree que puede abrir y crear dimensiones. Interrogamos a Goryep pero ella tampoco lo sabe. Esto es lo que te voy a dar y esto es lo que te voy a decir. No cometas el error de Yoksa de enamorarte si no es posible. Menos de tu amor verdadero. Menos de Izan.
No habían dicho ni una palabra desde entonces. Y ya habian vuelto con los demás. Elena corrió a abrazar a Sofía.
-Si alguna vez necesitas ayuda... cuéntamelo.-Susurró llorarndo.
-¿A qué te refieres?
-Nada. Voy a perder mis recuerdo. Por eso lloro. Creo que descubriras el resto muy pronto.
-Cuando queden 5 segundos para que nos borreis la mente me avisáis. Quiero confesar una cosa que a nadie le de tiempo a reaccionar.-Se reía Dani.
-Ya.-Dijo aquel dios.
-Sandra. Me gustas.
-¡Qué!-A los 2 segundos.
-Me ha sobrado más tiempo del que...-Todos se desmallaron al mismo tiempo.
-En 10 minutos aparecerán todos en su cama. Si consiguen recordar algo creeran que ha sido un sueño.-Explicaba el dios.-Shelly tenemos que hablar contigo. Sobre...ya sabes.
-Lo sé. Lo siento.
Aquel dios, Bico y la otra dieosa hablaron durante un buen rato, mientras que Marcos y Sofía fueron a explorar.
-¿Por qué a ti no te borraron la mente?
-Si me borran la mente mi cabeza explota.
-¡Ah! ¡Vale bien!-Ya volvían los otros Shelly un poco cabizbaja.-¿nos vamos ya?
-Si enseguida pero antes tu y yo tenemos que hacer una cosa antes. Tenemos que buscar a Antonio.-Explicaba Shelly.
Volveré con 2 capítulos más y se acabo. La despeida y el mensaje de Bico.
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