22 de abril de 2013

Magic me, capitulo 24, El secreto de Shelly.

Se encontraba en la calle que ha en frente de su casa, estaba lloviendo, miró su reloj, eran las ocho de la tarde. Se puso a pensar en todo lo que podía haber ocurrido en una décima de segundo. En todas la cosas horribles que estaban ocurriendo. Estaba toda su ropa mojada en seguida. ¿Qué le ocultaría Shelly? ¿Como sabía de la existencia de Yoksa? Ahora confiaba en ella, pero entonces ¿Quién la había traicionado?¿dónde estaba Marcos? ¿Estará bien? ¿Qué les había pasado a sus amigos, a Patricia, a Beatriz, a Blanca, a Francisco, a Salma y a Rayan? Estos pensamientos pasaban rápidamente por su cabeza una y otra vez.
Comenzó a andar hacia su casa. Pero esos pensamientos...hacían que se le salieran las lágrimas. Cuando llegó a la acera, no pudo más, rompió a llorar. Se sentó en la mojada acera, aunque eso no le importó. solo quería consolarse. Consolarse, así misma. Sofía no es una de esas personas que van contando sus problemas por ahí, y no iba a empezar ahora. Lo tenía clarísimo. Pasase lo que pasase. Aunque tal vez era lo que necesitaba hacer. Hablar con alguien. ¿Con Bico? Pero hasta que ella no le contase lo suyo ella no se lo contaría.
-¿Sofía?-La voz de Darío interrumpía sus pensamientos, aunque no le importó. No se giró. No contestó.-Sofía estás empapada.-Él se quitó la cazadora y la puso encima de Sofía.-¿Estás bien?-Seguia sin decir nada.-Anda sube a mi casa, pareces un poco nerviosa.-La ayudó a ponerse en pie, pero en vez de subir diréctamente. Sofía se puso a llorar encima del hombro de Darío, que era un poco más alto.-Venga vamos, y si quieres me cuentas lo que ha pasado haber si te sientes mejor.-Sofía le miró con los ojos llenos de lágrimas y asintió débilmente.
Estaban debajo del porche, Darío estaba abriendo la puerta.
-Es culpa mía ¿verdad?
-No se de qué me estás hablando pero si. Es broma, seguro que no.
-¿Cómo lo sabes? No sabes de qué estoy hablando.
-Vamos sube.
-No. Tengo que arreglarlo.
-Así no puedes.-Sofía permaneció callada. Un silencio que convenció a Dario.-Está bien. Subiré a mi casa, si luego quieres hablar de ello. Ya sabes.-Sofía le agarró del brazo y Dario se volvió a girar.
-No me dejes nunca sola.-Dario no pudo resistirlo más y aquel día lluvioso, Dario, se lanzó a  besar a Sofía, cuando comenzaron a despejarse las nubes, se besaron.

Sofía estaba sentada en el sillón gris de casa de Darío.
-¿Qué tal te encuentras?-Preguntó Dario
-Sí. Mucho Mejor. Esta bebida es mágica. Siempre funciona.-Bromeaba. Dario rió.
-¿Qué ha pasado?--Sofía no sabía que decir ha si que se lo tuvo que decir.
-No puedo hablar de ello.
-Está bien, voy al baño. ahora vuelvo.-Volvió al abo de inos instantes.-No,lo he pensado. Sofía estabas destrozada hace unos segundos, ¿Qué ha pasado?-Ella negó.-Tal vez lo que necesitas es hablar con alguien.
-Pero te prometo que lo contaré en algún momento.
-Sofía. ¿Qué me ocultas?
-¡No puedo!
-¡Sofía!
-¡Soy la elegida para derrotar a un dios malvado!-gritó-Pero eso tu ya lo sabes ¿verdad Yoksa?-apereció el silencio.-Mejor me voy de aquí.
-Te equivocas. No soy él.
-Se te olvida que leo la mente, no vas a hacer daño a Darío, está atado en el baño.
-Si, sé que lees la mente, por que yo te enseñé.-Sofía se paró en seco, se quedó pasmada, pero luego se giró y dijo.
-Deja de mentir.
-Ya te hubiera matado.-Se callaron los 2 un segundo y dijo con un tono susurrante.-Adios Sofía.-Entonces desapareció en una llama negra.
-¡Dario!-Se acercó a la puerta del baño y fingiendo que no sabía nada tocó la puerta.-¿Dario?-Empujó la puerta despacio. Vio a Dario atado de pies y manos y con cinta aislante en la boca.-¡Dario!-decía acercándose a él-¿Qué ha pasado?-le quitó la cinta y le desató las cuerdas.
-Si tu no me cuentas lo que te ha pasado, yo no te cuento lo mío.
-Vale.-Dario se quedó alucinado.-Me voy a mi casa. Mi madre estará preocupada.-Sin querer le retumbaba la cabeza. Oyó los pensamentos de Dario.``No hago más que preocuparme por ella, me ha pasado algo que no puedo explicar y me ha encontrado asi y le da igual, no entiendo como me gusta...´´-Te lo cuento mañana, lo prometo. Dario, podre hablar de ello, mañana te vengo a buscar a las 5. Te lo contaré todo. Solo si quieres cuéntame tu lo tuyo.-Él asintió convencido de la mentira que le acababa de contar.

Entró en su habitación, su madre no estaba en casa, lo cual había facilitado las cosas. Bico le preguntó que habia pasado ella se lo contó.
-Si fuera Yoksa ya te hubiese matado, ahí tiene razón. Pero Marcos te ha estado ayudando, si fuera él el traidor no lo hubiese hecho. ¿Y si está poseído? Sobre lo de Shelly, táchala de traidora, te ha salvado.
-Bueno si, pero...-Bico desapareció un segundo después de sonar el timbre. Sofía se dirigió a la entrada, abrió la puerta. Era Shelly.
-Hola.-pronunció como si no estuviera muy convencida de si debería estar ahi.-¿Puedo pasar?
-No.
-Está bien.-Dijo con soltura. La empujó y entró como si fuera su casa.
-¡Sheila!
-Vienes o no.-Ella la sigió hasta su abitación.
-Pero...
-Está bien, Bico, puedes salir.-segundos después apareció.
-¡Y tú como sabes todo eso!-Dijeron al unisono.
-Los ángeles lo saben todo.-Sofía y Bico se quedaron mirándola, Bico con extrañeza y Sofía sorprendida.-Pero yo no lo soy, pero es divertido subsacar información a uno.-se tiró encima de la cama.-¿No te has preguntado nunca por qué siendo la más mayor de todas aparente 9 años?
-Ana es la mayor, no tu.
-Correcto.-Entonces comenzó a saltar en la cama. Pero Ana es un caso aparte.-Si que se lo había preguntado. Ana había repetido asi que era una excepción, pero sí Shelly era la mayor.
-Vale, ¿por qué?-dijo con la voz forzada.
-Hay criaturas que viven más que los humanos, otras viven menos, unas criaturas envejecen antes, otras tardan más.Otras tardan más en madurar, ¡ah! No, ese es mi caso.
-Me pones nerviosa saltando.-ella dejó de saltar se sentó normal y le hizo una seña con la mano para que se sentara.
-Hace años hubo movidas en mi mundo.
-¿Extraterrestre?
-No soy verde. Bueno seguro que hay extraterrestres de otros colores que no sean verdes. Me pregunto como serán los extraterrestres. ¿Serán azules? Aunque claro tambien está ese chico que conocí hace 2 años, alo mejor era uno. Yo creo que...
-Shelly por favor puedes ir al grano.
-¡Ah si!-Sofía estaba sorprendida, jamás había visto a Shelly diciendo tantas cosas seguidas a la vez.-Lo que decía es que yo no soy humana, completamente, soy algo más, ya conoces a mi madre, y a mi hermano y a mi padre, bueno, con mi padre no comparto ni 1 gota de sangre. Él se casó poco después de tenerme a mi y poco antes de venir a vivir aquí, y mi hermano es de los 2, mi medio hermano. Mi madre si es mi madre, al enterarse de que era mi autentico padre se fue para evitar complicaciones. Lo que no sabia era que estaba embarazada, perdió a mi padre hasta que cumplí los 4 años. Mi hermano y mi padrastro saben que soy y te juro que me quieren muchísimo. Pero muchísimas veces, no comprenden lo que eso supone. La gente tiende a pensar que los demonios son ángeles malvados, pero no es así.
-¡Eres un demonio!
-¡No burra! Déjame acabar.
- Sofía.-Intervino Bico.-Como dice ella, la gente tiende a pensar que los demonios son ángeles malvados, pero no es así, son una mezcla entre una criatura mágica y una mortal, aunque solo si son malvados pueden elegir, ser de la especie mágica que han heredado con tendencia a ser demonio o serlo. ¿Recuerdas te lo expliqué.-Shelly asintió mirándola con una mirada que solo ellas 2 supieron interpretar.
-Pero tu eres un cacho de pan, no puedes tender a eso.-Shelly rió falsamente pero exagerándo mucho.
-¡Jajaja! ¡Que chiste! ¡Eres graciosa!
-En serio si que lo eres.
-Delante de vosotras.-Sofía se quedó tiesa, cuando estaban en tercero de primaria algunos niños se empezaban a meterse con ella, como siempre ella no decía nada, es increíblemente callada, pero minutos después algo malo les pasaba a ellos. Cuando tenían 4 años se conocieron eran ellas 2, Paula, Sandra, David, Sergio y Elena, no hablaba casi nunca y cuando cumplió 6 años se alejó completamente de ellos en segundo conocieron a Ana y a Marcos, pero Marcos tampoco se juntaba con ellos, se comenzaron a hacer Shelly y Marcos superamigos y excepto en clase no la volvieron a ver, en cuarto comenzaron a pegarles a los 2 y  un día Ana y Paula les defendieron y volvieron a juntarse. ¿Sabría el secreto de Marcos y viceversa?
-¿Sabe Marcos tu secreto?
-No
-¿y al revés?
-Si, lo puedo sentir. Pero él no sabe que lo sé.
-¿Qué eres?
-Soy medio...por favor, que no me maten por contarlo...
-¡Matar!-La interrumpió.
-No es literal.-Hizo una paus para ver si Sofía la interrumpia otra vez, el caso era retrasarlo lo más posible, pero no funcionó.-Vale, soy...un...humano que ha su vez es...medio...no te rías...hada.-Sofía no rio.
-¿Qué me tiene que hacer gracia?
-Yo creo que una persona normal se reiría.
-Ya. Normal.-Shelly al principio pensó que lo decía en plan broma.-Haber una persona normal no tiene poderitos mágicos y va repartiendo arcoiris por ahí.
-¿Arcoiris?
-Es para que mi sarcasmo quede bien.
-Si pues...
-No, ahora en serio, ¿que eres?-Shelly se llevó la mano a la frente.
-Lo sabía. No te lo crees.
-No. Las hadas no existen. Si eso fuera verdad te habrías muerto por pronunciar esa frase.
-Hay una diferencia entre realidad y Peter Pan.-La mirada de Sofía segía siendo la misma.-Haber Sofía, Cógeme de las manos-Se pusieron 1 frente la otra.-Mírame a mis ojos. No apartes la vista de ellos pase lo que pase.-Ojos azules de Sofía con ojos clarísimos y azules de Shelly.-Algo se movía alrededor de Shelly pero Sofía le hizo caso y no dejó de mirarlos. Por fin se soltaron.
-¿Qué acaba de pasar?
-Mira tus bolsillos de la sudadera.-Sacó un saco igual al que había sacado Shelly por la mañana.
-Esto es...
-Sí.-Sofía abrió el saquito marrón con bordados naranjas y contempló el contenido.-Polvo de hada. Sirve para casi cualquier cosa.
-Sirve para curar enfermedades.
-Si. ¿Por que?
-Por que ya tenemos una cura.-Sonó el timbre, fueron las 2 a abrir la puerta. Empapado y muerto de frío Marcos estaba en frente de ellas.

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