Sofía se levantó pronto aquella mañana, fue a desayunar, se vistió y salió con todos, excepto con Shelly que no salía, entonces Sandra preguntó,
-¿oye cuando abren el instituto de nuevo?
-¿en serio quieres ir?-preguntó Sergio
-no, pero es que se me olvido la chaqueta el otro día en clase y como se dé cuenta mi madre.
-podemos recuperarla-insinuó David
-¿que insinuas?-preguntó Paula, David al oír esas palabras sonrrió y Ana y Sergio comprendieron lo que quería hacer y dijeron al unisono.
-¡oh! no, no no no no, de ninguna manera.
-Ella necesita su chaqueta ¿no?, quereis que la castiguen para siempre.
-no entiendo, nada de lo que hablais-llamó la atención Marcos
-no tampoco es eso pero...-comenzó a explicar Ana
-...no soporto ir 5 días a la semana, y tu quieres que vaya un día que no hay clase.-continuo la frase de Ana
-Bueno, ella necesita la chaqueta...
-¡no pienso entrar!-habló por fin Elena
-eso es porque eres una gallina-volvió a hablar David, y imitó a una.
-¡no es por eso!-le grito
-ya eso dicen todos.
-¡esta bien iremos!
-¿ir a donde?-volvio a reguntar Marcos cuando ya estaban de camuno
-yo te lo explico, tranquilo-le sonrrió Elena mientras Sofía decia para si, ``esto no me gusta nada´´. Cuando por fin llegaron, fueron a la arte trasera de el instituto, y comenzaron a ayudarse para escalar el muro, el último en subir fue Sergio, que no necesitaba ayuda, y el primero David porque así podia ayudar a los demás a bajar.
-¿y ahora como entramos dentro?, las puertas están cerradas.-comentó Elena
-volveremos a casa, si es lo mejor-trato de convencer Marcos
-no seas ridículo, vamos a entrar por la puerta de emergencias-se hizo el listo David(otravez)
-¿no eres muy listo verdad? si se habre vienen los bomberos-volvió a intervenir Elena
-no pasa nada, David, ya la cogeré cuando volvamos-intervino Sandra
-¡eh! no tranquila entraremos, solo necesitamos una ventana.
-una ventana abierta-habló Sergio
-bueno, bueno, tenemos solo que buscarla,
-¿te has dado cuenta de los barrotes del instituto?
-si están en todo el piso de abajo es imposible entrar,-añadió Paula
-y la zona antigua, no lo habiais pensado
-pero dicen... que está maldita-se asusto Sofía que ya no sabía en qué creer
-historias de viejas
-pero sino, nos dejarían ir a esa zona, está prohibido.
-lo acabas de admitir,
-What?
-esas historias de fantasmas, están para asustar a la gente y que no vaya, a si que vamos
-David te mato.-dijeron todos al unisono, y Sandra continuó.
-Qué no hace falta. De verdad.
-nos vas a obligar a los demás a ir, verdad.-volvieron a decir a la vez, otra vez.
-si.
Masticaron un chicle, y lo pegaron a la ventana, tiraron de el haciendo que se abriera un poquito. lo suficiente como para meter un palito y hacer palanca, hasta que udieron meter la mano de sandra que era la mas pequeña y delgada y pudo abrirla, y subieron, cuando estuvieron dentro se dieron cuenta de que no sabían por donde ir, había 3 caminos diferentes, a si que se separaron, en el grupo que fue por la izquierda, se encontraban Ana, Sergio y Paula, en el del medio, Marcos y Elena, y en el de la derecha Sofía, David y Sandra.
Ana, Sergio y Sandra se diriguian despacio hasta que se dieron cuenta de que no habia salida, se giraron otra vez para volver al lugar de inicio, pero:
-Imposible, pero si hemos venido por aquí- exclamó Ana
-¿de dónde a salido esa pared?-preguntó Sandra
-¿quién tuvo la genial idea de separarse?-pregunto Serguio
-tu-contestaron las otras
-¿como salimos de aqui?-volvió a preguntar Sergio
-no tengo ni idea.-contestó Ana
-¡mirad!, la pared se mueve-exclamó Sandra
-algo me dice que no deberíamos ir por ahí.-señaló Ana al pasillo.
-pues adios-la saludo Sergio
-es que quedarse aquí, tambien da miedo, además a lo mejor encontramos la salida.
-prefiero quedarme aquí.
-pero... estarás sola.
-como dijo David, son historias de viejas. No me pasará nada
-pero...
-cuando las paredes vuelvan a cambiar os pegaré un grito, y volveremos a juntarnos con los demás, pero si os quedáis aquí...
-creo que es mejor continuar. Todo camino tiene una salida. ¿Recuerdas?, lo dijo Paula un día.-le intentó convencer Sandra. pero ella negó.-esta bien-los dos caminaron y Ana les observaba mientras se alejaban, iba a cambiar de opinión pero de repente una pared apareció de repente del suelo haciendo que ella se pusiese de pie para intentar que no se cerrase, pero cayó al suelo, haciendo que quedase sola, y sin que nadie pudiera oirla, ni socorrerla.
-y por eso te quiero hacer una pregunta ¿quieres...-pero un ruido los alertó, y los hizo girar al lado contrario-¿que ha sido eso?- entonces oyeron un grito,-esa es...
-¡Paula!
-¡Paula!-y corrieron haber que ocurría pero vieron que comenzaban a moverse las paredes de los lados, hasta que se pusieron en medio bloqueándoles el camino. y frenaron en seco, y tuvieron que correr en dirección contraria, las paredes seguían moviéndose hacia ellos, entonces se encon traron 2 caminos, separándoles, Elena llendo hacia la izquierda y Marcos hacia la derecha, Elena se puso de pié de nuevo, pues el giro fué muy repentino y le hizo caer y comenzó a caminar, en busca de los demás, pero Marcos decidió practicar lo que le iba a decir a Elena.
Sofía, David y Sandra se lo tomaban a broma y se reían cada poco de chistes que contaba David, pero entonces Paula chilló:
-¿que pasa estás bien?-preguntaron alarmados los otros dos.
-¡una araña!-señaló una pequeña araña que había en suelo.
-toma araña-pronunció y la aplastó con las deportivas.
-¡hay otra!-pero esta huyó-entonces oyeron un fuerte ruido proviniente de las tuberias.
-¡Paula!
-¡Paula!-sonaron las voces de Elena y Marcos, aunque ellos no las reconocieron, ya que, al estar lejos, sonaban diferente, y oyeron golpes muy graves, de cosas pesadas, que chocaban contra otras pesadas.
-¿quien ha sido?-preguntó Paula mirando,hacia el lugar proviniente de los gritos.
-he sido yo-se giraron con rapidez
-Pero los gritos han venido de allí.
-Igual ha resonado allí.
-claro,claro, Paula Paula y Sofía Sofía que.
-y David, David.
-es que la acabo de oir, y pensé que se había separado por alguna razón.
-no estamos juntos. oye ¿y los otros?
-nos separamos,
-¿y eso?
-Habia varios caminos. Sigo con vosotros vale.
-vale, Ana, no importa.
En el otro lado de la parte antigua del instituto, la veradera Ana gritaba socorro, sin respuesta.
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